sábado, septiembre 5

Los "bonus" de los banqueros

Vázquez de Mella era el más grande. Yo creo que nadie ha conseguido condensar la naturaleza y carácter del mundo post-moderno, como tan magistralmente hizo el prócer carlista en aquella famosa frase que decía: "ponen tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias".

En una nueva entrega de cadalsos para las consecuencias los Ministros de Economía de la UE piden más limitaciones a los "bonus" de los banqueros, o sea, a la retribución variable que puede llegar a cifras verdaderamente obscenas de los empleados y directivos de bancos de inversión.

Dicen esto por al menos dos razones que a mi se me ocurren. La primera es que resulta la mar de "vendible" politicamente. Al final se trata de dar caña a los ricos. Defender lo contrario ante el electorado es simplemente suicida.

La segunda es que la alternativa, es decir denunciar el ambiente de relativismo moral que es la causa primera y directa de todo el desbarajuste financiero actual, no es digerible. Todo el sistema postmoderno, toda su cosmovisión descansa sobre el trono puesto al relativismo moral. No es cuestión de cargárselo, no seamos radicales.

Por lo demás, estas medidas, estas regulaciones son absurdas. Al banquero de turno le llevará media hora encontrar el agujero en la ley o el defecto en la regulación para saltársela alegremente y sin problemas. Sobre todo cuando la nueva normativa lleva visos de tener la contundencia de un pedo de Zerolo. Vease:

"'La iniciativa, que será presentada en la reunión de ministros de Economía del G20 que se inaugura este viernes en Londres, defiende la prohibición de bonificaciones garantizadas por más de un año, que éstas se paguen durante un tiempo limitado y que reflejen las prestaciones "reales" del banco y del individuo."


No señor, no. Puesto que no se quiere tocar el trono del sistema, lo lógico sería implementar medidas disuasorias. ¿Cuantos banqueros, aparte del chivo expiatorio Madoff, han ido a la cárcel por sus desmanes?. Cero pelotero.

Conclusión: si no hay límites a las ganancias y tampoco hay castigo para el desbarajuste lo lógico es que los riesgos morales que han dado lugar a esta crisis se repitan, posiblemente con más fuerza (¡mira lo que pasó en el 2007-2009 y nadie fue al trullo!¡Ancha es Castilla!) en la próxima ocasión. Si es que hay próxima ocasión.

Incidentalmente, conviene echarle un vistazo a la última entrada de D. Terzio.

2 comentarios:

Fernando dijo...

Completamente de acuerdo, Embajador, porque:

1º Rectificando a Jesús, donde pones tus euros, ahí está tu corazón. ¿Cúanto dinero han empleado los Estados en ayudar a los bancos a salir adelante, cúanto han empleado en ayudar a las familias o a las empresas? La democracia actual es una democracia bancaria, ni siquiera empresarial, sino bancaria.

2º Al igual que con los políticos, ¿qué pequeño % de los ingresos de los grandes banqueros son sus nóminas y complementos? ¿Cúanto dinero ganan por otras vías que el Estado ni quiere ni puede controlar?

Yusuf al Mocadén ben Mizzian el Arrumi al Chivani dijo...

Pues sí, pero el bonus de los banqueros/bancarios es un problema. Todo vale en el hoy. Y al mañana que le den... que yo me lo llevo crudo.