domingo, septiembre 6

Derechos y discriminación

Sospecho que a Fray Fanatic y yo tenemos un problema similar y opuesto: nuestras más recientes entradas nos están dejando a ambos estupefactos. Le leo desde hace tiempo y aprecio, sobre todo, su poco habitual sentido común. Pero, repito, algunas de sus últimas entradas me dejan alelado. Por ejemplo esta última a la que he querido contestar en su propia bitácora pero como el sistema que tiene me cabrea enormemente he desistido y lo hago aquí. Allá vamos:

Si planteas el problema como un conflicto de derechos en el terreno del derecho positivo inmediatamente te insertas en el marco de referencia revolucionario-liberal. Y dentro de ese marco de referencia el derecho positivo, como reflejo de la soberana voluntad popular, es la única fuente de moralidad. De modo que te has contestado a ti mismo. La ley manda, y toca callarse y aceptarla con entusiasmo. En este caso y en este momento el conflicto de derechos se soluciona en favor del grupo de minusválidos, hasta que el sistema decida otra cosa cuando la mayor presión de un grupo de interés más fuerte consiga modificar la soberana voluntad popular y establecer que, porque yo lo valgo, el otro grupo tiene más derechos. Tu papel se debe limitar a ensalzar lo extraordinariamente acertada y justa que es la ley.

Como guinda deberías ademas criticar la actitud decididamente farcista de los dueños del local por pretender saltarse una normativa perfectamente engarzada en la constitución que nos hemos dado nosotros a nosotros mismos por la gracia de la transición.

Al final es un simple problema de quien es capaz de ejercer más presión, defender más adecuadamente sus intereses privados, ejercer más violencia y demostrar que manda. A eso lo llaman (erróneamente, por supuesto) "bien común". Y en esta dinámica me temo que tienes todas las de perder. La izquierda del sistema siempre, siempre, gana. Lo viene haciendo desde 1789 sin solución de continuidad.

Como comprenderás yo todo eso me lo paso por el arco del triunfo y lo que pienso es en el deber (¡oh, he mencionado la bicha!) que todo cristiano tiene hacia su prójimo como vía de santificación. Entiendo yo que en una sociedad cristiana el propietario del local sería muy dueño de hacer lo que le viniera en gana y de permitir o no la entrada a quien se le antojara, que para eso el bar es suyo. Por lo demás, la sociedad misma (no el estado, ni la ley, ni los derechos) se encargaría de corregir la falta de caridad de este señor, por su propio bien, a través de infinidad de medios que pueden ir desde la conversación amistosa y fraternal hasta el simple boicot. Si ese señor no quiere permitir la entrada en el local a unos chicos por el mero hecho de ser mongólicos, entiendo que yo no pinto nada en dicho local.

No entro en casuísticas de si, por ejemplo, un chico en silla de ruedas podría poner su seguridad o la de los demás en riesgo en caso de siniestro en local, etc, etc... Me interesa el caso general.

Dicho todo lo cual seguro que más de uno se sonríe con las ocurrencias buenistas del Sr. Embajador. Bueno, pues afirmo sin rubor ninguno que lo anteriormente dicho funciona en comunidades medianamente vertebradas por un sustrato católico. Y lo afirmo porque lo he vivido.

Algún día me decidiré, por fin, a investigar un poco en profundidad y traer a este blog la organización social de los barrios de Siena, y se verá lo que quiero decir.

Y como colofón, mi idea de siempre: leyes cuantas menos mejor, pero que se cumplan.

10 comentarios:

Fray_Fanatic dijo...

Yo planteaba una cuestión en clave de libertades y de moral. Y tú me has resuelto la cuestión en clave de moral -sí- pero también de derechos.

No le gustará a muchos, pero a mí, como católico y como jurista, me has convencido del todo. Gracias mil.

Eduardo Cabrera dijo...

En este caso y en este momento el conflicto de derechos se soluciona en favor del grupo de minusválidos, hasta que el sistema decida otra cosa cuando la mayor presión de un grupo de interés más fuerte consiga modificar la soberana voluntad popular y establecer que, porque yo lo valgo, el otro grupo tiene más derechos.

Esto debería encapsularse en un envase atractivo y sería una más que aceptable pastilla roja.

JC Conde de Orgaz dijo...

A mi también me dejó estupefacto. No lo juzgo, pero me asqueó ese artrículo. Embajador: tú tienes la razón de tu lado

rojobilbao dijo...

Leído el artículo de Fray Fanatic diré algunas cosas.

