domingo, abril 18

¿Y el "Reinaré en España"?

Hemos estado en la beatificación del Padre Hoyos en Valladolid. Estupenda ceremonia, cuidada liturgia, buena organización, gran cantidad de obispos y de fieles, sacerdotes con casulla para repartir la Comunión. Todo muy digno, vamos.

Han hablado el Cardenal Amato, delegado del Papa, y Mons. Blazquez recién nombrado Arzobispo de Valladolid.

Salvo falta de atención por parte de varias personas que han comentado la jugada, incluyendo a un servidor, parece ser que ninguno de los oradores ha hecho mención del "Reinaré en España". La frase estaba en el altar eso si.

En fin, a uno le cuesta entender estas cuestiones. Como la no-consagración famosa. Será cosa del "no mezclar" famoso, independientemente de que Nuestro Señor Jesucristo si que  mezclara. Debe ser que Él no está enterado de como funciona esto de las relaciones Iglesia-Estado...o algo así. La corrección política no se estilaba por aquel entonces.


Si alguien puede mostrar que la apreciación de arriba está equivocada le agradeceré muy sinceramente que me corrija.

17 comentarios:

Maestro Gelimer dijo...

Embajador: "Reinará en España", aunque Lo traicionen algunos que, con mitra y báculo, prefieren contemporizar.

A veces, con todo el amor que le tengo a la Iglesia y el respeto que me merece la jerarquía, hay cosas que me hacen pensar si no estaré derivando a un anti-clericalismo ultramontano. Hay eminentes ejemplos de ello, dígase por caso Leon Bloy.

Y es que es lamentable tanta "corrección" y "circunspección" y, lo diré por fin: "cobardía" en el clero. Y esto, justo cuando se están poniendo las cosas feas.

Saludos en Cristo Rey que Reinará en España, se pongan como se pongan.

Seneka dijo...

Maestro Gelimer: anticlericalismo no, "sana laicidad" se llama eso jejeje

Embajador: a mi lo que me atornilla es la duda de si se trata de respetos mundanos o simple y llana reluctancia. Lo segundo me asusta más.

Mendrugo dijo...

Pues sí sería tremendo que fuera cobardía. Y reluctancia peor aún. Por pensar bien, se me ocurre que hayan callado el «Reinaré» para que no nos descuidemos ni olvidemos la amenaza de la carta a la iglesia de Éfeso: «si no te arrepientes iré ahí y removeré tu candelabro», en el sentido en que la suele citar el Papa, a saber: que naciones enteras donde floreció el cristianismo podrían caer en manos de infieles, perder la Fe y la civilización, como ya pasó en el Norte de África, y que allí no vuelva a reinar Cristo hasta que San Juan baje el dedo.

Coronel Kurtz dijo...

Querido Seneka: ¿"sana laicidad" no era que los laicos den la Comunión, sean directores espirituales, lean las lecturas de la Misa, etc. y que los obispos y sacerdotes hablen públicamente de política prudencial y los "beneficios" de la democracia, el diálogo, la integración, etc.? :)

Daniel Ballesteros Calderón dijo...

Embajador, dos cosas.

Primero: siempre reinará, sin ningún género de dudas.

Segundo: Poco a poco y gracias no sólo a las lecturas sino a este blog tuyo voy entendiendo hasta qué punto eso de la "laicidad" es un cuento chino. E incluso yo que creía que eso de "mezclar" estaba mal, cada vez lo voy viendo más necesario y consustancial a una sociedad de hombres verdaderamente libres.

Ver para creer.

Seneka dijo...

Mi Coronel: sos maaaaaaaloooooo

Daniel: me alegra mucho leer lo que dice. Yo también viví ese "momento", y no hace mucho.

Exurge! dijo...

Excelencia:

Del beato P. Hoyos decía un cura piadoso que el Señor le adornó de muchas virtudes, pero el don de profecía... no, ese no.

Bromas aparte, la promesa (¡gran promesa!) yo creo que hay que saber interpretarla, no como un oriente de paz y prosperidad para la Iglesia, sino todo lo contrario. Israel esperaba un Mesías invicto y victorioso, y lo encontró, pero de otra manera, en Cristo muerto y resucitado.

Cuando se consagró España (1919) se puso en el monumento -y aún está el nuevo- "Reino en España". Parecía pretencioso, pero se realizó y con creces en el cortejo que Cristo adquiró con sangre a lo largo y ancho de nuestra patria. Verdadero reinado se impuso su ley, no en el odio de los verdugos, marionetas ciegas del Malo, sino en el perdón de los santos mártires, que murieron con el grito de ¡Viva Cristo Rey!

Me da a mí que no pasará otra generación sin tener que dar cuenta con sus sangre de su fe, y quiera Dios que muramos con esa misma fe en su reinado de perdón y mansedumbre... hasta que Él vuelva, porque cuando vuelva... ¡que se preparen sus enemigos!

Castizo dijo...

Ruego a Dios que Su Hijo, Nuestro Señor y Redentor, reine en España a pesar de nuestros pecados, y de los enemigos externos o internos, muchos de ellos prelados que no quieren que Cristo reine en nuestra patria, tierra de María.

Exurge, tu visión sobre cómo reinará en España es interesante, pero un tanto sui generis, tirando a espiritualista, con perdón.

Al Neri dijo...

¡Hasta los santos tienen que ser ya políticamente correctos!

Castizo dijo...

