viernes, febrero 19

La flauta del afilador, el sonido de la crisis

Mientras leía esta relajante y recomendable entrada de Terzio ha pasado el afilador por la calle haciendo sonar su flauta. Lo he oído bien porque suelo tener la ventana abierta incluso cuando hace mucho frío, más que nada para que se vaya el humo del tabaco y luego no me venga toda la recalcitrante feminidad a protestar porque la casa huele que apesta, y eso que ya no fumo Ducados, con lo que me gusta.

Lo curioso del tema es que es la tercera vez que oigo al afilador este mes. Hacía años, lustros que no se escuchaba al afilador en las calles de nuestro barrio. Y es un barrio perfecto para un afilador porque hay muchas casas y pocas tiendas, y ninguna de afilar nada.

13 comentarios:

Capuchino de Silos dijo...

Con este precioso relato, también han venido a mi mente recuerdo de entonces.
Ahora, por casa también pasa y, aunque no tenga nada para afilar, siempre, o casi siempre, le doy trabajo. Me gustan esos sonidos de tiempos pasados que muy pronto no volverán, porque los hijos de este buen hombre se dedican a otros menesteres.
¿Cómo le ha dado entrada al blob de TERCIO? ¿Me lo puede explicar? Soy un desastre para este tipo de tecnología. Para otras también.
Un saludo.

Fernando dijo...

Hola, Embajador, me alegro mucho de volver a ver un post personal en tu blog.

Maestro Gelimer dijo...

Los afiladores solían ser, antaño, de Galicia. A mi pueblo sureño llegaron algunos de estos y se instalaron, con su flauta y asperón. Me honro ser amigo de más de uno de ellos... Se nota que afilo los cuchillos (por la crisis, por la crisis).

Gonzalo dijo...

Por mi calle siguen pasando (casi) todas las semanas.

Pero me gusta escucharlos de lejos, porque cuando se acercan mucho descubro que el sonido de la flauta es grabado y puesto a todo trapo en un altavoz.

Y eso acaba con el encanto.

Terzio dijo...

Hay que ponerse algo en la cabeza: Cuando se oye el pito del afilador hay que cubrirse, para tener buena suerte.

Yes.

'

pcbcarp dijo...

Efectivamente, por mi calle pasa casi equis tiempo, y no dejo de asombrarme de que aún exista.

bitdrain dijo...

Buenas Sr. Embajador, como se que vos sois un hombre de vision y proyeccion social, me gustaria saber si podria usted dibujar, en una entrada, como ve a 10 anios vista el panorama socio-politico que padecemos, el espaniol, que peligros o temores ve en la realidad que afrontaron sus pupilas (siendo ya adultas)...

Espero no incordiarle.

Saludos.

Orisson dijo...

Embajador, que no haya ningún local para afilar en tu barrio no es precisamente buen síntoma para el afilador: no puede competir con nadie. Es decir, si no hay afiladores fijos, y caros, será porque en tu barrio no afilais nada y cuando algo se queda mellado o romo, a la basura y al cortinglés a comprar un utensilio nuevo.

En cualquier caso, como síntoma de crisis está bien: hasta los de tu barrio tienen que afilar los cuchillos.

Un saludo

filósofo rancio dijo...

El sonido del afilador siempre lo relaciono con el verano, y recuerdo su sonido, siempre mezclado con el de las chicharras, en invierno no me hago a la idea de un afilador pasando por la calle y menos este "año pasado por agua". De todas formas yo lo oía antes de mudarme. Desde que me mudé a este barrio que está "muy lejísimo" del centro, no he vuelto a oir al afilador, y van ya para trece o catorce años.

En fin.... nostálgia de tiempo que no volverán.

Embajador en el Infierno dijo...

Capuchino- Cuando nos casamos nos regalaron unos cuchillos para la cocina extraordinarios, no ha habido que afilarlos nunca, es una cosa de no creer, y se de lo que hablo porque me meto en la cocina a menudo.

Pero si, será cuestión de buscar como darle trabajo.

Fernando- No conocía yo esa faceta voyeurista tuya, je, je....

Maestro- ¿será verdad eso de que son todos gallegos?¿Y porqué?.

Gonzalo- Menudo anticlimax debe ser eso.

Terzio- Eso mismo decía mi abuela, y también nos cortaba las uñas detrás de la puerta. ¿Porque son tan supersticiosos en el sur?.

Pcbcarp- Mi barrio, que como el tuyo, sigue siendo una de las fronteras de Madrid sigue teniendo afilador, pero lo que ya no veo son pastores con sus ovejas, y campo queda todavía mucho.

Bitdrain- Jamás me incordias. Pensaré en eso que me dices, aunque si te digo la verdad no tengo ni idea de lo que puede ocurrir de aquí a 10 años. Es fácil hacerse una idea si uno parte de la base de que se mantiene el actual sistema político, pero yo no estoy nada seguro de esto. Tarea difícil me pones. Como te digo lo pensaré, pero si ves que no aparece nada, por favor mándame un email para recordármelo.

Orisson- La premisa básica no es cierta: en mi barrio hay pocas tiendas y las que duran son muy concretas. En general hay pocos afiladores ya (tiendas o caminantes) en España porque la gente tira los cuchillos a la basura cuando pierden filo, y eso pasa en mi barrio y en todos. En tiempos el afilador que pasaba por mi barrio tenía trabajo y mucho, que lo recuerdo muy bien de cuando era pequeño. En general, en aquellos tiempos toda clase de comerciantes "ambulantes" tenían éxito porque entonces el barrio no tenía comunicación ninguna con la ciudad (ni los taxistas sabían donde quedaba aquello hasta que les decían: "Si, donde la cárcel"- ahora poca gente recuerda cuando aquí había una cárcel- que era muy frecuentada por los habitantes de la zona porque allí estaba el único bar de la zona).

Filósofo- Bien parece que están volviendo.

Fernando dijo...

Querido Embajador:

Jajajajajaja.

Seneka dijo...

El auténtico sonido de la crisis es una flauta, si. Pero la de Hamelin.

Anónimo dijo...

Madrid, primavera; sol tras la neblina, mañana muy fresca; olor a boniatos asados y... el sonido del afilador subiendo por Joaquin Costa.

Madrid de noche, farolas magicas, serenos amables y veloces; chasquidos del chuzo y gaban al viento: "! Ya voy señoritu"! ...

Al menos, queda la magia del recuerdo.