sábado, junio 12

Dice un guru de la Disney:



La señora Embajadora ofrece consultoría gratuita derivada de su dilatada experiencia en ese campo :

- Desconecten el Disney Channel, y si pueden toda la TV todavía mejor.

26 comentarios:

Ignacio dijo...

...y los encerramos en una cueva, dentro de una burbuja así que el mundo no los contamine.

Mejor que sepan la realidad y dejales a su descernimiento y confia en el angel de la guarda.

Parece mentira que los ateos os tengamos que explicar estas cosas ¿que clase de enemigos sois?

Embajador en el Infierno dijo...

La TV no es la realidad. Y precisamente si algo evita la TV es que la gente aprenda a discernir.

Lo que me parece mentira (de verdad me lo parece) es que esto te lo tenga que decir precisamente a ti.

Más que me parezca mentira es que me he llevado un sorpresón de los gordos.

Algún día de estos igual me animo y digo algo sobre el tema de las "burbujas" (porque no hay solo una, y esa confusión de partida es el problema). Como es un asunto que me calienta infinito prefiero dejarlo correr un poco.

Ignacio dijo...

LA realidad es; los demas SON la realidad tambien( si, ese que te cae gordo, tambien)

En muchas cosas hay que confiar en el Ángel de la guarda, hereje.

¿como es ése que está en tu blog?
pues algo parecido, pero para niños, un angel versión Disney, pero de verdad.
Y existe.

Quique dijo...

¡Hombre!, sin TV no sabría nadie como cocina Arguiñano, como torea José Tomás, como mete los goles Villita, como se queman las fallas, como se murió la madre de Bambi, como disfruta el público con la Marcha Radetzky en Año Nuevo, como se reproducen los leones, como corre Usain Bolt, como sueltan al unisono el esperma los corales, como se cae Fidel Castro al bajar una escalera... en fin, hay que saber lo que se ve, no impedir que se pueda ver.

Anónimo dijo...

Muchas gracias, Embajador.

Llevo un tiempo de cruzada antiTV y en buena parte antiInternet en mi vida, y te aseguro que me siento más libre, he mejorado en los estudios, en las relaciones sociales, en mi nivel de cultura (pero de la de verdad, no de lo que dice Quique, porque también sin la wikipedia no podríamos saber cómo se produce la migración de los atunes y ni eso, ni los corales me quita el sueño, y lo demás hay mejores formas de verlo y saberlo), en muchas cosas, sobre todo en la vida de piedad.

Como decía aquella canción que creo que pusiste tú del grupo canadiense Mes Aieux: apaga la tele y sal a bailar. Disfruta de la vida, tal y como es, no reducida a un aparato de no se cuantas pulgadas.

C.-

Firmus et Rusticus dijo...

La televisión, como ventana hacia el "mundo", con imágenes que vienen por un cable ya seleccionadas para nuestro consumo, es una influencia realmente vil. La televisión, como instrumento que reproduce películas o demás que tu eliges ver, en casa como en el cine, es fenomenal.

Si bien ya de por sí no es lo más deseable "enchufarse" durante un rato para ver "lo que hay", el hecho de que la tele de hoy es absolutamente pornográfica, en muchos sentidos, lo hace algo enteramente inaporpiado para un niño (y que ya difícilmente se puede controlar prohibiendo ver ciertos programas o apagando a ciertas horas, pues ni esos límites se respetan).

Eso, don Ignacio, no supone encerrarles en una burbuja, sino bloquear una influencia dañina (como muchas otras, por ejemplo dejar que tus hijos hagan pandilla con traficantes de drogas y mafiosos como experiencia pedagógica para que "sepan la realidad") para el desarrollo de la infancia, lo cual es un deber de los padres, no algo que se debe dejar al discernimiento de los niños. Precisamente, si desde un principio se le deja la libertad de discernir lo que le conviene y lo que no, se pone en peligro el desarrollo de la misma capacidad que les permitirá hacerlo ya como adultos. Esto no es opinión, es sentido común.

Y, por supuesto, lo que sale en la televisión no es la realidad. No debemos olvidar que si está ahí es porque vende, es un producto comercial.

Me remito la serie de artículos de El brigante: http://www.elbrigante.com/2009/08/empecemos-por-curarnos-de-la-tele-i.html

Seneka dijo...

La televisión es una mierda. Quien quiera dar de comer mierda a sus hijos, que se la de.

Seneka dijo...

