miércoles, junio 17

Conversaciones en la embajada (XVIII):¿Por qué protestan tanto las mujeres?

Andábamos la señora Embajadora y servidor echando unas risas a cuenta de las vicisitudes de aquel amigo que en cierta ocasión y por razones laborales tuvo que pasar unos días en compañía de varias decenas de viudas.

Al amigo, soltero y sin compromiso, lo que más le fascinó de la experiencia fue que las buenas señoras estaban todo el día protestando por todo. Incluso llegaban a protestar por algún figurado mal servicio a gente que nada tenía que ver con el proveedor del servicio.

Recordaba a mi dueña la explicación que le di:

- Mira Felipe, como tu no estás casado esto no lo entiendes. Una mujer casada tiene a su marido para protestar a gusto y a sus anchas. Luego sale de casa desahogada y contenta, y es un encanto andante. Una viuda no tiene marido con quien compartir sus preocupaciones y por eso tiene que despresurizarse con el mundo en general.

Entre risas mi señora me ha espetado:

- ¡Misógino de mierda, por eso Dios te ha castigado con seis mujeres!.

Un escalofrío ha vuelto a recorrerme el espinazo.


Más conversaciones en la embajada.

5 comentarios:

Orisson dijo...

Muy bueno. Ponme a los pies de la señora Embajadora.

Un saludo

Ignacio dijo...

Embajador:

Comprendo muchas cosas. Cuando andes saturado de femineidad me llamas, voy y nos vamos a liarnos a guantazos con algun bar de maleantes o algo asi, debe ser un infierno total.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

¡¡¡Seis mujeres en casa!!! Menuda pesadilla: todo lleno de secadores, el cuarto de baño siempre ocupado y cosas peores.

De todas formas, muy buena reflexión y, de seguro, muy fiable gracias a tan amplia experiencia.

Ahora también me explico la forma de actuar de las solteronas ya entradas en años aunque yo lo achacaba a algo más biológico.

Kabeltz dijo...

Pero además como marido tienes el deber de resistirte a la culpabilización. Si cedes a la primera pierdes la gracia. Un marido resignado a su destino no les da alegría.

Al Neri dijo...

Convivir con una mujer, requiere de una paciencia infinita y una gran vocación matrimonial; es necesario tener muy claro que quieres esa vida. Convivir con cinco... joder, me dan escalofríos también a mí.