sábado, agosto 15

¿Se confirma la barahunda?

Lo dijo Ignacio:

Nos ponemos borrachos en un bar, discutimos, empezamos a pegarnos montamos el lio y nos echan: objetivo conseguido, nos hemos ido sin pagar.


Y Eulogio Lopez le pone nombre, apellidos y circunstancias concretas:

En conclusión, mientras De la Vega continúa lanzando a la fiscalía contra los miembros más vulnerables del PP, por ejemplo, contra el ex portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, Alfredo Pérez Rubalcaba solicita un pacto con el adversario para esconder la suciedad bajo la alfombra (que de eso se trata, naturalmente). Una pena, porque con tanta acusación nos estábamos enterando de algunas de las podredumbres de la democracia española.

4 comentarios:

rojobilbao dijo...

Y las familias pasando las de caín. Hoy soy yo quien pide oraciones. Las necesito.

Orisson dijo...

Hecho, Rojobilbao.

Un saludo

Museros dijo...

Tienes las mías, Rojobilbao. Un abrazo.

museros dijo...

Dos reflexiones:

1- Esto es un ataque de una familia mafiosa a otra para luego proponer un pacto de "omertá" que proteja de las denuncias de los atacados a los negocios de los atacantes.

2- Teniendo en cuenta

a)que el PP remontó a última hora en las encuestas (para luego ganar) en las elecciones gallegas de Marzo (y en las vascas, finalmente, el costalazo no fue tan grave) y en las europeas de Junio tras la "persecución" gürtelera y

b) que este gobierno no da puntada sin hilo, electoralmente hablando

se pregunta uno si esto es una persecución al PP o una forma de evitar la fuga de votantes de este partido a otras opciones.

Porque la frase que más oí a mis compañeros de trabajo, conocidos, familiares y demás, en la semana previa a las europeas fue algo así como "Yo no pensaba votar para castigar a Mariano, pero viendo lo que están haciendo estos sinvergüenzas socialistas, voy a votar al PP para darle en todos los morros a Zapatero".

No importa cómo sean o dejen de ser Mariano o el PP, siempre y cuando Zapatero y el PSOE sean lo suficientemente odiosos.

Y es que la máquina de votos del PP se llama...José Luis Rodríguez Zapatero.

Y el régimen la pone en marcha cuando necesita darle un empujón a la intención de voto de su franquicia azul celeste (y, aun así, está costando, oiga).