jueves, diciembre 3

De progres y banderas

No se quien dijo aquello de que un progre es un sujeto permanentemente indignado.

Lo cual es lógico porque tienen mucho de lo que indignarse. Si fueran personas serias se indignarían de lo hecho por sus predecesores. Tendrían material más que de sobra para colmar de indignación a varias generaciones de progres. Eso es, obviamente, demasiado pedir. Con lo cual buscan la menor excusa para indignarse por cosas que hace el resto del universo.

Véase el caso de la bandera con el águila de San Juan en Paracuellos en esta entrada de Pacopepe.

Resulta más "comercial" indignarse por la presencia de una bandera que por los miles de muertos que sus predecesores dejaron en Paracuellos.

Creo que no hay que hacerles el menor caso. Se haga lo que se haga siempre se van a indignar. Y desde luego lo que no se puede hacer es bailar a su son. Porque implícitamente se está dando legitimidad a su indignación.

¿Donde quedó la separación Iglesia-Estado?.¿Que pinta un analfabeto del PSOE o IU opinando sobre un acto de culto católico?. Empiecen por aplicarse su medicina (esa de pedir perdón a los moriscos) y luego dialogaremos. ¡Que falta de tolerancia, por Dios!.

9 comentarios:

Persio dijo...

Pero si fueron intolerantes dándole al gatillo, ¿cómo no van a serlo criticando la bandera por la que murieron esas 5.000 personas?

Jorge P. dijo...

"¿Donde quedó la separación Iglesia-Estado?.¿Que pinta un analfabeto del PSOE o IU opinando sobre un acto de culto católico?."

Pues quedó en lo que es, una falacia. A los hechos me remito. La separación Iglesia-Estado moderna significa el ateísmo de estado. Es decir, la ateocracia, en la que se impone la oficialidad del relativismo. La única separación válida de Iglesia-Estado es la de la Confesionalidad católica según la doctrina social de la Iglesia, en la que la Iglesia y el Estado son perfectamente autónomos y mútuamente equilibrados. La Iglesia como fuente de autoridad moral y el estado como instancia de poder limitado, por arriba y por abajo.

Y sí, tienes toda la razón, ni caso hay que hacerles, total, si no es esto es lo otro..

Maestro Gelimer dijo...

Mi muy estimado Embajador: No sé si fue el padre de la frase, pero alguien a quien le he leído algo así es al genial escritor Tom Wolfe que para una entrevista en el diario EL PAÍS definió a esos cantamañanas así:

"Es lo que uno tiene que hacer cuando es progresista: tiene que estar siempre indignado por alguna cosa."

Magnífica entrada, como nos tiene acostumbrados en la Embajada. Con embajadores como Vd. no nos secuestrarían a ningún voluntario oenegero y laicista.

Un saludo.

iskander dijo...

Si ser progre es estar indignado todo el día creo que me estoy haciendo progre. Porque es indignante lo que está sucediendo día tras día en nuestra sociedad.
Una sociedad donde se da más valor a ser maricón, delincuente, prostituta, traficante, corrupto, estafador o cualquiera de las minorías que triunfan social y televisivamente, a ser una perdona con valores y principios, no merece ser llamada sociedad. Una sociedad que no respeta la memoria de sus muertos por la defensa de la nación o simplemente por el sadismo de uno a quien se trata como a un héroe no merece ser llamada sociedad.
Me indigna ver que hoy en día se sigue pretendiendo denigrar al cristiano y se le antepone el islamita y se olvida el sufrimiento de nuestro pueblo ante esa religión. Quizás sea verdad que me estoy volviendo progre, porque empiezo a saber odiar y a no respetar a quienes no piensan como yo.

Anónimo dijo...

Mi próximo libro iba a titularse: "¡Hasta dónde vamos a llegar!. Retrato y crítica de la derecha gilipollas".

Es curioso, yo siempre había pensado que quien suele adoptar la pos de suma (y falsa) indignación es la burguesía de toda la vida, esa que se traga todo lo que ponen en la tele con un "Qué barbaridad", o en el mejor de los casos, no abandona su perenne "¡Esto es intolerable!", para al final tolerarlo todo. Me consolaría pensar que los progres vayan a acabar siendo igual de inofensivos.

Primer capítulo: "Es que si no vienen los otros".

Maldan

Embajador en el Infierno dijo...

Persio- No hables así de los tolerantes profesionales, por favor.

Jorge P.- Caramba, que estupendamente descrito.

Maestro- Efectivamente la cita es de Tom Wolfe. Sabía que la había leído en algún sitio pero no era capaz de encontrarla.

Iskander- Tu no eres progre porque en tu caso la indignación es semilla de acción caritativa y efectiva. Y eso no hay muchos que lo puedan decir.

Maldan- Al final esa indignación es una manera de acallar conciencias, tanto a un lado como al otro. El problema es que cuando acallas tu conciencia te agilipollas (como muy bien señalas) y dejas camino libro para que los de siempre hagan lo que saben hacer.

Anónimo dijo...

La celebración de la Sta. Misa: chapó.
Lo de la bandera: una cagada.

Parece mentira que después de tantos años esperando este momento se cometan errores tan absurdos. De verdad que si fuera yo el director de El País me iba a estar descojonando de los católicos un mes entero. Coño hay que darse cuenta de que vivimos en el siglo XXI.

Me resulta extraño, señor Embajador, que no sea capaz de darse cuenta de esto.

Carlos

Embajador en el Infierno dijo...

Carlos- Curiosamente a mi no me resulta nada extraño que, con la que ha caído, todavía queden algunos que no se den cuenta de que los de siempre van a hacer casus belli de lo que tengan a mano. Siempre va a ver algo. Y siempre va a haber bienpensantes que encima les den la razón.

A eso se le llama acomplejamiento, supino y pertinazmente incurable.

A mi la bandera de España no me molesta en absoluto, ni siquiera (caramba lo que hay que llegar a decir) cuando lleva el águila de San Juan, un símbolo tan español como tantos otros.

JCA dijo...

Embajador:

Y más si resulta que es el la del escudo de 1977, vigente hasta 1981, con el que está encuadernado el ejemplar firmado y sancionado de la Constitución.

Supongo que al PSOE lo que le pica es que el responsable del genocidio milite ahora entre sus filas.