lunes, marzo 8

Un cisne en el Vaticano

Inspirado por el precioso relato de Seneka.

- Es absurdo pretender que los tiempos pasados vuelvan.
- Bueno, yo pensaba que de la única cosa que no se vuelve en este mundo es de la muerte. ¿Quiere eso decir que estamos muertos?.
- No, quiere decir que resulta absurdo dar pasos atrás. Hay que ir siempre hacia delante.
- ¿Y si delante lo que hay es un precipicio?.
- Ya está el profeta de desgracias.
- Cuando oigo esa frase me acuerdo del último Papa que la dijo: Juan XXIII. Cada día estoy más convencido que cuando leyó el tercer secreto de Fátima se decidió a montar el Concilio como vía para prevenir los desastres profetizados. Desgracias extraordinarias requerían medidas extraordinarias.
- Pero ¿tu no eres de los que piensan que todos los males de la Iglesia se deben al Concilio Vaticano II?.
- No, yo cada vez tengo más claro que los desastres habrían venido con Concilio o sin él. Al final era un problema de autocomplacencia de la Iglesia entera, de soberbia, la herramienta que con más soltura maneja el Maligno. Hasta el mismísimo San Pio X, ese grandísimo Papa, fue autocomplaciente cuando pensó que había erradicado el modernismo de la Iglesia. Por eso, cuando llegó el Concilio los obispos más ortodoxos no sabían por donde les venían las tortas, no daban crédito a lo que estaba pasando y no pudieron reaccionar porque no estaban preparados para eso. Sospecho que el bueno de Juan XXIII se murió del sofocón.
- Llamas soberbio a San Pio X, alabas a Juan XXIII....oye, ¿tu te estás volviendo progre?.
- No, por Dios. Ni por asomo me meto en la conciencia de un Papa y menos si es un santazo. No creo que San Pio X fuera soberbio, pienso que se equivocó creyendo al monstruo muerto cuando simplemente estaba dormido, y de esa percepción se llenaron los católicos todos, encantados de haberse conocido por haber matado al monstruo. Y resulta que el monstruo era un cisne negro, pero bien negro. Aunque los cristianos no creemos en cisnes negros, creemos en la mano de Dios que en ocasiones nos suelta un bofetón para despertarnos del letargo. Es como el despertar súbito de una siesta placentera: aunque estás despierto tardas tiempo en reaccionar, volver a la realidad y que se te pase el cabreo.

18 comentarios:

Natalio Ruiz dijo...

Coincido. Creo que cada vez es más necesario dejar de ver todo en blancos y negros amigos y enemigos. El Bien y el Mal se valen de amigos y enemigos para buenas y malas...

Y si no entendemos eso... después no entendemos nada.

Respetos.

Natalio

Fray_Fanatic dijo...

Coincido en la valoración de ambos papas... pero me temo que eres, como tantos tradicionalistas, demasiado caritativo con Juan XXIII. Al final, el Papado es en un 90% cualidades humanas.

Juan XXIII convocó el Vaticano II faltándole varias muy esenciales, entre ellas la longevidad necesaria para dirigirlo de principio a fin. O, por poner un ejemplo aún más grave, la falta de capacidad para preveer el uso y abuso que los sectores más modernistas iban a realizar de melones tan delicados como la reforma litúrgica, abiertos de forma -como mínimo-irresponsable.

No sé, Embajador... me da la impresión de que hay una tendencia generalizada a olvidar lo sanísimo que se ha demostrado, históricamente, el abofetear de vez en cuando a un Papa, a un Obispo o a unos cuantos Cardenales. Y eso, en gran medida, es un síntoma de la autocomplacencia generalizada que denuncias.

Anónimo dijo...

San Pio X no era soberbio ni tonto. Neutralizó bastante el modernismo pero era consciente de que seguia vivo y acechando la Barca de Pedro.

No juzguemos con tanta ligereza a nuestros santos.

Embajador en el Infierno dijo...

Natalio- A veces nos basamos demasiado en grandes conspiraciones para explicar las grandes debacles. Y si, uno piensa que las grandes conspiraciones pueden existir pero que sin duda no habrían tenido éxito fuera del caldo de cultivo adecuado.

Fray Fanatic- Al principio pensaba que Juan XXIII era un bonachón que metió la mata sin darse cuenta. Ahora, y como digo arriba, estoy cada vez más convencido que de hecho se dio certera cuenta del problema que se avecinaba y que intentó asestar un golpe contundente. Esto no es caritativo es simplemente que pienso que fue así. ¿Imprudencia?. Pues no estoy nada seguro. Juzgar los tiempos y maneras de Dios con criterios humanos creo yo que denota fundamentalmente una falta de confianza en la Providencia.

