viernes, agosto 21

El burquini transgresor

En su día mi queridísimo abuelo montó su propia cruzada personal anti-biquini, con visita al obispo incluida, en la playa que él frecuentaba. Sin mucho resultado.

Unos años después y a unos cientos de kilómetros más al norte, mi padre hizo lo mismo (esta vez sin visitar al obispo, pero si con algún memorable arranque de extraordinario cabreo) respecto a las vacas lecheras empeñadas en que el personal contemplara sus ubres. Tampoco tuvo mucho éxito.

Poco tiempo más tarde y en el mismo lugar, el que suscribe se vio obligado a pedir amablemente a un sujeto que cubriera, si no era mucha molestia, sus vergüenzas que estaban a la vista de todo el mundo. Me llamó franquista, pero de momento no ha vuelto. Vamos progresando.

Como la gente que vive en el mundo se ha vuelto decididamente gilipollas, este verano se ha armado la marimorena en un par de piscinas públicas europeas porque a unas señoras les ha dado por ir cubiertas de la cabeza a los pies.

¡Menudo escándalo!¡Donde se ha visto tal desfachatez!¡Manuela, trae las sales que me da el soponcio!.

Demostrado queda: la mojigatería y el beaturrismo no es un problema religioso, es un problema de simple falta de sentido de la vergüenza y sentido del ridículo. Porque verdaderamente hace falta tener poca vergüenza para hacer el vehemente ridículo de protestar porque a una señora le da por cubrir sus carnes.

Y esta es la Europa que hay que proteger de la invasión islámica. No creo que merezca la pena el esfuerzo de proteger a quien ni siquiera sabe, ni quiere, custodiar su propia intimidad.

16 comentarios:

Al Neri dijo...

Yo tampoco entiendo qué mal hacen. Una cosa es taparse la cara las niñas en el colegio, que discrimina a la mujer, margina, desafía nuestra cultura, etc, pero vamos, que aleguen motivos higiénicos para no bañarse con burquini. Si está limpio, ¿qué problema hay?

brigante dijo...

Muy de acuerdo con tu artículo. Es lamentable contemplar a ese hatajo de hipócritas llevándose las manos a la cabeza por que a unas señoras les da por ir más cubiertas de lo habitual. Parece que quisieran imponerles el bikini o el despelote por decreto-ley. Si esta es la identidad europea que hay que defender, apañados vamos.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Incluso el tema del velo en la escuela. Sí pueden ir las quinceañeras vestidas como putas de Montera enseñando tangas y escotes sin pudor alguno y no se puede llevar un pañuelo al cuello.

A veces espero que nos invadan los moros y metan en cintura a tanto marica y tanto giliprogre. Seguro que a por los varones cristianos no irían pero a Zerolo o a la Bibiana...

Eduardo Cabrera dijo...

Aún metiéndome en un jardín, creo que el calor no os está ayudando ;)

A ver, si el burka fuese una manera de mostrar reverencia a Dios considerando que el cuerpo humano es templo de Su Espíritu, tal como sucedía en España en su momento (y no nos engañemos, casi nunca con conocimiento de este motivo), pues de acuerdo. Palante.

Pero no es así, y el burka es lo que es, y hasta donde sé, implica una muestra de sometimiento de la mujer no a su Dios (que sería sencillo, como una monja) sino a un hombre, a un humano, al polvo de los días.

Venga ya...

Javier Sanchez Martínez dijo...

La anécdota, visita al obispo incluida, es simpática.

No me extrañaría que algunos católicos progres, tan modernos ellos, fueran incluso al obispo a protestar porque las mujeres están tapadas. ¡Qué poco moderno!

Se ha perdido el sentido de la intimidad, la virtud del pudor, una mirada (respeto) al cuerpo humano y a la totalidad de la persona.

Saludos, querido Embajador.

Fray_Fanatic dijo...

Me veo obligado, querido Embajador, a devolverte la pregunta que me hiciste ayer: ¿Esta entrada tiene truco?

Porque ciertamente me cuesta creer la comparación entre el bikini y el burka. El cuerpo humano, como modelo de belleza forma parte indisoluble de la tradición cultural europea. Su exhibición, dentro de los límites del decoro, forma parte de lo que somos como hijos de Roma y del Cristianismo.

Nada tiene que ver eso con el uso del burka y su variante acuática. Se trata de una prenda diseñada no para cubrirse pudorosamente, sino para ocultar toda la belleza humana que se oculta bajo el mismo a todo el mundo menos al "propietario" (marido). Es una prenda de sumisión y de esclavitud de la mujer. Una prenda, por lo tanto, de evidente origen islámico.

