viernes, mayo 21

El cambio de De Prada

A mi este sujeto siempre me ha encantado. Y digo el sujeto y no solamente lo que escribe, que también. No lo conozco personalmente, unicamente le he visto por televisión. Y me cae muy bien.

En el pasado tuve algún "intercambio de impresiones" con Rojobilbao a quien De Prada le cae (o le caía) como una patada en los mismísimos. Decía el compañero bloguero que De Prada era un pedante.

Haciendo honor a la verdad tengo que declarar que si, que sus artículos eran de un barroquismo algo pequeñoburgués y horterilla en el estilo. Pero desde hace algún tiempo vengo notando un cambio. Se ha dejado de expresiones rimbombantes y escribe de una forma más directa y clara. Lo mejor, de todas maneras, es que se ha animado a hacer ironía y sarcasmo y se le da muy bien.

Véase este interesante y graciosísimo ejemplo.

21 comentarios:

Bosco Suabia dijo...

Yo estoy con Rojobilbao. No puedo con tanto "ilusorio" y tanto "entrañar"...

Bosco Suabia dijo...

¿Que tiene razón? Casi siempre sí. Y tú, y Museros, y Rojobilbaro, y todos tus 'enlazados' y muchísimos más.

Pero, sin mirar a nadie, he leído sólo en este pequeño círculo de blogueros artículos cien veces más incisivos, convincentes, originales y claros.

Jorge de Castro dijo...

Bueno no está mal la parrafada esa del tipo ese, pero sinceramente estoy con Bosco se leen cosas mejores en ciertos blogs.

rojobilbao dijo...

De Prada es un novelista más, que no pasará a la historia. Huí corriendo de su "la tempestad". Como articulista es (ha sido y supongo que será) pedante, barroco, resabidillo y con poco gusto por la autoparodia, que en él quedaría fetén.

Le reconozco un buen gusto en sus lecturas, y coincido en varias con él. A ambos nos gusta Chesterton con fruición. Es un católico polemista, pero sabe bien poco de economía (hace poco le oi defender el distributismo y afirmar que Hayek "le gustaba poco", como si un economista pudiera gustar, en vez de afirmar que lo encontraba errado en la mayoría de sus análisis o propuestas) y la caridad por el otro (algo que achaca a FJL) brilla por su ausencia.

Eso sí, el articulo enlazado no está mal, pero yo me quedo con Ussía, por gracejo y por mayor productividad. (pese a que defienda al sinvergüenza de Bono)

Gonzalo dijo...

No he leído ningún libro de de Prada, pero procuro seguirle como articulista y en sus participaciones en distintas tertulias.

Es cierto que en ocasiones yo también lo encuentro un tanto redicho, pero en el fondo suelo coincidir mucho con él. Incluso mi mujer dice cada día me parezco más a él en algunas cosas que digo.

Y últimamente me gusta más todavía, porque le veo un puntito más "hasta los mismos de todo", con lo que si tiene que decir alguna barbaridad, no se anda con excusas y tonterías, la suelta y se queda tan pancho. Como aquella vez que el debate se perdía por cosas muy accesorias y en lugar de seguirlo, cortó al interlocutor con un "mira, que eso a mí me la refanfinfla".

Y la irónica mala leche que se gasta a veces, como en este caso, la echo muuuuucho de menos en otros "opinadores".

Seneka dijo...

El defecto absolutamente imperdonable de don Juan Manuel es su declarado antiliberalismo.

Y, encima, parece que no quiere hacerse perdonar el pecado. Este chicoooo...

brigante dijo...

Sí, y también que se metió con Losantos en su día.

truenos dijo...

Creo que lo importante de Juan Manuel de Prada no es su "estilo" su función como articulista o su faceta de escritor.

Todo ello podría entrar en la categoría de los gustos, que de todos es sabido lo infinita y complicada que resulta.

La mayor aportación que le veo a J. de Prada, es su posicionamiento en los medios de difusión de masas hacia determinadas tendencias (la Iglesia, revalorizar algunos autores muy válidos del baúl de los recuerdos como: Chesterton, Vázquez de Mella, etc). Aunque buceando en los blogs encontremos muchos o mejores comentarios o aportaciones, éstas son para minorías, mientras que de Prada llega a muhca gente. Eso es bueno y positivo.

Sin olvidar los matices (liberalismo sí, liberalismo no..., etc)su aportación como católico, y más bien "de derechas", descoloca al "progre" de salón, que ha de reconocer "inteligencia" y "argumentos" en el otro lado de la calle.

Joaquín dijo...

Prada es un pedante, pero con mucha personalidad. Por eso le perdonamos la pedantería.

Mendrugo dijo...