No estoy en contra de poner al obispo de turno en su sitio cuando se mete en cosas que no son de su competencia. Si en las cosas que les compete no se mete ahora más mano no es ya signo de autocomplacencia sino de todo lo contrario.

Anónimo- Vuelve a leer el escrito. De ninguna forma he llamado ni soberbio ni tonto a San Pio X, de ninguna forma. Simplemente digo que se equivocó. Esto no es una apreciación mía, es un hecho histórico. En cualquier caso, no me quiera usted vender la burra de que un santo ni peca ni se equivoca.

San Isidoro dijo...

Fray Fanatic: quizás, el principio de todo esto comenzó a gestarse cuando Sciarra Colonna abofeteó a Bonifacio VIII.

Fray_Fanatic dijo...

Embajador: Yo en los tiempos y maneras de Dios no entraré nunca. Ahora bien... sí me gustaría que fuéramos capaces de diferenciar los tiempos y maneras de Dios de los de Juan XXIII. No creo que sea tan difícil, caray.

El Vaticano II no lo convoca Dios, sino Juan XXIII. Y de ese Concilio y, sobre todo, de ese post-Concilio que Juan XXIII no dirigió, salieron en tromba la mayoría de los problemas que asolan a la Iglesia hoy día.

San Isidoro: No tengo yo muy claro qué pensar de Bonifacio VIII. De entrada, un pontífice empeñado en una suerte de papacesarismo contra las Naciones que iban surgiendo ya en su época no se me hace simpático de entrada. Por otra parte, creo que hay una historiografía unánime probando que, efectivamente, este Papa es responsable en primer lugar del secuestro de su pobre predecesor, el abdicante a quien veneramos como San Celestino V, en segundo lugar de su encarcelamiento... y en tercer lugar (y la única parte que está en duda), de su asesinato vía clavo en la cabeza.

¡Que la Iglesia Católica tiene 2000 años de Historia! ¡Que a los Papas no les elige el Espíritu Santo! ¡Que más de uno y más de dos y más de cincuenta han salido regularcillos o peores!

Asumir estas realidades no tiene nada de negativo, sino todo lo contrario: Contribuye a que uno esté listo para exigirle más a su pastor.

Ejemplo: Que a uno o varios Obispos se les haya permitido ordenar la retirada de Banderas de España con el Sagrado Corazón sin que nadie les rechiste o abuchee o haga... algo (lo que sea) es malo para esos Obispos, para su grey y para la Iglesia en su conjunto. En ese sentido, en el Siglo XIV lo tenían muy claro.

Seneka dijo...

Yo no me considero autorizado (por falta de conocimiento, quiero decir) para opinar sobre éste tema de los Papas. Pero si te digo una cosa: eso de que de la muerte no se vuelve, no lo tengas tan claro. Yo veo zombies "partout". Ya me dirás de dónde han salido.

Y gracias por la mención. Te pasas con lo de precioso, pero bueno.

Fray_Fanatic dijo...

Por dar algo más de guerra: Hoy en la web de Pacopepe salen unos dominicos a los que nadie abofeteó a tiempo. Y un Cardenal haciendo méritos para acabar igual.

¿Hay forma de medir el daño que esta gente ha hecho a la Iglesia? Muy posiblemente el mejor síntoma del modernismo imperante es que a nadie se le pasa por la cabeza liarse la manta a la cabeza por más imbecilidades que hagan determinados religiosos.

Nicolas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Astigarraga dijo...

¿Qué evidencia científica tienes para sostener que San Pío X "pensó que había erradicado el modernismo de la Iglesia"?

Coronel Kurtz dijo...

Hace ya un par de años que, en mis tiempos libres -más bien escasos-, estoy estudiando la historia de la Iglesia en la segunda mitad del siglo XIX, y en especial los papados del beato Pío IX y de León XIII.

Hay algo en que coinciden casi todos los que han historiado ese tiempo (tanto católicos como no, pro y anti, neutrales y no tanto) es que durante el conflicto con el Piamonte y, luego, con el Reino de Italia, se busca intencionalmente fortalecer en forma exponencial la figura del Papa y de los obispos dentro de la Iglesia, aún en temas opinables o cuestiones que hacen al ámbito secular. Es en ese tiempo que aparece la frase paradigmática que tanta bronca causaba a Newman, "la autoridad no tiene porqué explicarse". Es en estos años que se hace verdadero "culto" del Papa como nunca antes se había visto en la historia (aún existen escuelas e instituciones que llevan el nombre de "Pío Nono" o "León XIII" para probarlo).

