lunes, septiembre 14

Pressing catch a la alemana

Empiezo confesando que no tengo ni idea de como funciona el sistema electoral alemán. Es posible que tenga diferencias con el español que lo hagan menos partitocrático. No lo se. No sigo demasiado de cerca la política alemana.

Leyendo este artículo me ha llamado poderosamente la atención lo siguiente:

As government head and vice-chancellor respectively, Ms Merkel and Mr Steinmeier faced the challenge of selling competing political projects while drawing on the same track record.


O sea, que en las elecciones alemanas se enfrentan la jefa de gobierno y su ministro de exteriores. Por tanto, en el debate han tenido que vender proyectos distintos pero apoyándose en la misma política realizada. ¿No es genial?.

Ya ni siquiera se pueden echar en cara diversas cagadas que unos u otros hicieron, simplemente venden crudas expectativas. Y encima, y como no podía ser de otra manera, el debate estuvo casi tan animado como un congreso de trigonometría trascendental. Es que ni siquiera se preocupan de dar espectáculo. Que desfachatez.

2 comentarios:

rojobilbao dijo...

En Alemania gobiernan en coalición la CDU y el partido socialdemócrata, siendo la mandamás la derechista Merkel.

Vamos, como si gobernasen PP y PSOE siendo Rajoy presidente y en las elecciones a tortas, siendo los éxitos y los fracasos compartibles. Un asquito de debates me dan la sensación.

Museros dijo...

Pues debe ser porque no tienen tanta experiencia como en España.

O, a lo mejor, es que esto es como el eterno e irresoluble debate futbolero: ¿lo prioritario es jugar bien o ganar? (nótese lo manipuladora que es la pregunta, planteando las dos cosas como si fueran incompatibles).

Como en España somos más aficionados a las florituras y al espectáculo, Rajoy y Zetapé nos obsequian con regates, taconazos y vaselinas (sobre todo esto último: mucha vaselina): Así, Mariano dice "la economía lo es todo", y Zetapé acusa a Mariano de "ultraderechista", "extremista" y "crispador".

Y para deleitarnos aún más con su juego preciosista, fingen discutir ante los micrófonos de la prensa mientras gobiernan con una coalición PP-PSOE encubierta (cada vez menos): así, Mariano cuestiona ante la prensa lo que luego apoya en el Congreso, y el PP vota lo contrario que el PSOE sólo cuando el PSOE tiene aliados para sacar adelante la votación. En el caso contrario (como ocurrió varias veces antes de las elecciones europeas), varios diputados del PP (Mariano entre ellos siempre) se ausentan a la hora de votar (también lo hizo, ¡oh, casualidad! una vez Jaime Mayor en el Parlamento vasco) para que el gobierno no pierda la votación.

Pero eso, repito, no les impide adornarse ante el público.

En cambio, ya se sabe que los alemanes son más aficionados al juego sobrio y efectivo (que, ya se sabe que, a veces, por abrir demasiado las líneas, te pueden colar goles imprevistos). Y nada de llamarse "heredera del nazismo" o "de la RDA" ni similares, para no poner en peligro la propia portería (o sea, el gobierno). Por ello, y sin sentir ninguna necesidad de disimular, gobiernan CDU y PSD en coalición "oficial" desde el primer momento, sin adornos ni florituras como las que gustan hacer Mariano y José Luis.