La noticia de la que extraigo las declaraciones de José Bono:
"Cualquier persona por inadecuada que sea, puesta en una lista adecuada puede salir elegida, pero si un diputado está en contra de una ley porque su conciencia así se lo ordena, lo que debe hacer es dejar el escaño, pero el voto es más del partido, como la opinión es de la persona".
Esta es la puñetera realidad: Los partidos eligen a sus representantes, que son las señoras y señores que se sientan en las cortes. Los españoles eligen al partido, que no a sus representantes. Lo que piensen de forma individual los representantes de los partidos es irrelevante. Lo importante es lo que piensa el partido. La capacidad (intelectual o de otro tipo) que tengan los representantes también es irrelevante ("Cualquier persona por inadecuada que sea....."- más alto pero no más claro) en tanto en cuanto hagan lo que les dicta el partido, que es a quien representan.
De modo que el estribillo ese de: "Pero, en el PP también hay gente buena", es una chorrada del que no se entera (o no se quiere enterar de como funciona esto). En el PSOE también hay gente buena. Lo que importa es si el PP como un todo, o el PSOE como un todo es bueno o malo. Ya está.
Y desde luego Bono con estas palabras se caga en la democracia, tal como nos la vienen vendiendo desde hace 200 años (¡sorpresa!) y demuestra fehacientemente que su catolicismo no es más que una útil etiqueta electoral (¡más sorpresa!).



