viernes, julio 23

Si esto lo hubiera dicho Zapatero....

....estoy seguro que todos los que defienden las ya famosas palabras del Sr. Cardenal no serían, digamos, tan ardorosos en su defensa.

De hecho, fíjate tu como son las cosas, no hace mucho tiempo que José Bono (¡nada menos que José Bono!) dijo practicamente lo mismo que ha dicho ahora Mons. Rouco. Y se armó la marimorena.

Servidor opinó en aquel momento que José Bono tenía toda la razón (veasé) y como no puedo desdecirme simplemente porque ahora diga lo mismo el Sr. Cardenal, sigo opinando lo mismo que entonces: el sistema es el problema.

Obviamente me apena que el Sr. Cardenal se dedique a hacer filigranas dialécticas defendiendo el sistema en vez de hablar con claridad sobre su perversión (la del sistema). Pero me temo que de donde no hay no se puede sacar. O sea, que no estoy demasiado sorprendido con el asunto ni me ha calentado lo más mínimo. 

AVISO: Voy a estar especialmente vigilante con los comentarios a esta entrada. A pesar de todo Mons. Rouco es Cardenal Arzobispo de la Iglesia Católica y por tanto no voy a permitir determinadas licencias. A los más ardorosos recomiendo ducha de agua fría o una tarde cortando troncos, una sesión de disciplinas tampoco está mal (con supervisión del director espiritual, of course, que el orgullo se cuela por los lugares más santos). Aplíquese aquello.

31 comentarios:

Roberto Gómez dijo...

Exacto. Mons. Rouco espera consecuencias que quizá a él le parezcan evidentes. Pero a los comunes mortales nos lo deben dar todo clarito y masticado.
Con su categoría de intelectual debería, caundo habla, no dejar rendijas para engañabobos.
Y aquí dimitir ... no va a dimitir nadie. El puesto vale más que una simple monserga de unos curas que cada vez pintan menos.
Y pintan menos porque los fieles no pintan nada; no son más que borregos electorales a los que las luces y fuegos de artificio le gustan más que esa ducha fría que refieres.

Y por supuesto , el sistema.

Un saludo.

Anónimo dijo...

No creo que sea fácil pillarle a Rouco en un renuncio. Dice que un gobernante no está por encima de la Ley, lo cual es cierto. Y si no se quiere aceptar el sistema, lo lógico es salirse de él. Lo cual también es cierto.

Hilan fino estos obispos.

Si le pinchas diciendo que defiende el sistema, por sus palabras dirán los peperos que está defendiendo una postura antisistema. Y si se interpreta como que ataca al sistema diciendo a los "mejores" que abandonen el sistema, se podrá decir que está defendiendo la Ley del sistema.

Usa una espada de doble filo, y la sabe usar.

Angel Alvarez

J.A. dijo...

Autoridad: Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia.

A Rouco por se le reconocerá por su legitimidad, ya que por su calidad y competencia deja bastante que desear, por desgracia ese tipo de lacra (en mi opinión) está muy extendida en todos los ámbitos.

Ale ya me puede usted tachar el comentario, señor censor.

rojobilbao dijo...

Cagada inexcusable del cardenal. Una ley injusta no debe ser de obligado cumplimiento según la teología moral católica. Por lo tanto, ses ea gobernante o no, si es injusta que la cumpla su tía.

El diablillo dijo...

