lunes, abril 26

Sobre el pañuelito de la niña

Según parece (recuerdo a los nuevos que el que suscribe no ve la tele, no escucha la radio y no lee periódicos, le basta con echar un vistazo a lo que se dice por Internet) hay un jaleo tremendo a cuenta de una niña y su pañuelo. Algunos me habéis pedido que diga algo. A mi me da una pereza tremenda porque: 1) estoy algo espeso ultimamente, 2) me aburre mucho el tema y 3) me parece que aquí lo que hay es mucha hipocresía.

Algunos compañeros de la blogocosa se han explayado generosamente sobre el asunto. Sin menosprecio ninguno para todos los que lo han hecho me parece que la mejor es la entrada de Gonzalo, que recomiendo leer y que termina de esta guisa:

Cuando una ley, en base al marco del que emana, sea capaz de decir que la excusa de ser una obligación religiosa no es vinculante puesto que la religión islámica es una creencia falsa y blasfema, entonces se podrá decir que la niña no lleve hiyab. Cuando se persigan símbolos que sí son ofensivos, como las camisetas del Ché o tantas con mensajes soeces que se ven en cualquier instituto público de España, entonces se podrán dictar normas sobre el atuendo a vestir. Cuando la protección de la persona -hembra o varón, que ambos merecen la misma defensa y amparo- incluya la protección de su intimidad y de sus criterios morales en todos los aspectos, podrán empezar a hablar sobre si una niña puede o no puede someterse voluntariamente a tal o cual creencia. Cuando se fije que toda persona tiene una dignidad inviolable que debe ser protegida inexcusablemente por el Estado incluso si es la propia persona la que dice aceptar que se pisotee esa dignidad en determinados ámbitos (sanitario, sexual, económico, etc.) podrá empezar a hablarse sobre si esa niña tiene capacidad para decidir libremente si acepta esta discriminación.

Pero para eso habría que fijar un marco basado en que hay principios morales a defender, y que no todo es lo mismo mientras se acepte socialmente. Hasta entonces, en atención a su propio criterio y base moral, señor laicoprogre, usted no tiene base argumental para prohibir el uso del hiyab.


Por cierto que en los comentarios a la entrada hay uno que es como para pensárselo:

El otro día, una famosa locutora, feminista además de otras cosas, negaba ese derecho a portar el pañuelo porque dudaba de que esa niña fuese libre para decidir, y yo, en mi coche, pensaba en que esta misma elementa había defendido alguna semana antes que una niña de 16 años era libre para decidir si quería abortar o no sin consultarlo a los padres.

3 comentarios:

Seneka dijo...

El artículo de Gonzalo está muy bien, da en toda la cresta. Y este de JM de Prada remata la faena:

http://www.abc.es/20100424/opinion-firmas/quitando-velos-ojos-20100424.html

Gonzalo dijo...

Muchas gracias, Señor Embajador.

brigante dijo...

Me parece muy correcta la entrada de Gonzalo.