Creo por ello que tu abuelo se equivocaba con su cruzada anti-bikini. Y que esa cruzada totalmente exagerada fue la que condenó al fracaso el intento, infinitamente más razonable, de tu padre.

Y me parece que tú vuelves a equivocarte cuando, desde las posiciones católicas más tradicionales, le prestas auxilio a la colonización islámica pretendiendo normalizar lo que, en nuestra cultura cristiana y europea, es absolutamente anormal: Que una mujer salga de su casa con prendas que son excesivas incluso para la vida en el desierto.

rojobilbao dijo...

El hecho de que se pueda una bañar con un bañador que cubre todo el cuerpo (véase cualquier competición de natación) deja en evidencia que el sesgo que se achaca a los contrarios al burkini es equivocado (al menos parcialmente). La prenda parece sobretodo antihigiénica y desde luego si en la piscina que yo frecuentare una gitana se fuese a bañar en chándal (no veo yo de momento burkinis en Bilbao, ni parece viable en breve) montaría yo un pollo.

Ahora bien, si la prenda es exclusiva de baño, y se lo acaba de poner limpia (viniendo de la calle ataviada con un burka diferente) que hagan lo que les de la gana. Encuentro un engorro bañarse así,pero es su problema, no el mío.

Embajador en el Infierno dijo...

Al Neri- Yo no creo que el taparse la cara desafíe nuestra cultura. Más que nada porque no hay cultura que desafiar. Y por otro lado aquí mismo, antes de ayer como quien dice, la gente iba con la cara tapada y la que se armó cuando vino un italiano a cambiar la costumbre.

Brigante- Muy buena apreciación. He utilizado tu comentario para una entrada adicional alrededor del mismo tema.

Subdirector- Bueno, eso mismo pienso yo. Parece ser que todo el mundo es muy libre de ir como le de la real gana, hasta que va uno distinto de como va todo el mundo. Mucha hipocresía es lo que hay.

Eduardo- Te contesto junto a Fray Fanatic más abajo.

D. Javier- Usted sabe expresarlo mejor que yo. Lo de la visita al obispo es real como la vida misma. Mi abuelo cuando tenía un problema directamente se iba a hablar con el preboste supremo, fuera el obispo de Málaga o el presidente del Corte Inglés (que también lo hizo y con mucho éxito, por cierto, pero esa es otra historia).

Fray Fanatic- No, que va, no tiene truco ninguno y la verdad es que me he quedado corto. Si hubiera dejado retozar liberalmente (con perdón) mi indignación habría escrito algo como lo tuyo del otro día. Je, je.

Pero, a lo que vamos. La cultura greco-romana nos dejó la admiración al cuerpo. El cristianismo, como es habitual, sublimó algo bueno y lo convirtió en algo sobrenatural: el cuerpo humano como templo del Espíritu Santo. Desde entonces se progresa en el vestido como forma, entre otras cosas, de guardar dignamente dicho templo. Hasta que llega la regresión consistente en la des-sobrenaturalización y vuelta al culto pagano de ese cuerpo, como parte de una cultura exclusivamente antropocéntrica que se olvida por completo de Dios. Eso es lo que significa la progresiva desnudez de que hace gala el personal y no otra cosa.

Mi abuelo no se equivocaba en su cruzada anti-biquini, porque no era una cruzada anti-biquini, era una cruzada contra todo lo que iba a venir (y vino) después, y en última instancia contra la reducción del cuerpo humano a un simple objeto de disfrute sensual.

De modo que, se nos dice, el Islam discrimina a la mujer haciendo que se cubra entera. Bueno, vale. Y Occidente la desnaturaliza, la desprecia y la explota haciendo que se despelote y teniéndola por mero objeto. Tan discriminación es una cosa como la otra. No creo que ninguna de las dos "culturas" tenga nada que reprochar a la otra. Insisto, mucha hipocresía es lo que hay.

Rojobilbao- Me alegra verte aparecer con tu demoledor sentido común. Muy gráfico el ejemplo de la gitana en biquini y el de las nadadoras y nadadores profesionales cubiertos de pies a cabeza. Estoy de acuerdo en que al final esto no es más que un problema de higiene pública. Pero claro una incidencia local de higiene pública no suele salir reflejada en los periódicos de medio mundo, más que nada porque estarían cubiertos continuamente de esa clase de "noticias". Una piscina pública no suele ser el lugar más higiénico de la Tierra.