Creo no ser sospechoso de ultraconservadurismo irracional, y creo que desde una perspectiva meramente descriptiva, sin entrar en valoraciones, siquiera teológicas, estas salidas de mons. Rouco sólo pueden deberse a una de estas dos razones: o bien le debe algo al gobierno, algo que evidentemente nosotros no sabemos, o bien se encuentra absolutamente amedentrado ante el mismo, por una razón que seguramente desconozcamos. a) Decir que es por pasar por progresista no vale; en el ocaso de su mandato pastoral, ya que se retira el año que viene, en principio, la cautela en orden a un posible ascenso futuro carece de sentido; b) los respetos humanos tampoco, Rouco tiene una inmerecida fama de ultraconservador, y que los que le han adjudicado tal epíteto dudo que unas declaraciones contrarias a las que ha hecho pudieran agravar su consideración ante tales sectores; c) por ignorancia, tampoco, mons. Rouco no es el tonto del pueblo, no ignora la ley civil ni la canónica, tampoco es un mete-patas, ni hace las cosas a tontas y a locas.
Sólo caben a mi juicio esas dos posibilidades, dejar claro que no sea alinea con una resistencia política a la ley, aunque la condene. Evidentemente, tal postura es coherente en continuidad con la postura que se adoptó por la CEE ante el jefe de estado, porque si un presidente de una comunidad autónoma puede oponerse a la ley, el jefe de estado también podría hacerlo, por lo que hay que exonerar a los cargos públicos de obligaciones que graven en conciencia ante decisiones legislativas. Todo muy medido, muy legal, pero, empecemos con las interrogaciones retóricas... el derecho a la vida, ¿es un derecho absoluto o relativo? ¿No hemos quedado conque lo legal y lo moral muchas veces coinciden? El no llamar a la resistencia política ¿no permite al mismo tiempo denunciar la inmoralidad absoluta de la ley? No cree mons. Rouco que ya sobra quien recuerde eso que ha dicho, que lo que falta es una voz que vaya más allá de leyes, sanciones, pactos, jefes de estado, y defienda -proféticamente- a los más inocentes, a los no nacidos? ¿Las leyes de segregación racial de la Alemania Nazi merecerían la misma opinión por ser legales?¿Dónde está la denuncia profética de esta iglesia joven y dinámica? En la proclamación de un humanismo incoherente y abstracto (en el mal sentido de esta palabra) que no hiere a nadie, porque no aclara nada? será esa denuncia la crítica de la "globablización de la pobreza", "los países ricos", "el egoísmo", sin indicar nominalmente a qué países, procesos y personas nos referimos cuando utilizamos esas palabras?
¿Llegaremos al punto de decir que la Iglesia se ha esclerotizado, solidificado por el afán de estar sin identificarse de todo con el sistema pero tampoco sin enfrentarse con él? ¿Es el cristianismo en este momento una "religión integradora" que a través de una síntesis dialéctica muestra una inefable unidad de los contrarios?
Quizás el miedo al golpe de gracia que puedan dar a la Iglesia; señores hay que ser más providencialistas y menos calculadores, aunque siempre empleando la prudencia. ¿Es imaginable Jesucristo diciendo estas cosas? ¿Es imaginable leer en las actas de los mártires a que nadie puede resistirse a cumplir las leyes del culto religioso estatal, aunque en conciencia no lo acepten? Creo que no. Se podrían decir más cosas, pero creo que es como el sol del verano.

Fonso dijo...

Esta noticia me produce cierta sorpresa. Parece que la política episcopal en la opinión pública haya efectivamente cambiado después de una temporadita de cierta pax romana.

Creo reconocer en las palabras de Diablillo que apunta a algo de esto.

Pero también me parece que tiene una doble lectura, como apunta Ángel Álvarez.
Por una parte, parece que dice: señores peperonis catiliquísimos sino tenéis cojines para derogar leyes, por una parte, y para aplicar las buenas dejándoos de estrategias autonómico-partidistas, mejor marchaos por bien de vuestra salvación eterna.

Pero descartando la calidad de incendiario en un gobernante eclesial, tiendo más bien a pensar que está diciendo otra cosa, como: tranquila, querida grey, los jueces del Tribunal Constitucional nos darán la victoria; ya se encarga Trillo de ello.

Museros dijo...

Creo que son unas palabras que servirán (quizás para eso se han dicho) como justificación de los políticos malminoristas que aplicarán fielmente esta ley (los mismos que no aplicaron la ley del 85, dicho sea de paso).

De hecho, creo que los del Foro de la Familia ya andan utilizando las palabras de Rouco.