Cierto, Al Neri. Suerte hemos tenido de no ver que algún espabilado cambie la promesa del Sacrado Corazón por un "Reinaré en la España democrática y constitucional"

rojobilbao dijo...

Algún apunte de interés:

Una de las primeras prédicas del padre Hoyos referentes al sagrado corazón fue en la Iglesia de San Antón bilbaina.

Más.

En 1926 (por iniciativa de los jesuítas, indico que una Iglesia bilbaina regida por ellos se llama "Sagrado corazón de Jesús) se construyo un monumento al Sagrado Corazón, que aún pervive. EL lema "Reinaré en España" estaba presente por supuesto y con cierta polémica ya por aquel entonces.

Hace dos o tres años, aprovechando el remozado de dicho monumento el peneuvero alcalde Azkuna decidió eliminar dicho lema, que estaba desde el primer día presente en dicho monumento.

El obispo de la época, actual arzobispo de Valladolid, ¿dijo una palabra más alta que la otra? ¿Él? ¿Habéis perdido la cabeza? No me consta que el obispo alzara la voz ni en aquella ocasión en que le cayó un martillo sobre el dedo gordo del pie.

Así es la historia, con minúsculas y bien triste.

Declan Huerta Murphy pbo. dijo...

"Reinare en España" Yo tengo una imagen muy clara de mi rey: azotado, vilipendiado, con la barba mesada y sangrante, atadas las manos, una caña por cetro y coronado de espinas, expuesto a la turbamulta que lo rechaza y prefiere un ladrón. Su reino no es de este mundo. Nosotros peregrinos, y aún en nuestra querida tierra peregrinos.
Reinará, claro. Cuando no tengamos miedo a que por la fe tengamos que arrostrar las consecuencias.
Dejemos a los obispos en paz. Como decía San Josemaría al referirse al apostolado: "sed imprudentes si hace falta, que ya me encargaré yo de ser prudente si hace falta" (más o menos). Juguémonos el tipo, en el día a día, que los obispos serán los que reciban el golpe. Unidad. Cor unum in anima una!

Embajador en el Infierno dijo...

D. Declan- ¿El "No tengáis miedo" se aplica solo a los laicos?.

En tiempos uno añoraba obispos del tipo San Ambrosio, o más cercano a nuestra época, del tipo Cardenal Segura, o ya en la actualidad alguno como el de Fargo, de esos que no se cortan un pelo.

Peroooo, las cosas son como son. De modo uno ya no pretende que los obispos den mandobles de báculo ad extra,a los lobos, sino que se conforma con que no aticen ad intra, a las ovejas, por acción u omisión. En esta entrada concreta simplemente hago una levísima objeción porque ni siquiera se ha mencionado el "Reinaré en España". Repito: porque ni siquiera se ha mencionado. ¿Ve usted?. Uno es realista, y no pretende que el Sr. obispo levante el estandarte de la reconquista cristiana de las Españas en pro de la Unidad Católica o cosa del estilo, porque de donde no hay no se puede sacar, simplemente que nos hable un poquico de la revelación particular al Beato Padre Hoyos.¿Le parece a usted que me estoy yendo de madre con mis desaforadas exigencias?.

Tengo para mi que San Josemaría escribió en una época en la que los obispos eran generalmente obedientes y ortodoxos, y en ese contexto hay que entender sus palabras. Posteriormente usó un lenguaje bastante distinto, por ejemplo en las "tres campanadas". Estaría bien que las editaran en un pequeño libro; ayudaría a hacerse una imagen más completa del santo.

Declan Huerta Murphy pbo. dijo...

Estimado Embajador, estoy de acuerdo contigo, pero sabiendo lo que hay, ¿no es mejor trabajar y unirse a los que quieren trabajar? Cada Obispo responderá delante de Dios, como nosotros. Y hay obispos que tienen las ideas muy muy claras alos que se puede tomar por referencia. Mi alegato iba en dos direcciones: el reino es compatible con la persecución - y a mi parecer es su estado natural mientras peregrinamos - y que no desviemos fuerzas señalando al hermano que a nuestro juicio es debil, sea o no obispo.

En cuanto a las "tres campanadas" no sé de que va el asunto.

Exurge dijo...

¡Dios nos libre de que el Reinado de Cristo vaya a ser constitucional y democrático!

Sic transit...

Seneka dijo...

D. Declan, se trata de simple corrección fraterna, tampoco es para tanto ...

;)

Embajador en el Infierno dijo...

D. Declan- A su pregunta le respondo que por supuesto, pero añado que eso es exigible a todos los cristianos, incluídos los obispos. Omnes cum Petro...., el "cum Petro" resulta siempre especialmente relevante y ahora más.....para todos. De la misma forma que todos, no solo los obispos, responderemos ante Dios.

Con la primera parte de su alegato estoy de acuerdo, con la segunda no. Y no estoy de acuerdo por varias razones en las que no me apetece entrar porque no es el lugar y porque el ponerlas aquí podrían llevar a confusión y a enfado por no saber expresarme correctamente. Sirva simplemente decir que no creo que venga al caso. Y no creo que sea desviar fuerzas ninguna el intentar poner con cautela y sin estridencias las cosas importantes en su sitio.

Le recomiendo muy amistosamente para terminar que se informe si tiene ocasión sobre las "tres campanadas". Le aseguro que son sana y provechosa lectura. Seguramente le ofrezca una perspectiva enriquecedora sobre la figura de un santo que creo solo es parcialmente conocido por el común de los católicos.