El problema de fondo es que el Estado contemporáneo necesite legislar sobre aspectos tan nimios. Dice poco sobre la solidez de la cultura pública y de la sociedad que en buena lógica debería ser capaz ella misma de autoproteger sus costumbres. Asunto complicado cuando la costumbre es que el Estado sea el que vele por todos hasta en los menores aspectos de la existencia.

Rijad dijo...

Pienso que el problema principal es la existencia de una legislación, segun la cual no solo no se pueden llevar burkini a esa piscina sino que ni siquiera se pueden llevar unas vermudas un poco largas. Tal vez esa legislación no deveria existir, hasta ahi de acuerdo.

En lo que ya no estoy tan de acuedro es en que una vez la ley esta en vigor, ciertas personas pretendan que se establezcan excepciones solo para dar gusto a los musulmanes. Mientras que para los demas siguen en vigor las mismas leyes. Por que seamos serios, esta persona no esta diciendo que esa ley es injusta y por lo tanto debe ser eliminada, sino que ella por ser musulmana tiene derecho a no cumplirla.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

En una entrevista a la hermana de Jomeini, profesora de filosofía en la Universidad de Irán, le preguntaban si en su país se discriminaba a la mujer. Se limitó a contestar que en Occidente se trata a la mujer como un objeto sexual.

brigante dijo...

Fray_Fanatic:
No creo que el Embajador ni los que hemos suscrito su comentario prestemos ningún apoyo a la colonización islámica. Lo que hacemos es criticar la hipocresía de llevarse las manos a la cabeza por el burquini, cuando medio Occidente pasea por la playa en pelotas. Nadie está reivindicando el burquini para las españolas y, por otra parte, puedes estar tranquilo, pues lo del burquini no creo que prenda mucho en la mujer española. La tendencia es precisamente la contraria: a ir cada vez más despelotadas. A mi no me parece normal ni lo uno ni lo otro, con la diferencia de que el burquini sólo molesta a la que lo porta (cada uno se gestiona sus calores como buenamente entiende).

Especialmente deleznable me ha parecido que desde algunos sectores patriotas (o patriotas de servicio, como yo los llamo) se venga reivindicando el nudismo y otras costumbres degeneradas como parte de la identidad europea y como dique salvador frente a una supuesta invasión islámica. Véase el articulito de Yolanda Morín en Minuto Digital y los de otras webs supuestamente "patriotas". Eso ya es sencillamente ridículo. Si lo que se va a oponer a la "invasión islámica" es la cultura del despelote y la degeneración occidental, entonces algunos preferimos darnos de baja de esa lucha. Aparte de que, como señala el Embajador, con ese "pensamiento débil" los moros lo van a tener chupado.

Ojo, que yo soy el primero al que a veces le agrada ver a una chica guapa en bikini o, si se tercia, en cueros vivos. La carne es débil en ocasiones. Pero no confundamos diciendo que esto último es lo normal o que hay que reivindicarlo frente al burquini. Que por otra parte, no me parece que el bikini, con ser muy respetable y no llegar yo al extremo del abuelo del Embajador, sea lo propio de Occidente. Más bien es una moda recientemente exportada por los angloamericanos a partir de vestimentas nativas. ¿No es ésa una forma de colonización cultural? Nuestras abuelas no se bañaban con bikini.

Fray_Fanatic dijo...

Yo soy consciente de que provengo de una civilización que ha esculpido hombres y mujeres desnudos desde el inicio de su desarrollo artístico. Pura y simplemente, apreciamos la belleza del cuerpo humano sin que ello nos impida tener una noción del pudor, de la que carecen culturas inferiores como las de los pueblos negros de África y diversos pueblos salvajes precolombinos.

El burka, lamentablemente, no es fruto del pudor. Ni siquiera de un pudor extremo o malinterpretado. Es, simple y sencillamente, la expresión textil de una civilización que rechaza de plano muchas de las virtudes con las que Dios adornó al ser humano, no solo las intelectuales sino incluso las físicas. Y eso es lo gravísimo de la defensa del burkini: Que sois incapaces de entender su significado.

Decir que el bikini es "falta de pudor" (¿porqué? ¿según quién? ¿qué zona íntima del cuerpo deja al descubierto un bikini?) mientras que el burka es una cobertura pudorosa del propio cuerpo es gravísimo, no solo por la pobreza intelectual y la falta de perspectiva identitaria que denota, sino porque además deja meridianamente claro el lamentable cacao maravillao en el que anda un porcentaje importantísimo del catolicismo más sano, con el que no se podrá contarpara combatir a las hordas bárbaras que vienen desde Arabia: Estarán muy ocupados protestándole al Obispo porque han visto una teta en una playa. Pues cojonudo.