Ahora veremos a los héroes de los globitos de colores y el ambiente festivo, los mismos que te ponen como ejemplos a seguir a Gandhi o al reverendo King, justificar el cumplimiento de la ley.

Porque, ¿no querréis que metan en la cárcel o se vayan los menos malos y lleguen los peores?.

Museros dijo...

Por cierto, a los políticos que no cumplieron la ley del 85, ahora que lo pienso, nadie les dijo que dimitieran si no cumplían la ley, ¿verdad?.

Museros dijo...

Me permito añadir que lo de que "hay que cumplir la ley" lo están justificando ya tertulianos de la Cope. En concreto, un tal Luis Antequera, en su blog de Religión en Libertad.

La excusa es que hay que hacerlo para mantener "la convivencia entre los españoles".Y me pregunto cómo se puede tener narices de hablar de "convivencia" en un país en el que se asesinan cien mil inocentes al año.

Convivencia entre los no-asesinables, imagino que quiere decir.

En fin, que, según algunos, para que los arios se lleven bien y no discutan, hay que permitir que se mate a los judíos.

Anónimo dijo...

En España sobran traidores y melifluos, entre los laicos y el clero, alto y bajo. Cobardes y mujerzuelas que ni siquiera se atreven a hablar alto y claro. España, pobre y abandonada, anda a la deriva mientras sus falsos hijos la apuñalan con los cuchillos que les presta Satanás.

Dios nos libre de las sotanas que esconden lobos implacables.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Está claro que los neocon son el ala derecha del progresismo. Tienen el mismo temor reverencial al Poder y al Mundo. Para ellos,lo que es es lo que debe ser.

Fray_Fanatic dijo...

Queridas ovejitas: Sigan ustedes saludando a curas, obispos y pontífices de acuerdo a sus galones y no de acuerdo a como desempeñan su Ministerio y entonces sí que llegaremos al aborto obligatorio.

Yo comprendo la postura del Embajador: Los Obispos que tenemos son estos, la Iglesia es esta y fuera no hay salvación.

En lo que no estoy de acuerdo es en relacionar el carácter de verdadera y salvadora de la Iglesia con dar taconazos cada vez que nos pase cerca un Obispo diciendo chorradas.

Digo yo que precisamente por ser Obispos de la Iglesia, en algún momento habrá que pedirles cuentas, ¿no?

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Completamente de acuerdo, Fray. "La Silla de Pedro exige la conducta de Pedro".
Otorgarle reverencia a estos tipos con prescindencia de sus agachadas y heterodoxias tiene un nombre, clericalismo.
Memento cristerii

Anónimo dijo...

Pues si Rouco habla igual que Bono es porque ha dejado de ser Su Eminencia Reverendísima para hablar como la SER, Sociedad Española de Radiodifusión.

Espero de verdad, que sus declaraciones estén sacadas de contextos, o extractadas de mala manera. Si no, siempre nos quedará la Veritatis Splendor.

Juvenal

Nonplacet dijo...

Que los Obispos digan las etupideces que quieran, los laicos somos los que actuamos en la vida pública. Ellos que se queden en los templos y dejen de manosear a España para amoldarla a sus enemigos. Lo que debemos hacer es dar la espalda al episcopado en materias temporales, porque llevan décadas luciéndose (apoyo de Obispos vascos a ETA, apoyo de casi todo el episcopado español a la Constitución atea del 78, apoyo a la alternancia en el poder de dos partidos abortistas, etc, etc).
Como dice Ludovicus, nos aflige el clericalismo. Si los españoles del siglo XVI, que evangelizaron medio mundo, levantaran la cabeza y vieran lo sometidos que estamos a las sotanas, se avergonzarían de nosotros.

Maite C dijo...

Las declaraciones de Mn.Rouco Varela deja apenados y desorientados a muchos católicos.

No han sido palabras improvisadas, están totalmente calculadas para defender entre líneas lo indefendible, y viniendo de un Cardenal de la Santa Madre Iglesia resultan particularmente inquietantes.