Prada está que se sale. Yo también veo con mucho gusto su evolución. Fijaos en este artículo: cómo habla de derecho natural, de ingeniería social, de revolución, del papel de los conservadores como «tonto útil que conserve los logros del proceso revolucionario»...

Y aunque sea una minucia, también va mejorando su estilo: cada vez menos «empalabrado», y como dice el Embajador, va dominando la ironía.

Embajador en el Infierno dijo...

Muy interesantes las aportaciones que habéis dejado. Creo que hay apreciaciones muy certeras.

Digo que a mi De Prada me gusta, lo cual no quiere decir que lo considere la cumbre del polemismo católico. Y lo que más me atrae es su evolución.

Creo que es lo único contrarrevolucionario que queda en los medios tradicionalmente (perdoneseme el uso poco adecuado de la palabra) más influyentes. Aparte de Esparza, por supuesto.

Fui absoluto fan de Ussía en su tiempo. Y me reía muy a gusto. Pero este siempre quiso ser el "enfant terrible" de la derecha liberal, con una especie de monarquismo de cafetería pija como seña de identidad, y se ha quedado en pollo cabreao de la derechona montaraz.

Y si, el contrariar a Fedeguico cabreó a muchos y posiblemente De Prada esté hasta los mismísimos de todo. Y de ahí solo hay dos salidas: el cabreo profundo y amargado, o el cachondeo fundamental. Por suerte parece que ha optado por esto último.

Pablo dijo...

Hola Emba. Déjame coregirte un par de cosas:
1.- Cuando le llames por el apellido no digas De Prada sino Prada a secas: «Prada dice esto», «la evolución de Prada». Deberías corregir el título de la entrada.
2.- La librería se llama Balmes, no Balmés. Por don Jaime Balmes...
Yo sí que soy pedante, ¿eh?

Embajador en el Infierno dijo...

Pablo, tu pega donde duele que poco a poco me reformaré. Te compro lo de la librería (tengo un problema finisecular con el Balmes y el Balmés) pero no lo del periodista.

Anónimo dijo...

Pues, querido embajador, también tendrás que comprar lo de "Prada" a secas, sin el "de", porque no se dice "De Cervantes" ni "De Unamuno", sino Cervantes y Unamuno a secas. El "De" cuando se manciona a una persona por su apellido es incorrecto. Un abrazo muy fuerte

Embajador en el Infierno dijo...

No, si seguro que tienes tazón, pero es que en este caso no es un error es que lo hago a propósito porque me gusta. Sin más.

Álvaro dijo...

El día que conocí a Prada pude hablar largo y tendido con él y doy fe de que -en palabras de nuestro estimado Mendrugo-"está que se sale".

Unos cuantos más como él necesitamos ... ¿algún voluntario?

Anónimo dijo...

Es el Chesterton Español del siglo XXI. Me imagino que nuestro Gilbert tb levantaria las mismas enontradas pasiones en su época

Miguel dijo...

A mí lo que me encanta de él es que nos se deja llevar por los argumentos liberales que siempre llevan al huerto a los periodistas que intentan defender las cosas buenas, sino que cada tema intenta atacarlo desde la raíz, y suele ser muy certero.

Interruptor dijo...

Corrección para los del apellido:
Hay nombres en los que el “de” (con minúscula siempre) es tan solo la forma resumida de “hijo de” (por ejemplo D. Jaime Marichalar, al que le ponen el “de” porque sí, no porque sea parte de su apellido), pero hay otros apellidos en los que el “de” forma parte inseparable, y en estos últimos no se puede decir el apellido sin el “de”. Desconozco cual es el caso del escritor en cuestión, pero mi apellido es con el “de” y no se puede separar, aunque muchísimas veces lo ponen si él y ya paso de pelearme con la gente, pero en papeles importantes siempre lo exijo porque sin el “de” no soy yo y puedo tener problemas para demostrar que se refieren a mí.

Sobre el escritor, yo soy de los que antes este señor me repateaba el hígado, pero nada que ver con meterse con Federico ni otras chorradillas políticas, sino por su manía de repartir carnés y etiquetar a todo el mundo. Pero también he observado desde hace ya bastantes meses que está cambiando tanto en el estilo al escribir o hablar como en esa manía de etiquetar al personal que parece que va abandonando.

Debo reconocer que últimamente lo escucho y leo con agrado.

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo- Eso del "Chesterton español". Hombre, pues te has llenado de balón. Yo creo que De Prada tiene que tomar todavía mucho colacao para llegar a eso.

Perlimplín dijo...

De las interesantes opiniones aquí expuestas, la única que no entiendo es la de rojobilbao, cuando parece colegir que porque una persona defienda el distributismo y diga que Hayek le gusta poco es que no entiende de Economía. Es más exacto decir que Hayek está en el error, sí, pero vamos, que al final se va al mismo sitio.