Embajador en el Infierno dijo...

Rijad- Mi problema no es con una ley concreta, ni tengo ningún interés en defender la invasión musulmana de Europa, el tema tiene más calado.

Creo que Brigante lo deja bien claro en su última intervención, particularmente el primer párrafo.

Fray Fanatic- El espíritu liberal sigue empeñado en que cualquier cambio social se puede conseguir por medio del derecho positivo. El problema es cuando te topas con un colectivo que se pasa el derecho positivo por el arco del triunfo. Contra eso estáis totalmente vendidos y no os enteráis.

Ya lo he dicho en este blog tomando las palabras de otro: Es verdad, algunos católicos nos negamos a servir de seguratas del putiferio europeo.

Otros parecéis encantados en ese papel. Lo malo es que no tendréis éxito y si lo tenéis ten por seguro que no os lo agradecerán, por decirlo finamente.

Anónimo dijo...

En definitiva, tanto el bikini como el burkini es una decisión individual de cada mujer de enseñarle el cuerpo a quien le da la gana, hay quien piensa que el burkini somete a la mujer, pero se olvidan de las que se someten a la obsesión marcada por esta sociedad que exige a las mujeres a estar perfectas, veo muchas mujeres sometidas a este yugo en occidente, ¿hombres? pocos...
Me parece lícito que una chica lleve tanto una prenda como la otra, a nadie le molesta una minifalda con escote en invierno, a mi tampoco un burkini en verano.

saludos

Anónimo dijo...

Buenas tardes, como musulmana he de decir que queda mucho camino por recorrer para la gente que dice que es progresista hasta que se topa con algo que no le es común.

Con respecto a mi sumisión, no se la debo a ningún ser humano, mi sumisión se debe a Dios, igual que ustedes, como seres creados que somos por Él; mi marido es simplemente un ser humano y sí, le debo respeto, pero igual que se lo debo a ustedes o a cualquier persona.

Invito a los que crean lo contrario, a que lean con fin informativo un poco sobre nuestra religión en sí misma, fuera de los ámbitos culturales de ciertos países y de la propaganda antislámica de occidente.

Un saludo y que la paz sea con vosotros :)

liberal en sunga dijo...

No sé que definais como despelote: ¿enseñar las lolas? ¿las tangas brasileñas? ¿ cualquier traje de baño de dos piezas o en general todos los bañadores? ¿las faldas por encima de la rodilla? Si enseñar el cuerpo es tan decadente, porque hay tantas esculturas y cuadros clásicos de la figura humana "despelotada"? Eso del despelote es subjetivo, y terminaréis discutiendo como los evangelicos respecto a cuantos cm x encima de la rodilla y cuantos cm cuadrados de escote son apropiados o no (hay q reconocer q al menos los musulmanes rompieron el nudo gordiano prohibiendo cualquier exhibición por fuera de las manos y el rostro)

Puede ser q la cultura occidental promueva la obsesión por las figuras perfectas y el andar ligeros de ropa, pero no es una imposición. Como podréis ver en cualquier playa la gama de vestimenta femenina es amplia, de hilos dentales y tangas brasileñas a vestidos discretos, por ejemplo aquí en la parte norte y central de la costa del Pacífico sudamericana, las mujeres que exhiben el traje de baño completo son la minoría, el resto utiliza pantalones cortos, faldas o pareos de la cintura para abajo, incluso para entrar al agua (algunas, las menos, se cubren la parte superior y exhiben la inferior). A donde voy es que la vestimenta playera occidental es de libre eleccion, e incluso para aquella presión mediática publicitaria de exhibir el cuerpo escaso de vestimenta, la propia sociedad liberal tiene anticuerpos en forma de las cada vez más frecuentes protestas feministas.

Eso es lo que me incomoda del burquini, que son muy pocas las musulmanas que lo exhiben por voluntad propia, porque debe ser tremendamente incómodo en una playa calurosa. No hay libertad de elección sino imposición de códigos morales retardatarios sin base racional, lo opuesto a la filosofía en la que se sustenta el mundo occidental. Y además la imposición no es simétrica, mientras los fanáticos evangélicos en brasil impiden tangas y trajes de baño ajustados a mujeres Y HOMBRES, según tengo entendido en las playas del mundo islámico podré exhibir impudicamente mi colección de tangas, slips y bikinis masculinos sin que ningún censor moral se me acerque.