Se "olvida" el Cardenal-Arzobispo de Madrid, que una ley que permite el derecho al aborto no puede ser jamás acatada, ya que por encima de esta ley, está la ley de Dios, y hay un mandamiento que dice: no matarás.

Siento una inmensa tristeza porque algunos de nuestros Obispos no dén la talla y valentía necesaria en estos difíciles momentos. Y que tengamos que ser los seglares los que pongamos o intentemos poner las cosas en su sitio, es patético.

Fray_Fanatic dijo...

Maite_C: Estando de acuerdo en que hay obispos españoles que "no han dado la talla y valentía necesaria en estos difíciles momentos", te agradecería que me resumieras brevemente quienes son los que, según lleva implícita tu frase, sí la están dando.

Yo voy a resumir mi postura muy claramente: Ni un solo Obispo español ha dado la talla en materia de lucha por la vida desde 1985. Ni uno solo.

Y como en vez de pedirles cuentas seguimos dando taconazos a su paso, así nos va.

Embajador en el Infierno dijo...

Fray Fanatic- Hazme el favor de no coger el rábano por las hojas, anda.

Dos nombres vienen a la cabeza inmediatamente: D. Jose Guerra Campos y D. Marcelo Gonzalez Martín. Y no son los únicos.

Maite C dijo...

Pues sí Fray Fanatic, recientemente,y antes de pronunciarse Mn.Rouco Varela, el Arzobispo de Burgos Mn.Gíl Hellín hizo unas declaraciones,
advirtiendo que no existe el derecho a matar a un inocente y por tanto no existe la obligación de obedecer la nueva ley del aborto, sino más bien debe haber «una oposición frontal y sin distingos».

Lo encontrarás en R.en L. del día 13 de Julio, y lo podrás leer en toda su extensión.

Y hay seguramente más Obispos que se habrán pronunciado, aparte de los que ya te ha mencionado Embajador.

Es cuestión de buscar, sólo te he puesto un ejemplo super reciente.

brigante dijo...

Mons. Reig Pla sí viene dando la talla en algunos temas. Creo que es prácticamente el único que la da en el episcopado español.

Rodrigo dijo...

O sea, según Rouco, el gobernante católico tiene que acatar las leyes aboritas, sin embargo él, después cuatro años, puede seguir sin obedecer al Papa para traducir con exactitud las palabras de la Consagración (leasé, el famoso 'pro multis').

Eminencia, empiece por obedecer usted al Santo Padre y luego hablamos de acatar leyes aberrantes.

Fray_Fanatic dijo...

Os contentáis con poco. Con muy poco.

A mi modo de ver, cuando eres un Obispo, dar la talla en materia de defensa de la vida no es el realizar declaraciones, encabezar manifestaciones o publicar pastorales sino... EXCOMULGAR a quien aprueba leyes abortistas y prohibir votar a quien no se comprometa a derogarlas.

¿Que estoy cogiendo el rábano por las hojas y que un Obispo puede no excomulgar a quien vota SÍ al aborto? Pues se me explique. Soy todo ojos.

Embajador en el Infierno dijo...

Insisto: Monseñor Guerra Campos.

Perlimplín dijo...

Fray Fanatic. quien aprueba leyes abortistas esta ya excomulgado latae sententiae, por procurar directamente el aborto. No hace falta que le excomulgue nadie.

brigante dijo...

Según eso, el Rey y mucha otra gente estaría excomulgada. Entonces, ¿cómo se califica al que da la comunión a alguien a sabiendas de que está excomulgado? ¿Le alcanzaría también la excomunión? En fin, que lo de la excomunión latae sententiae me parece que no hay por donde cogerlo.

Perlimplín dijo...

Pues obviamente, de desobediente, sinvergüenza, juramentado, rastrero y contumaz.

¿Que no hay por dónde "coger" el qué?

Perlimplín dijo...

... Cesaropapista, Oppas, estafador e hipotéticamente simoníaco.

¿Que si le alcanza la excomunión a quien sigue dando la Comunión a un excomulgado?