1º La ley (sea una mierda o no)se debe cumplir. Pero claro, se puede decir que la ley es una mierda ¿no? Y esa ley lo es.

2º La sociedad española en líneas generales apesta. No creo yo que esté degenerando.Creo que desde hace lo menos 50 años, apesta. Ahora apesta sin rubor, pero el olor es el mismo, nauseabundo.

3º El dueño de un local de copas puede hacer dos cosas. Hacer como que la sociedad en la que vive no apesta y eprder un buen fajo de billetes (lo que yo haría) o actuar en consecuencia. Eso sí, sin connocimientos mínimos de derecho te puede caer la ley como una losa.Toca informarse más.

4º Si la sociedad se comporta con los disminuidos que da asco, la solución no es castigar a quien cuida su negocio. El dueño actúa así por una cuestión económica. Es la sociedad con su comportamiento quien le incita a actuar así. El cambio está claro. Debe producirse en la sociedad.

5º A ese bar de copas yo no entraría en mi vida. Boicot social a quien discrimine y que le sea antieconómico el gesto.

Kabeltz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kabeltz dijo...

Para algunos la solución sería disponer de la máquina de la justicia infinita, llamemosla ENIAC, donde estén todas las leyes y todos los principios éticos y toda la jurisprudencia y un simulador social infalible. Entonces cuando aconteciera un problema se introducirian toda la información (con cinta perforada) y ENIAC emitiria (con una voz apropiadamente metálica) la sentecia perfecta. La objección es que, claro, ENIAC no existe. Otros pensarían/ais en una autoregulación. Que cada uno haga lo que quiera y el sistema se irá ajustando hasta lograr un funcionamiento aceptable. La objeción es que el punto de equilibrio puede acabar quedando malsituado y estos chavales encerrados en casa de por vida o por contra con una actividad nocturna hot.

Yo creo que la solución ya está inventada (tradición) es ir a un juez de paz para que dicte una decisión que podría ser algo así que estos chavales tuvieran un determinado horario y una determinada rotación por los locales de ocio de ese municipio. Para asuntos ligeros y cargados de matices y que precisan sensibilidad humana pienso que es la solución apropiada.

Ceriñola dijo...

Me parece sorprendente que en toda esta polémica nadie haya apuntado un dato: el primer cartel de "Reservado el derecho de Admisión" lo pone el Estado.

Cualquiera de las madres de estos jóvenes Down, podría, en su momento y amparadas por la ley, haberse cargado a su hijo en su vientre. Se les declara, antes de nacer, como "non gratos" o, como mínimo, como "opcionales". Luego, eso sí, se les hiperprotege y se cuida la ley muy mucho en que no sufran discriminaciones, cuando ya se les ha sometido a la más grande de todas, al considerar su nacimiento dependiente de la voluntad de otros.

Si esto no es hipocresía....

Embajador en el Infierno dijo...

Estimado Fray Fanatic:

Llevo días pensando como contestarte. Es curioso que uno tiene el gatillo fácil para rebatir al que le rebate pero no está en absoluto preparado para contestar adecuadadamente a quien tan noblemente le da la razón.

Gracias por la lección que me has dado.

Saludos

Embajador

Familias católicas dijo...

Gracias a ambos. Aunque insisto: leyes, las justas pero que se cumplan todas; la ignorancia de la ley sí excusa su cumplimiento; hoy por hoy no es pensable ni lo uno ni lo otro. Dios nos ampare y conceda sentido común o sea cristiano para pensar y actuar.

Pensando también en el "caso Pozuelo" escribí en mi facebook:
"Elemental. No podemos sostener una cosa y la contraria. El final glorioso: pocas leyes pero que se cumplan todos. 3-4-6 tomos anuales de leyes para Aranzadi -aunque quepan en un DVD- son inasimilables. E inasimiladas. Ni Pozuelo ni la Paridad. Sólo f ...alta cambiar a "La ignorancia de la ley mata, porque exime de su cumplimiento". Pero pocos progres ni carcas se atreven a poner el dedo en la llaga, asquerosa ciertamente"

Carmen Re (no alcanzo a saber cómo cambiar mi "identidad", a Dios gracias por otra parte :)

AMDG dijo...

Hay dos liberalismos. Uno, el fundamentado en el utilitarismo, es de izquierdas, revolucionario. El otro, el fundamentado en los derechos naturales, es de derechas, incluso tradicionalista.

En realidad, el liberalismo se resuelve en socialismo o tradición. No hay más.