sábado, febrero 27

El socialista Alvaro Cuesta se limita a recordar "las reglas del juego"

Y el personal se pone todo estupendo cuando este sujeto va y dice:

Le recuerdo a la Iglesia católica y al señor Martínez Camino, que
en un país democrático, la ley es la expresión legítima de la voluntad
popular formulada a través del Parlamento. El principio de legalidad y
el respeto a las instituciones democráticas obliga a todos
”.

Y, bien ¿donde está el problema?.¿Cual es la barbaridad proferida por este hombre?.

Cuando se tira la soberanía social de Cristo, es decir cuando se evita proclamar a Cristo como cabeza de la comunidad política, se aceptan implícita y explícitamente otras "reglas del juego". Básicamente las enunciadas por Alvaro Cuesta: el "pueblo" es soberano y la mayoría decide sobre lo que le apetece. Los buenos demócratas asienten encantados y se congratulan del pacífico y normal desenvolvimiento de las instituciones democráticas. No cabe otra.


3 comentarios:

Museros dijo...

Cuánta razón tienes, Embajador...

Defienden las causas y se quejan de las consecuencias. Desde 1789, como bien dices.

Museros dijo...

Además, ¿no habíamos quedado en que "la verdad se propone, pero no se impone"? Pues eso: les dejan proponer todo lo que quieran y encima se quejan.

AMDG dijo...

Deberían saber que ex contradictione sequitur quodlibet...

Pero claro, ya no estudian escolástica. Pues nada, que coman democracia.