Admiramos la sangre corredentora de nuestros mártires, ella nos confirmó en la Fe, la admiramos porque ella nos trajo la Vida...;pero ¡Señor!, nos parece galardón, el del martirio, demasiado precioso para nuestra pobreza actual. Si nos lo enviaras, besaríamos tu mano. Tú nos darías la fortaleza para sufrir la acometividad de las fueras y poder dar el salto ligero de estas tinieablas a la Luz que no se extingue.
Pero los cristianos de hoy no tenemos vocación de mártires, sino de guerreros.
No es que por el mero hecho de estar en la verdad tengamos que morder al que no la conoce; pero sí, por el mero hecho de haber sido agraciados con ella, tenemos que defenderla con los dientes contra quien la ofenda.
Si los enemigos declarados de Dios creen que se van a encontrar en el Cristianismo espíritus pusilánimes y escurridizos que levantarán sus manos para que les apunten mejor al corazón, se equivocan.
Si los hombres de ese mar bermejo y amoratado por la envidia y el rencor buscan sangre que apague su mentira y su odio, que sepan que los cristianos de esta generación están dispuestos a morir matando.
Fragmento tomado del libro "El valor divino de lo humano", de D. Jesús Urteaga, sacerdote del Opus Dei. Es un comentario al punto 393 de "Camino", que dice:
"Un hombre, un caballero....transigente , volvería a condenar a muerte a Jesús".
El capítulo entero del libro de Urteaga se puede leer aquí.
Muchos comentarios me sugieren los dos textos, pero creo que por el momento los voy a guardar para mi caletre.
ACTUALIZACION: Ya se sabe que para un cristiano no existe la casualidad, sino la Providencia. Me dice Juanjo en los comentarios que D. Jesús Urteaga acaba de morir. Se puede leer la noticia aquí. Que Dios lo tenga en su Gloria.

