sábado, enero 30

Conversaciones en la embajada (XXI): La media naranja

Desde que casó a la penúltima de mis hermanas el pasado verano, a mi santa madre se la ve como más satisfecha. Una satisfacción alimentada por la sensación del deber cumplido. En casa de mis padres ya solo quedan la pequeña (terminando la carrera) y el número 6, el resto estamos colocados (y no en el sentido etílico-alucinógeno, no me hagáis chistes fáciles).

Con el número 6 mi madre no pierde la esperanza y está al acecho de alguna oportunidad que se presente. Mi hermano parece dispuesto a ocupar el papel de rumboso "tío soltero" para alegría de los innumerables sobrinos. Hace unos días se dio la siguiente conversación:

Santa madre: Hijo, ¿no crees que ya es hora de que encuentres a tu media naranja?
Tío soltero: Mamá, debemos enfrentarnos a la realidad con valentía: hace ya tiempo que a mi media naranja la han exprimido.


Estoy convencido que, en el fondo, mi madre está encantada por el hecho de que si alguno se tenía que quedar a cuidar a mi padre y a ella en su vejez, este sea precisamente el más gracioso y ocurrente de sus hijos.

Pincha aquí para leer más conversaciones en la embajada.

22 comentarios:

Seneka dijo...

jajajaja

Tu hermano es un crack. ¡Qué laconismo! Digno de todo un Guzmán el Bueno.

O de todo un Hernán Cortés (ejem) contemplando las brasas de sus naves ya sacrificadas.

Orisson dijo...

¡Aúpa tu hermano! Aunque otros peores también hemos caído en las redes matrimoniales.

Un saludo

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Anda qué ocurrencia!!! Eso le voy a contestar a mi madre que, a veces, se pone más que pesada con el tema. Y eso que hace años que no vivo en el domicilio familiar. Menos mal porque si no, mi madre me habría convertido en el director Skynner.

Álvaro dijo...

... jajajajajaja ... ¡buenísimo!

Anónimo dijo...

Tiempo al tiempo, Embajador; que nadie con ese sentido del humor se termina quedando sólo.
Salvo que me diga que su hermano anda por los 40... que no parece.

Hoy las madres ya no quieren un/una solterón/na para que las cuiden, son más buenas que antes cuando pretendía una solterona, un militar, un cura y el resto prolijamente casados y con extensa descendencia.

Bueno, no sé, mi señora es un poco chapada a la antigua en esto. Eso sí, "no quiero monjas, porque ser monja se trata de ser de las malditas que martirizan a la monjita que termina santa o la pobre santa martirizada por las otras monjas", según dice.

Saludos,

El Carlista.

bitdrain dijo...

Nunca se conocen los designios que estan por llegar. Nunca. Aunque tambien tiene que haber de todo ;)

Un saludo Sr. Embajador.

Anónimo dijo...

Genial la respuesta. De todas formas, se de gente que ha econtrado la media naranja y las miles del matrimonio bien pasados los 40. Nunca se sabe.

Anónimo dijo...

Ocurrente tu hermano y sabio. ¿Por qué es necesario estar "colocado" en la vida? Si el objetivo es salvar el alma, bien se puede alcanzar "colocado" que "descolocado"... para los hombres, claro, que para Dios, todos ya tenemos nuestro lugar.
Un Solterón

Orisson dijo...

Mutilzarra creo que lo llaman en Pamplona (nombre, además, de la peña sanferminera que más carlistas por metro cuadrado registra)

Un saludo

Yurremendi dijo...

Orisson: No solo en Pamplona, sino en toda la Vasconia. Mutilzarra, o "mozo viejo" que dicen en país castellano.

Hay acaso algo malo en ser un "mutilzarra"? Qué gusto hacer lo que uno quiere sin que una parienta o unos churumbeles te den continuamente la tamborrada! Beber en la taberna hasta la madrugada, poner a secar los calcetines (mal lavados) en los travesaños de las sillas, echar los desperdicios a la puerta de casa, a que se los coma un perro famélico encadenado al quicio de la puerta, componer el tejado destartalado con pedruscos, llevar la camisa desabotonada hasta el ombligo... Estas pinceladas las he tomado de algún caso que conozco en mi pueblo. Maravillosos placeres todos que el hombre casado desconoce...

Aúpa los mozos viejos!

Wanderer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
rojobilbao dijo...

Tengo un tío mutilzarra y bien feliz. No como yo que sufro de "parienta" y el médico no me encuentra cura.

Yurremendi dijo...

