jueves, julio 2

Rompiendo con el malminorismo

Lo cuenta Francisco José Soler en el renacido conoze.com:

Como algún lector avisado seguro que recordará, el pasado catorce de enero el parlamento europeo aprobó una inicua resolución presionando a los gobiernos, entre otras cosas, a facilitar el aborto, fomentar la experimentación con embriones frente a la experimentación con animales, y penalizar cualquier cosa que den en considerar una manifestación de «homofobia». Todo en nombre de la libertad, por supuesto. Y como era de esperar, muchos de los representantes de nuestro querido grupo malminorista votaron a favor, muchos otros se quitaron de enmedio, y al fin hubo otros que votaron en contra. ¿Y quieren saber dónde han parado, en las nuevas listas, los que votaron en contra? Búsquenlos, queridos amigos.

Bien. Les ahorro los detalles de mi proceso de reflexión, y vuelvo sobre lo importante: Por primera vez en mi vida, y sirviendo, sin duda, de precedente, he emitido un voto impecablemente inútil. Y he de decir que ello ha constituido una experiencia tan liberadora y tan grata, que escribo este artículo con la esperanza de animar a otros adictos al malminorismo a que hagan la prueba en cuanto se presente la ocasión. A fecha de hoy, estaría dispuesto a afirmar que las virtudes terapéuticas del voto inútil son poco menos que milagrosas. Por mencionar algunas: Se duerme mucho mejor sin el lastre de la complicidad. Y también disminuye la acidez de estómago al escuchar las declaraciones de tales o cuales políticos. Pues yo no los voté.


La experiencia es conocida y por tanto puedo confirmar lo que de liberador tiene. El artículo merece la pena leerse entero.

11 comentarios:

Pablo dijo...

No, Embajador. Tú hace la tira que dejaste el voto útil (fútil más bien), así que ya ni te acuerdas de la experiencia liberadora. Yo sí que acabo de tenerla, como el Soler, y te aseguro que no exagera: más bien se queda corto sobre sus virtudes terapéuticas. Hasta parece que se me ha curado la hernia de hiato. Hay que probarlo.

Anónimo dijo...

Yo tambien he dejado el voto util hace poco (en las ultimas generales) y ciertamente si que me ha resultado liberador.

Rijad

Museros dijo...

La palabra "útil", por sí sola, tiene un significado incompleto.

Útil, ¿para quiénes? ¿para qué?.

¿Cómo se puede llamar "útil" un voto a un partido que va contra tus propias ideas? Puede que ese voto sea útil para otros y para sus propósitos, pero no para tí.

Los americanos tienen una expresión muy acertada a ese respecto: "Pegarse un tiro en el pie".

Lo que les pasa a muchos todavía es que su meta el día de las elecciones es que su voto vaya a un partido que saque escaños (qué partido sea y para qué utilice ese partido los escaños parece ser lo de menos). El caso es que "mi voto vaya al Parlamento" (aunque lo haga a lomos del mismísimo Belcebú).

Así, lo importante ya no es defender tus ideas, sino sumarse a un grupo lo suficientemente numeroso (y repetimos: los fines y las ideas de ese grupo al que se suma el malminorista es lo de menos. Lo importante es tener mucha compañía).

En la jerga del régimen político en el que vivimos ya no existe lo bueno y lo malo, sino lo útil y lo inútil. Y no existe la verdad ni la mentira, sino lo mayoritario y lo minoritario. Muchos se han contagiado de esta forma de hablar (y, por lo tanto, de pensar).

Y, sí, es liberador votar a un partido que piensa como tú, antes que votar a un partido al que vota mucha gente.

Seguro que es bueno para la hernia de hiato, el colesterol, la tensión, el azúcar, los huesos...Para todo. Es más: yo he dejado de ver la televisión casi sin darme cuenta.

Y eso sí que es liberador.

Aprovecho, señor Embajador, para confesarle que su bitácora ha tenido un papel crucial en ello. Así que, mil gracias.

Orisson dijo...

Lo que pasa, Embajador, es que eres un facha. Anda que criticar el malminorismo. ¿Y quién nos va a librar de Zapatero, a ver? ¿Partidos minúsculos de radicales ultraderechistas y fundamentalistas?

Si es que hace falta ser carcamal. Y al fin y al cabo las sensibilidades ultraderechistas también están recogidas en el centrorreformismo. Cómo mola el pepé.

Insisto: eres un facha y un carcamal.

Un saludo

PD: Y no escribes comentarios en mi blog, desnaturalizado, malandrín, calamidad.

Álvaro dijo...

Magnífico el comentario de Museros -por cierto, ¿es usted de Museros city?- y genial el de Orisson.

La verdad es que esta cuestión son "habas contadas", el problema es que estamos tan ciegos y somos tan cortos que ni a eso llegamos.