Por cierto, la televisión no es la realidad. Que los chavales amigos de mis hijos ven la tele si es una realidad, pero eso no avala ni justifica que mis hijos tengan que sufrir la misma experiencia. La forma de pensar opuesta es la que ha conseguido que los niños de 13 años hoy en muchas ciudades españolas estén por ahí hasta las 5 de la madrugada con unas trompas de campeonato.

brigante dijo...

Comparto la mayor parte de lo que decís. Considero que la tele, salvo unas pocas excepciones, es nauseabunda. No conviene que los niños la vean sin un rígido control por parte de los padres.

Pero digo yo, ¿no ocurre lo mismo con cualquier otro medio de transimisión de ideas, incluidos los libros? Las malas lecturas también pueden hacer mucho daño; e incluso las buenas lecturas pueden constituir una vía de escape.

¿Y qué decir de los sermones liberales de Losantos en la radio católica? Pues también han dejado muchos damnificados.

En consecuencia, yo creo que lo que falla no es el medio sino lo que se transmite por el medio. Aunque concedo que la televisión es más proclive al adocenamiento de las masas.

brigante dijo...

Por cierto, es un recurso muy frecuente en los liberales lo de que hay que quitar las televisiones públicas, porque hacen competencia desleal a las privadas.

Sin embargo, el mayor nivel de pornografía se da en las televisiones privadas. Las teles públicas, aunque también están ideologizadas, no llegan ni por asomo al nivel de basura de las privadas. En las públicas aún se pueden encontrar programas y producciones decentes. Por tanto, si hay que quitar teles, quitemos primero las privadas; que además se dedican a la estafa masiva de incautos mediante concursos-timo.

Lo siento por el ligero off-topic.

Firmus et Rusticus dijo...

En cuanto al nivel de basura en las cadenas públicas en general, esa idea tenía yo también. Pero últimamente he visto algún que otro programa británico, de lo más obsceno, y cuál fue mi sorpresa al enterarme que son de la BBC, y que se emiten en pleno día!

charlie dijo...

El problema no es le medio, sino el contenido. Por la tv se podrían ver magníficos programas que informaran de verdad, películas buenas, etc. De hecho, hace cuarenta años nadie decía que la tv fuera un problema, cuando lo más que se veían eran las rodillas de una azafata del 1,2,3. Había teatro televisado, entrevistas a personajes interesantes, se exhibían películas sin sobrecarga de violencia o sexualidad, etc.
La tv ha empezado a ser un problema cuando su contenido ha pasado a ser problemático.

Embajador en el Infierno dijo...

Bueno, yo disiento algo de eso. Creo que el problema es en gran medida el medio. Esparza tiene un libro estupendo sobre el tema de la TV donde enfoca el asunto desde diversos puntos de vista, entre ellos el psicológico y el impacto estupidizante que tiene el bombardeo de imágenes sobre el cerebro del personal. Muy interesante.

Tengo menos problema con que una de mis hijas lea un libro con contendidos objetables, porque después o durante la lectura podemos hablar del asunto tranquilamente. De hecho lo hacemos. Tener una tertulia familiar sobre un programa de TV es un imposible.

Eulogio Lopez dice que la humanidad se va a dividir entre los que "ven" y los que "leen". Creo que tiene mucha razón.

Seneka dijo...

Exacto, Embajador. Muy por encima del problema de los contenidos, está el del continente. No he leido el libro de Esparza, ni falta que me hace, lo he vivido muy de cerca.

charlie dijo...

Por la misma razón, habría que desechar el cine, y en buena medida internet, donde se lee compulsivamente y menos analíticamente.
Es verdad que el bombardeo de imágenes idiotiza, está muy estudiado. Pero también está muy estudiado a partir de qué lapso de tiempo ocurre así. Los publicistas y los productores de tv lo saben y por éso hacen productos cada vez menos narrativos y de secuencias y escenas más breves, casi fugaces. Pero, hombre, no creo que la Casa de la Pradera o Lo que el viento se llevó atonte a abduzca a nadie.

Anónimo dijo...

La señora Embajadora dice verdad y dice bien. Tener una pantalla bien elegida para ver cosas bien elegidas no hará daño. Elegir el Disney Channel es obviamente un error grave. Se ofrecen "pelis" pre-seleccionadas que convenientemente racionadas no harán daño y harán bien.

Anónimo dijo...

A favor de "la burbuja", con permiso

http://bit.ly/9R27F8
Insistiendo en ella...

http://bit.ly/bL0wT4
Y volviendo a insistir

Embajador en el Infierno dijo...

