lunes, agosto 16

Para enmarcar (VIII): Sobre las críticas a obispos y sacerdotes

 

Pero Don José Fernando, no es ésa la verdad católica



Atinadísimo y detallado artículo de Bruno Moreno sobre la crítica pública a sacerdotes y obispos, comentando un desafortunado artículo de un sacerdote sobre el mismo tema.

Uno entiende que tanto la crítica como la falta de ella pueden ser causa de situaciones en las que personas inocentes pueden salir gravemente perjudicadas. En el artículo que vinculo se hace una llamada a la prudencia rectamente entendida, al respeto y a la caridad en la crítica que me parece capital.

La experiencia anecdótica me dice que este verano, en determinados ámbitos de la Iglesia en España, se ha lanzado una especie de advertencia aconsejando evitar toda crítica a sacerdotes y obispos. Esto coincide con las lamentables opiniones de nuestro Cardenal Arzobispo.Bien está el artículo de Bruno para aclarar conceptos.


Esta sección del blog recoge aquellos artículos o entradas publicados en otros blogs que hacen una contribución decisiva a mi manera de ver las cosas por su elocuencia, claridad y propuesta de nuevas perspectivas. Por esas razones es muy posible que resulten atemporales o que por lo menos sean un solido testigo para el futuro.

Otros artículos que se han publicado en esta sección se pueden ver pinchando aquí.

8 comentarios:

Seneka dijo...

Me parece un artículo atínadisimo el de Bruno. Uno ya empieza a estar cansado de esa especie de "sentir oficial", según el cual se confunde confesionalidad con clericalismo, y a base de ser "caritativos", confundir sentimentalismo con clericalismo.

Mendrugo dijo...

Sí que es bueno el artículo, y aclarador. Yo arrastro los posos de una educación pacata en este punto: me inculcaron lo de cubrir las miserias del clero «con la capa de la caridad, como los hijos de Noé». Gran error y falsa caridad. Ante todo hay que mirar por las ovejas, cuando las escandalizan los malos pastores. Pero a éstos tampoco les viene mal que les afeen sus vicios. Si no temen a Dios, que teman al menos la bofetada, como el juez inicuo. ¡Ojalá no hubiera habido en estos años tanta falsa caridad y reverencia!

Y por cierto, la cogorza y despelote de Noé fueron peccata minuta en ocasión tan feliz como la invención del vino.

Embajador en el Infierno dijo...

Comparto lo que decís los dos, en particular lo de Mendrugo porque vengo del mismo sitio.

Álvaro dijo...

Excelencia y Mendrugo, no comparto vuestra visión sobre la pacatez de la sentencia. A mi entender, "cubrir con la capa de la caridad" no es sinónimo de encubrir o de dejar pasar por alto las miserias de los Ministros.

Pero claro, igual es que lo entendí mal. O viceversa, que todo puede ser.

JCA dijo...

Pues sí: cuando leí el artículo me pareció el más aquilatado, atinado y pertinente de todos los que se han publicado en InfoCatólica. Si la cristiandad hubiera tenido siempre bien presente esa doctrina, no se habría dado, o no se habría desmandado ni el cachondeo postconciliar por un lado ni los casos de encubrimiento ni el caso Maciel por el otro: se podrían haber atajado en la cuna. En fin, para enmarcar y guardar una copia en la cartera.

René Deschamps dijo...

Que la verdad nos haga libres no quiere decir que sea agradable en todos los casos, sobre todo para el se acostumbra deliberadamente a vivir entre errores. Los de la "verdad de la apariencia" nietzscheana.

Embajador en el Infierno dijo...

Alvaro- Creo que a día de hoy conceptos como "caridad", "prudencia", etc.... han adquirido un significado realmente pacato para la mayoría del personal. Ese es el problema.

JCA- Muy de acuerdo. Seguro que ha habido más de un encubrimiento de graves delitos en base a esos conceptos desvirtuados.

Rene- Si, Nuestro Señor Jesucristo lo dijo antes que Nietzsche: Juan 6, 60-66.

Álvaro dijo...

Excelencia, en ese último comentario sí estoy totalmente de acuerdo. ¡Es que vivimos en la época de la bobaliconería!