viernes, agosto 14

La paga del político

Se ha hablado poco en España del extraordinario terremoto que la clase política británica lleva sufriendo este año de 2009. Para hacer corta una historia larga se puede resumir el asunto diciendo que los parlamentarios británicos han sido pillados in fraganti aprovechándose inmoralmente de las ayudas públicas a las que tienen derecho y que se añaden a su sueldo habitual.

Esto ha afectado a todos los partidos políticos y se ha llevado en gran medida por delante la imagen de integridad y honestidad que siempre han tenido los británicos respecto a su clase política, particularmente en relación con otros países. Ha sido, en fin, un escándalo que ha sacudido seriamente los mismos cimientos del sistema.

En la vanguardia de la denuncia y la exposición de pruebas ha estado el blog de Guy Fawkes, varias veces citado en esta bitácora. Hace hoy una reflexión sobre el sueldo que se debe pagar a los políticos que me ha parecido particularmente interesante porque es perfectamente aplicable a cualquier país. Tiene que ver con el argumento tan manido en el sentido que si no se paga generosamente a los políticos no se conseguirá atraer a esta actividad a gente con la capacidad adecuada. Extraigo un par de párrafos:

Tory backbenchers are lining up behind Duncan’s claim that parliament will not be able to attract candidates of the “right calibre”. Complete bullshit – this is a self-serving and fallacious argument. The army pays poorly and yet still attracts the best calibre people, well motivated and made of the right stuff. The finest priests are poor and honest.

Politics is a field that has always attracted the worst character types; the power hungry and the vain, egotistical blowhards with an an over-developed sense of self worth go into politics the world-over claiming they want to “make the world a better place”. Paying them high salaries and padding it all out with financial perks compounds the problem. It attracts people with all the usual character flaws of those attracted to politics and who are also plain greedy.(...)

Politicians who claim that the “right calibre” people are motivated by high financial rewards really mean they want those rewards.

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