Y en el capítulo de "confesiones personales", he de decir que la Divina Providencia tuvo a bien liberarme del concepto de "voto útil" antes de tener edad para votar y por lo tanto jamás lo he practicado. Osea, que soy uno de los más "inútiles" que frecuentan esta Embajada y para celebrarlo la próxima ronda pago yo, of course.

Museros dijo...

Orisson:

Con toda la ironía del mundo (porque sé que sabes la respuesta a tus preguntas, sin duda retóricas), te contesto:

Nos van a "librar de Zapatero" los que van a aplicar su mismo programa ideológico, pero con otras siglas (y esto último, para algunos, es lo único que importa. Su frase de autoconsuelo favorita es: "Con el PSOE sería todavía peor". Curiosamente es la misma frase con la que los socialistas justifican los cinco millones de parados: "Con el PP ni siquiera tendrían subsidio").

En fin, qué vamos a decir que no sepamos ya.

Eso sí, esperemos, Dios mediante, que esto de abandonar el voto útil sea contagioso, aunque sea de forma lenta, porque una vez que se prueba, ya es imposible volver atrás (salvo excepciones).

Dhavar dijo...

Pues libera mucho más no votar en absoluto (y cosquilleos de placer, añado)

Mendrugo dijo...

Yo también he vivido hace poco esa liberación. Pero confieso con vergüenza que tuve un momento de nostalgia cuando vi por la tele la bullanga de los peperos celebrando su "triunfo". Y es que todos tenemos el impulso gregario de «sumarnos a un grupo numeroso» como bien dice Museros. Las ganas de «ser del equipo ganador» explican muchos fenómenos sociales y tiene buena parte en el mal llamado voto útil.

Orisson dijo...

Jodo, esto está desvariando a "cuente usted sus vivencias de desintoxicación", una especie de Proyecto Hombre o de Alchólicos Anónimos Pero Con Nick. Hola, me llamo Orisson y soy un (voto) inútil. [¡Bienvenido, Orisson!-gritan todos los (votos) inútiles presentes].

Que noooo, que así no se haceeee, que lo guay es pasar de todo, fumarse un par de petas y emborracharse hasta cantar el Caralsol con la música de la Internacional. Una vez conseguido eso, en ese momento se puede empezar a experimentar la libertad liberal y malminorista (menos mal que eran porros, que si hubiese sido crack peor le iría).

Señores, ahora en serio, vamos a dejar de marear la perdiz: hay que echar a ZP y ese es el primer objetivo. El resto vendrán después y se los podremos exigir a los partidos que vayamos a votar. Así que, sin más preámbulos, votemos todos a IU.

Mayoría absoluta comunista, eso sí que sería gracioso. Y malminorista que te cagas (y disculpen ustedes la manera de señalar).

Un saludo

PD Notareis que escribo raro. Es que estamos a punto de los Sanfermines y los efluvios alcohólicos ya suben desde la calle. ¡Gora San Fermín!

Embajador en el Infierno dijo...

Pablo- No te hagas ilusiones, lo de dejar el voto útil es solamente el principio del camino. Un camino de rosas, pero las rosas tienen espinas no te olvides.

Rijad- Creo que como dice Orisson más arriba es el momento de montar grupos de terapia liberadora electoral.

Museros- Hace algún tiempo un comentarista dijo en este blog una cosa que a mi me abrió todavía más los ojos.

El asunto no es ni siquiera lo que tú estás proponiendo. Es todavía peor. En el fondo todo el mundo sabe que su voto es completamente inútil, de modo que se toman el tema electoral como una lotería, o una apuesta. Apuestan a que este u otro partido va a ser el que gane las elecciones. Si acierta, al día siguiente podrá pasárselo por los morros a su compañero de oficina/cuñado/vecino rojo/facha, con lo cual obteniendo una inmensa satisfacción. No hay más.

Y me alegra mucho que mi bitácora haya servido para algo tan importante.

Orisson- Yo paso de contribuir en blogs de rojomasones como el tuyo que para lo único que sirven es para hacerle el juego a Pepiño e impedir que la salvadora brisa emitida por las alas de la rajoyana gaviota limpie este patio del Monipodio socialista.

Que sois todos unos ilusos.

Alvaro- Bueno, yo solamente he emitido un voto útil en mi vida y fue por amenazas paternas.

Dhavar- No te digo que no.

Mendrugo- Es el "mono", el "síndrome de abstinencia". Se pasa escribiendo barrabasadas en el blog.

Loc@ dijo...

En línea con lo que dices añado que, YO TAMBIÉN ROMPÍ con el malminorismo. Supongo que nuestra línea ideológica va en diferentes direcciones O PUEDE QUE SEA PEOR: que la dirección sea la misma pero no el sentido, ya que mi voto fue para II ... Internacionalista, encabezada por Alfonso Sastre.
Buen día. Acabo de dejarte otro comentarios en la entrada del 14 de julio.
PAQUITA