jueves, agosto 13

Mística y política

Luminosa entrada de Ches en The Sensible Bond acerca de la polémica que se ha suscitado en Inglaterra a cuenta de la actitud real o percibida del Arzobispo de Westminster, Monseñor Nichols, hacia la forma extraordinaria del rito romano.

No hay desperdicio en la entrada, pero es posiblemente los siguientes párrafos de la introducción los que más han llamado mi atención (mis disculpas a los que no entienden el idioma porque no dispongo de tiempo para traducir):

There is nothing mysterious about mystique. It is the quality of an idea held to be true, pursued as good, and honoured because dignified. It is a truth admitted not for convenience's sake but for its own sake. It is the light in which things retain their semantic depth, their mystery and their honour. Love of a woman should be a mystique . Love of God should be the supreme mystique.

Politique on the other hand is the set of strategies employed to secure some goal. It is more interested in what is tangibly useful than what is inconveniently true. Far from allowing for the mystery of things, it tends to boil them down to their pragmatic value. Politique is about justifying the means by the end, or about losing the sense of the end because of trying to control the means. Politique is often about fear; mystique is about love. Politique is obsessed with the short term; mystique lives in the moment and in the eternal moment. Mystique is about remaining free in the sense of not dependent on anything but God; politique is weighed down with the heavy, heavy chains of fear and insecurity for our potential losses. Mystique is about the freedom of children; politique about the age of the miser.

This key distinction for Péguy was a commentary on the modern world, 'le monde moderne', by which he meant that ensemble of political, social and economic structures which had ridden roughshod over Ancienne France and dechristianized it in a storm of self-interested, utilitarian, materialistic avidity. The mystique of old Christendom had been swept away by the politique of the modern world. Christians too he saw as falling into the traps which politique set for the unwary. He was amazed at how the clergy had begun behaving just like the secular clerks whom they so feared. René Girard would tell us this was a case of memesis, but we need not go into that now. Suffice it to say that it is hard for us to be in 'le monde moderne' and not share to a lesser or greater degree in the will to politique.

2 comentarios:

Dhavar dijo...

Embajador:

Se me ocurren varias reflexiones:

-Ya lo creo que la mística es acerca del misterio.Es el último límite de realización humana, y cualquiera que se acerque a ella honestamente intuye que es una enorme montaña que muy pocos pueden escalar.Esa reflexión sentimental y falsa, es, además, dañina.Probablemente lo más enigmático del cristianismo- y la causa de su casi total vacío y sequedad actual- es, precisamente, el haber secado totalmente la mística, y en vez de colocarla correctamente como la experiencia fundamental desde y en la cual se consituyen todos sus Palabras fundacionales, haberla convertido en una rareza marginal y sospechosa.
- Si una mujer, o los cacharros y peroles de Teresa de Avila son "mistica", todo lo es, incluido el gobierno de los hombres.Pero esa visión sólo puede tenerla el místico cumplido, no un mistificador como el que ha escrito ese texto.
-Se olvida que, si algo caracteriza al Estado Moderno, desde la Rev. Francesa hasta Stalin, es que trata de fundar una mística propia, una reedición del no hay más Dios que César. Ojalá hubiera sido ese Estado utilitario y pragmático que describe, cuanto infierno nos habríamos ahorrado todos.

- También se olvida que la implicación de La Iglesia, desde Constantino hasta, precisamente, la Rev. Francesa con la política y el Estado, hasta hacer indiscernible una de la otra durante siglos, los llamados de la Cristiandad.

Apoderarse de la espada temporal - no hay más Cesar que Dios- y aniquilar la mística y sacarla del centro de la experiencia religiosa ha hecho más por la destrucción del impresionante legado de la cultura cristiana, hoy ya meras palabras vacías y ritos mecánicos, que todas las guillotinas.

Y, esto ya es personal, este texto rezuma insinceridad por todas partes.

Terzio dijo...

Sobre la Misa y el motu proprio etc. la Jerarquía se está comportando según esa manera "política" que dice el del artículo. Desgraciadamente. Tascan el freno pero se resisten a la espuela. Y ya me daría yo con un canto en los dientes si en España estuvieran al "nivel" del Arz. de Westminster, porque aquí, en España, todavía no ha habido ni un obispo "celebrante"...excepto Cañizares (en Italia, no en Toledo).

Una desgracia: El Papa en el timón y la marinería mirando desde el castillo de popa al post-concilio con nostalgia.

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