viernes, junio 5

Libros: La vida de Santa Teresa de Jesús

El libro este engancha y mucho. Cierto que la vida de Santa Teresa requiere de poca habilidad literaria para enganchar, pero la autora se mete además, yo creo que con solvencia, en la experiencia mística y en los libros añadiendo decididamente al enganchamiento. Viveza, claridad y mucha pincelada más que intrincadas disquisiciones dejan la puerta abierta de par en par para que el curioso se anime a investigar por su cuenta. Por este lado es altamente recomendable.

Los "peros" son esencialmente dos: El primero son los pufos de ideología feminista que de vez en cuando suelta la autora, sobre todo al principio del libro. El segundo la sólida ignorancia que tiene acerca de la historia y teología de la historia, lo cual le lleva a hacer ciertos comentarios (sobre todo alguno referido a Felipe II) que son de vergüenza ajena. Ante esto se recomienda la lectura de los libros de Régine Pernoud como antídoto, aunque traten más bien de la Edad Media. Esta también era francesa pero no boba.

3 comentarios:

Terzio dijo...

Segurín segurito que si novelara la vida de Teresita de Lisieux sería más "comprensiva" con la Francia del momento.

El plumero "feminista" suele hacer de Santa Teresa una "correligionaria" avant la lettre. En la serie tan alabada (y tan, tan, tan criticable) de Josefina Molina para TVE ya asomaban los cuernos y rabos feministas, muy notorios.

Lo que me extraña - aunque cada vez me extraña menos - es la editorial.

O tempora, o mores!

'

Laus Deo! dijo...

En Palabra una santa Teresa con relejes feministas??? Señor mío y Dios mío... Ya nada podemos dar por sana doctrina a priori!

Embajador en el Infierno dijo...

Bueno, D. Terzio es que mucha de las invectivas que suelta esta sujeta de verdad huelen a envidia por la esterilidad apostólica de la "Grandeur".

Laus Deo- Tenga usted en cuenta que servidor es bastante suspicaz con estas cuestiones. El libro está estupendo, engancha mucho y estoy seguro que puede hacer bien. Si estuviera en mi mano yo le quitaría diez o doce páginas que son absolutamente prescindibles y que de hecho desmerecen al resto de la obra. Un poco lo que le pasaba a George Weigel cuando entraba en su excelente biografía con la doctrina socio-político-económica de Juan Pablo II.