Si es consciente de la excomunión latae sententiae de la persona a la que da de comulgar, pero aun así le suministra la Santa Comunión por respeto humano u otro motivo similar, en mi opinión habría de aplicársele los cánones 192 a 194, esto es, la remoción del oficio eclesiástico. Y si es contumaz en dar la comunión al excomulgado, tras haberle advertido, se le reduciría al estado laical.

Si lo hace con plena conciencia, para cometer adrede un sacrilegio, se le aplicaría el canon 1367: excomunión reservada a la Sede Apostólica.

Si lo hace por ser un simoníaco, es decir, porque el Juanca le ha prometido una recompensa eclesiástica a cambio de darle la Comunión, se le aplica el canon 1380: entredicho o suspensión.

Si no es consciente, y da la Comunión por ignorancia o estulticia -lo cual sería el caso más frecuente en España- habría que darle unos azotes como mucho, para que espabile.

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La excomunión latae sententiae de quien aprueba leyes abortistas se deriva del canon 1398 del CIC 1983:

"Qui abortum procurat, effectu secuto, in excommunicationem latae sententiae incurrit".


Además, el canon 2350 del CIC de 1917 lo decía así: "Procurantes abortum, matre non excepta, incurrunt, effectu secuto, in excommunicationem latae sententiae Ordinario reservatam; et si sint clerici, praeterea deponantur».


Además, en carta que dirigió el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe Joseph Ratzinger al Cardenal Theodore McCarrick, se dice:


"5. Respecto del grave pecado del aborto o la eutanasia, cuando la cooperación formal de una persona es manifiesta (entendida, en el caso de un político católico, como hacer campaña y votar sistemáticamente por leyes permisivas de aborto y eutanasia), su párroco debería reunirse con él, instruirlo respecto de las enseñanzas de la Iglesia, informándole que no debe presentarse a la Sagrada Comunión hasta que lleve a término la situación objetiva de pecado, y advirtiéndole que de otra manera se le negará la Eucaristía.



6. Cuando “estas medidas preventivas no han tenido su efecto o cuando no han sido posibles”, y la persona en cuestión, con obstinada persistencia, aún se presenta a recibir la Sagrada Comunión, “el ministro de la Sagrada Comunión debe rechazar distribuirla” (cf. Declaración del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos “Sagrada Comunión y Divorcio, Católicos vueltos a casar civilmente” [2002], números 3-4). Esta decisión, propiamente hablando, no es una sanción o una pena. Tampoco es que el ministro de la Sagrada Comunión está realizando un juicio sobre la culpa subjetiva de la persona, sino que está reaccionando a la indignidad pública de la persona para recibir la Sagrada Comunión debido a una situación objetiva de pecado."

Perlimplín dijo...

Vaya porquería de patera en vez de navegador que tengo. Ruego al blogger borre los comentarios repetidos.

brigante dijo...

Perlimplín.-
Conocía esos cánones, aunque te agradezco que me los extractes. Me parecería perfecto que el Rey y otros políticos estuviesen efectivamente excomulgados. No es esa mi objeción. Pero no veo clara esa figura de la "excomunión latae sententiae", sin que nadie avise al excomulgado de que lo está, y sin que ningún ministro de la Iglesia haga valer esa excomunión.

Porque tenemos los hechos siguientes: 1) El Rey y otros políticos deberían estar excomulgados; 2) pero resulta que los obispos españoles les siguen dando la comunión tranquilamente; 3) y desde Roma tampoco se ha llamado la atención a estos obispos.

Entonces, de aplicarse esta norma tal como tú me explicas, se generaría una cadena de responsabilidades que acabaría alcanzando a la Cabeza de la Iglesia.

Por tanto, en mi opinión -y para evitar absurdos que llevarían a peligrosas conclusiones-, no habría ninguna excomunión real a menos que se haga de la forma antigua: declarándola explícitamente y de forma pública, y haciéndola valer los obispos (lo que implica negarles la comunión a los políticos excomulgados).