Por supuesto que había poderosas razones para todo esto, por de pronto financiar al propio Papa "prisionero" en el Vaticano. Pero de ahí a que se entendiera todo mal, era cuestión de tiempo.

En tiempos "más sanos", un católico podía oponerse a papas y cardenales, aún militarmente, y salir santo; pero ya no había más esta posibilidad. En tiempos "más felices", los buenos cristianos ni siquiera sabían quién era el Papa reinante, adornaban "sus" catedrales independientemente de lo que pensara su obispo, practicaban sus devociones familiares o personales sin que su párroco interviniera. Pero, de aquí en más, un buen cristiano debía estar al tanto de la última encíclica; ayudar a su obispo o párroco en su caprichosa campaña de apostolado. La creación de la Acción Católica, años después, particularísima institución clerical cuyo nombre es toda una declaración, fue una iniciativa en el mismo sentido.

No nos extrañe que, cuando 50 años después, el "padre obispo" o el "curita" impusiera la última novedad inspirada en el "espíritu del concilio", la gente aceptara sin chistar. Incluso aunque esto significara la aceptación acrítica de la destrucción de obras de arte que, buenas, mediocres o malas, eran la acumulación de siglos de historia de ese templo.

Como siempre sucede, de esos polvos, estos lodos.

Missus Romanus dijo...

Todo muy lindo, todo muy filial, pero no creo que San Pio X se haya "dormido" o que haya sido complaciente.

Y no es que no crea por un mero capricho.

Si lee el Motu Proprio Sacrorum Antistitum verá lo que pensaba el santo papa tres años después de Pascendi:

"Nos parece que a ningún Obispo se le oculta que esa clase de hombres, los modernistas, cuya personalidad fue descrita en la encíclica Pascendi dominici gregis, no han dejado de maquinar para perturbar la paz de la Iglesia. Tampoco han cesado de atraerse adeptos, formando un grupo clandestino; sirviéndose de ello inyectan en las venas de la sociedad cristiana el virus de su doctrina, a base de editar libros y publicar artículos anónimos o con nombres supuestos. Al releer Nuestra carta citada y considerarla atentamente, se ve con claridad que esta deliberada astucia es obra de esos hombres que en ella describíamos, enemigos tanto más temibles cuanto que están más cercanos; abusan de su ministerio para ofrecer su alimento envenenado y sorprender a los incautos, dando una falsa doctrina en la que se encierra el compendio de todos los errores".

Embajador en el Infierno dijo...

Fray Fanatic- No me parece a mi que un día se levantara Juan XXIII de la siesta con ganas de bronca y decidiera por su cuenta y riesgo convocar el Concilio.

E insisto: cada vez estoy más convencido que problemas habría habido con Concilio o sin él.

Seneka- Bueno, es que hay mucho listo que ha dado el gran paso adelante. Y de ese no vuelven.

Astigarraga- Pues la he andado buscando esta tarde pero no consigo localizarla. Es el problema de no tener notas de lectura como Dios manda. Dame un par de días.

Coronel- Si, hace tiempo Terzio definía la revolución litúrgica como el último acto de clericalismo del tipo que tu explicas. Después se dió la vuelta a la tortilla y hoy curas y obispos siguen rehenes de los comprometidos.

Missus Romanus- No he dicho yo que San Pio X se "durmiera", si que he dicho que podría haber sido complaciente en el sentido de haber pensado que había logrado su objetivo de destruir el modernismo cuando en realidad no lo había hecho. Como le digo a Astigarraga dadme un par de días para que encuentre la referencia.

Missus Romanus dijo...

Vea Embajador:

Que San Pío X no dudaba que los golpes que había dado al modernismo con Pascendi, Lamentabilii y el citado Motu Proprio no habían sido suficientes, se colige también del impulso y bendición que dió al Sodalitium Pianum de Mons. Begnini.

Esta organización, con sus luces y sombras, había formado una red de información a lo largo y a lo ancho de la tierra que acercaba a Roma todas aquellas novedades que propugnaban los modernistas [si le interesa el tema vea el libro de Émile Poulat Integrisme et catholicisme intégral o la disquisitio del proceso de canonización de Pío X y que publicaron los lefes en Francia] y facilitaba las acciones preventivas y medicinales de la Santa Sede.

El sí dormido y autocomplaciente de Benedicto XV, al mandar el cierre de la Sapinière y al apartar a los grandes personajes anti-modernistas de los puestos claves de la Curia Romana [pienso en un Gaetano de Laï, en un Vives y Tutó, en un Merry del Val], sí favorece el desarrolo de aquellos polvos que devinieron en estos lodos.