Charlie- La idea es lo que dice el último anónimo. Supongo que cualquier cosa tomada en exceso hace daño (A D. Quijote se le secó la cabeza de tanto leer) y la mayoría de las cosas tomadas con orden no tienen porque hacerlo.

El problema de la TV es que es como la cocaina, que resulta adictiva. Tomar solo un poco es complicado, y tampoco veo la necesidad de tomarla en absoluto. E insisto en lo del medio, que es fundamental.

Hace tiempo Fray Fanatic escribió una genial entrada sobre esa clase de series que mencionas. Bastante demoledora la entrada, por cierto. Y sobre "La casa de la pradera" tengo una particular teoría a la que los hechos van dando la razón con el paso del tiempo. Algún día la desarrollaré pero la esencia es que educó en el buenismo comunitarista y absolutamente estéril a una generación entera de españoles. Considero que los de mi edad pertenecemos a la siguiente generación, la que se educó con "Falcon Crest" y la obsesión por el dinero y las broncas familiares. Son teorías absurdas, lo se, pero es que dan unos resultados espectaculares.

Embajador en el Infierno dijo...

Perdón, me refería al penúltimo anónimo, aunque tampoco puedo estar en desacuerdo con lo que propone el último.

Charlie dijo...

Sinceramente, no comprendo que esas series puedan hacer daño a nadie, a no ser que sea a personalidades muy vulnerables. Los libros de caballerías, tremendamente irreales, no hicieron daño a nadie... salvo a Alonso Quijano.

Chemuky dijo...

Coincido con Charlie, y disiento de mi amigo Embajador, en que el problema es mucho mas del Contenido que del Continente.
La TV, como todo instrumento poderoso, puede utilizarse para bien y para mal. Y eso se aplkica a todo. A Internet, al telefono movil, a la investigacion biogenetica, etc., etc.
De todos modos entiendo que, siendo el futbol una de las pocas cosas que vale la pena ver, si eres del Madrid mas vale vender la TV y dedicarse a leer...

José Ángel dijo...

Poco importa si el problema está en el contenido o en el continente, ya que viene todo junto y es imposible separarlos.

La televisión es un prolijo surtidor de basura de todo tipo (y esto no es un prejuicio sino un juicio).

Seguramente hay algo que pueda salvarse, pero cuesta tanto encontrarlo y hay que tragar tanta porquería para dar con ello que no vale la pena intentarlo.

Es preferible invertir ese esfuerzo en intentar ofrecer a mis hijos entretenimientos cualitativamente mejores. Más sencillos y económicos, además. Intuyo que en la línea de los asesoramientos ofrecidos por la Embajadora...

Fray_Fanatic dijo...

Perdón, no me he enterado... ¿Quién es el que ha mencionado esas series de las que presuntamente hablé? ¿Cuáles son concretamente?

Perdón por la tontería, pero me acabo de hacer Madrid-Aranda-Madrid en una mañana y ando desenfocadísimo...

aukeran dijo...

Yo sin el ejemplo de Mazinger Z luchando contra el barón Ashler y el Conde Broken no sería el mismo. Me han dado una cierta épica en la lucha contra el mal. Y mi mirar al pecho femenino quedó para siempre marcado por la visión de los misiles de Afrodita.

Fonso dijo...

Espero que los padres empiecen a entender que los niños son hiperactivos e insufribles por la sobreestimulación de estos productos infantiles de consumo televisivo (entre otras cosas).
Y por un exceso de consumo en general.

Anónimo dijo...

La atencion por lo lejano es desatencion por lo mas cercano. La necesidad de television es realmente una paradoja.
Embajador, creo que el mundo ya esta dividido entre los que analisan atraves de la television y los que se atreven a enfrentar a la naturaleza. Un ejemplo, hoy el navegante de los mares ya no lo hace como en otrora cuando sabia leer las estrellas para dirigirse a su destino. Se podria hablar mucho mas. Creo firmemente que la television cuando no esta reglamentada puede alimentar deseos que no son de Dios. Quien controla nuestra television? quien decide lo que debemos ver? quien decide la informacion que nos debe llegar? no creo que a todos les gustaria que desconocidos entren a sus casas sin antes ser invitado. No es lo mismo cuando estamos viendo la TV? dejamos entrar en nuestras almas imagenes que jamas habriamos querido ver.
Por otro lado, los programas son llevados a la pantalla con base en estadisticas mercantiles? lo que quiere decir que el espectador es solo una "muestra"(sample) para el analisis probabilistico de las ganancias. El tema es muy largo y interesante de discutirlo.

Saludos Embajador!
R