Igual no he conseguido explicarme bien, porque es una materia que me resulta difícil y mis medios de expresión son limitados.

Leguleyo ma non troppo dijo...

Para leguleyos varios, ardientes por castigar con las penas del infierno a todo bicho político viviente, recomiendo visitar esta página de Ius Canonicum, para nada sospechosa:

El delito de aborto en el derecho penal canónico

Para comodones, copio un párrafo significativo:

¿Incurren en el delito de aborto los diputados, congresistas o legisladores que den su voto a una ley que aprueba o amplía el aborto en un Estado? Para responder a esta cuestión se debe tener en cuenta que -aun siendo muy grave su conducta- de su actuación no se deriva necesariamente la comisión de un aborto. Ciertamente si no se hubiera aprobado la ley se habrían evitado muchos abortos, pero no hay una relación de causa y efecto directa. Por lo que se debe entender que no incurre en el delito de aborto. Esta interpretación coincide con la de la Carta “Dignidad para recibir la Sagrada Comunión. Principios Generales” enviada por el Cardenal Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe a Obispos de Estados Unidos en junio de 2004. En ella se indica que se debe negar la comunión eucarística a los políticos que autorizan o promueven leyes de aboto o eutanasia; y entre los argumentos no se dice que incurren en excomunión latae sententiae, el cual debería incluirse en primer lugar en caso de ser así. Por lo que sensu contrario se debe concluir que no incurren en excomunión: más aún, se cita la excomunión como causa para negar la comunión eucarística a un fiel, sin aplicarla a este caso.

¡Antes estudiar que opinar!

Perlimplín dijo...

Al leguleyo ma non troppo:

El alcance de la expresión "quien procura el aborto" permanece aún indefinido, a pesar de lo que haya podido decir el Prefecto de la Congr. para la Doctrina de la Fe.

El mismo autor de la carta, Pedro María Reyes Vizcaíno , al cual no tengo por especialmente autorizado, o con una autoridad mayor que la de cualquier otro estudioso en leyes, dice en ese artículo que lo que se dice en la Carta de Ratzinger mencionada es una interpretación, la cual él también adopta.

No pretende, por tanto, sentar una interpretación definitiva, como hace el comentarista anterior, y hace bien, por cuanto siguiendo esa interpretación, nos encontraríamos con el absurdo de que de todos los alemanes que se dedicaron a matar judíos o en llevar a cabo prácticas eugenésicas, el único sobre el cual existirían dudas acerca de su culpabilidad canónica sería el que las aprobó.

Es decir, el que aprueba la ley, en esa concreta interpretación, ni es "cómplice", ni tampoco "colaborador necesario" (expresión utilizada por Juan Pablo II y adoptada en el Catecismo los 90), encontrándose en una situación más favorable que quien comete el aborto tal vez por las facilidades que le otorga la ley despenalizadora o permisiva. Quien aprueba una ley en la que se despenaliza el asesinato o directamente se le reconoce como un derecho, si no es un "colaborador necesario", se le parece mucho, siendo así que es el que pone las condiciones para que se abran abortorios, el que retira el brazo de la Justicia y hasta el que premia con subvenciones a quien se dispone a matar a su hijo.

En la interpretación contraria, al fin y al cabo, Hitler lo único que hizo fue adoptar una serie de medidas legislativas que lo único que hacían era atenuar o eliminar la responsabilidad de quienes mataban judíos o querían purificar la raza aria.

Es posible que para el Jefe del Estado en concreto haga falta un acto de comunicación de su especial situación canónica, pero no porque el acto de la sanción y promulgación de ley tan inicua no lleve aparejada la excomunión latae sententiae, sino en atención a la pública condición del personaje y la máxima publicidad que sus gobernados deben tener acerca de la condición canónica en la que se encuentra.

Así, que, leguleyo ma non troppo, te aplicas el cuento sobre el estudio y así en el futuro te ahorras algunas exhortaciones displicentes a los demás que ni forman parte del estudio del Derecho ni vienen al caso.