No digo que la sola acción del Sodalitum Pianum hubiere sido suficiente para erradicar el modernismo, pero cuando éste pasa a la clandestinidad, se hacía muy útil una herramienta discreta como aquella.

Si a esto sumamos el imbroglio de Action Française y el descrédito en que cayó el catolicismo tradicionalista [vgr. la dimisión del Cardenal Billot, la erradicación del P. Le Floch, del RP Pègues, etc.] más la acción emergente y deletérea de la democracia cristiana, creo que queda bastante dicho.

Embajador en el Infierno dijo...

Missus- En serio, no me tiene que convencer de que San Pio X hizo mucho, fue el que más hizo, para fumigar el modernismo. Eso ya lo se y jamás se me ocurrió negarlo. Pero estoy buscando una declaración, escrito o similar (no me acuerdo) de hacia el final de su vida donde parecía dar la idea de él pensaba que todos sus esfuerzos habían alcanzado definitivamente el éxito.

Missus Romanus dijo...

Bien Embajador, busque; pero fíjese que burradas se escriben a troche y moche, y para ejemplo vea que pongo entre los desplazados por Benedicto XV al Cardenal Vivés y Tutó, muerto un par de años antes de la asunción al solio de San Pedro del bueno de Della Chiesa…

Y me dí cuenta de mi burrada cuando en casa me puse a buscar en mi nutrida biblioteca distintas obras sobre la crisis modernista y sobre San Pío X para ver si encontraba algún párrafo siquiera que abonara su tesis.

A vuelo de pájaro, lo máximo que encontré en sintonía con lo que Usted afirma es un par de panegíricos en vida de Pío X, uno de Mons. Baudrillart y otro del Cardenal Mercier, algunas humaradas de incienso de los jesuitas en la entonces excelente Études y poca cosa más (nada comparado al papanatismo fenomenal del demo-cretino de Daniel-Rops en su Historia de la Iglesia, donde alaba un supuesto triunfo total sobre el modernismo al mismo tiempo que saluda a la renovación que se avecina, es decir la Nueva Teología).

Pero del papa mismo, de San Pío X, no hice más que encontrar pensamientos alertas, vigilantes y sombríos.

Por ejemplo: en la biografía oficial del proceso de canonización que escribió dal Gal [Ediciones Palabra, Madrid 1985] encontré estas palabras:

“Hay quien me acusa de ser pesimista y de ver el mal por todas partes. Pero el mal latente es más grave y está más difundido de lo que se pueda imaginar. Por eso, nunca es excesiva la vigilancia para poder descubrir, no sero medicina paretur” [carta a Mons. Radini-Tedeschi de fecha 23/11/1909 - p.154]

“Otro dolor que me turba y angustia es la difusión espantosa del modernismo. Modernismo teórico en pocos, pero, en la mayor parte, práctico, que arrastra a las mismas consecuencias que el primero: al debilitamiento y a la pérdida de la fe” [carta a Mons. Bonomelli de fecha 15/10/1911 - p.155]

Corrobora lo afirmado el apoyo que dio a quienes luchaban contra el modernismo pasado a la clandestinidad después de la fulminación doctrinal.

En Intégrisme et catholicisme integral de Émile Poulat [Casterman, Tournai 1969] se pueden leer los dos breves, uno de 1911 y otro de 1912, que dirigió al Sodalitium Pianum en los que felicita al SP por su lucha contra los enemigos de la fe de adentro y fuera de la Iglesia: los modernistas.

“Dilectos filios socios Sodalitii Piani in Domino exhortamur ut ben inceptum opus pergant, certantes bonum certamen fidei, praesertim contra multiformes modenismi errores et versutias…” [p.88]

“Dilectos filios socios Sodalitii Piani de re católica optime meritos in Domino exhortamur ut bonum certamen certare pergant pro Dei Ecclesia Sanctaque Sede contra internos externosque hostes…” [p.93]

Dicen que para muestra basta un botón…

Es evidente que Usted no niega que San Pío X hizo mucho para extirpar al modernismo del seno de la Iglesia, pero ello no obsta a que yo crea que su afirmación es al menos ligera, porque aún encontrando la pieza en la que Usted dice basarse, bastaría cotejarla con el cuerpo de alocuaciones, cartas, y demás documentos, y ver que se trató - si es que el pajarito voló - de una golondrina que no hace primavera.

Astigarraga dijo...

Totalmente de acuerdo con Missus Romanus.

AMDG dijo...

Yo he oído algunos rumores sobre el tercer secreto de Fátima. ¿Tienes algo al respecto de fuentes acreditadas?