Wanderer: Sí, cada estado tiene lo suyo, y si el solterón mira con cierta envidia al hombre felizmente casado, cuando mira al malcasado se alegra de su soltería. Vaya lo uno por lo otro.

Rojobilbao: solo el malcasado mira con envidia a todos: al bien casado, al solterón, y por encima de todo, al viudo.

Anónimo dijo...

Wanderer, usté habla de puro multizarra.

En verdá, la cosa es más bien mita y mita.

Cuando mi doña me consuele ... le aviso; cuando me comprenda, es lo que más lejano estimo; pero cuando cocine no se acerque por casa, que seguro llenará mejor el buche vía rotisería y ni que hablar en un asado entre amigos.

Cuando los niños acarician traen algo entre manos, y sí, es verdá que seguido nos hacen reír, pero no son tuitas las noches. Más seguido nos encabronan.

Por suerte, como dice, en la otra lo tendremos todo, que si no ...

Saludos,

El Carlista.

Jackpot dijo...

Como dice la canción, "Soltero maduro, maricón seguro"

Wanderer dijo...

Discúlpeme Embajador si utilizo su blog para enviar un mensaje, pero necesito comunicarme con el amigo Carlista. ¿Le podrá decir que me envíe un mail?

Anónimo dijo...

Wanderer, ya le escribo.

También mis disculpas, Embajador.

Saludos,

El Carlista.

Natalio Ruiz dijo...

Ocurrente su hno.....

Es notable lo que han cambiado los tiempos y las costumbres. Lo gracioso en el caso es que los que han cambiado no son tanto los jóvenes (en este caso) como los padres que se han vuelto más "comprensivos" de las necesidades juveniles. Eso hace que la convivencia pueda sostenerse en el tiempo (con los beneficios evidentes para el "ocupa").

Respetos.
Natalio

Anónimo dijo...

Hay una cosa que no falla, señor Embajador, si su hermano quiere conseguir mujer que aguante y que le aguante: meterse en el Opus y luego salirse o algo parecido. No sé que ven ellas en eso, pero las atrae. Lo digo por experiencia propia (aunque soy joven) y ajena (sobretodo de gente mayor). La mecánica sería meterse en el camino del celibato para encontrar mujer, algo digno del marqués de Bradomín, lo que supongo que no estará permitido. Un saludo

Embajador en el Infierno dijo...

Seneka- Bueno, ya le conoces, se muere por una frase sentenciosa.

Orisson- Menos torre, menos torre...jejejeje.

Subdirector- Eso es que te quiere bien. Imaginate que no se preocupara.

Alvaro- Bueno, tu menos reirte y más actuar que vas por el mismo camino.

Carlista- Vaya, que me alegra verle por aquí otra vez. Y eso que dice su señora me suena familiar. Pero temo que sea un asunto femenino. Se conocen muy bien entre ellas y ya saben lo que hay. Como dice la mía: "Las mujeres hemos venido al mundo a sufrir, a manos de nuestras congéneres o de un marido egoista."

Bitdrain, Anónimo- Nuestro bisabuelo pertenecía a un club de solteros en Madrid que se mantenía con buena cantidad de socios porque el que se casaba tenía que invitar a cenar a todo el resto. El lo hizo a los 42, tuvo 6 hijos varones y seguidamente se murió.

Solterón- Bueno, ya sabe aquello que se decía antes sobre el matrimonio y al concupiscencia. También ayuda a salvarse.

Yurremendi- Llamame esclavo pero confieso que en el fondo disfruto de ser mandado por mi señora. Oye, pero hay gente pa tó.

Jackpot- Esa canción tiene poca sólida base real, y en los tiempos que corren con el maricomio y demás todavía menos.

Wanderer, Carlista- Sirvanse a gusto.

Natalio- El "ocupa", jejeje, si yo también creo que mi santa madre prefiere tenerlo cerca para que no se desvíe.

Anónimo- Bueno, eso que describes ocurre exactamente igual cuando uno se echa novia. Ya se sabe que lo mejor para que una mujer quiera algo es decirle que definitivamente no lo puede tener.

mariano dijo...

Qué regocijo; cada vez sóis menos y más marginales. Es una alegría que el mundo cada vez esté menos influenciado por gente como vosotros. El avance en el bienestar humano va pasito a pasito, pero con firmeza.

:)

Embajador en el Infierno dijo...

Mariano- Claro que si hombre, no dejes que la realidad te arruine una buena ideología. En eso está vuestra misma perdición: no os enteráis de por donde os van a venir las tortas. Lo cual resulta una excelente noticia.