sábado, septiembre 25

Machismo hispánico

Me lo ha recordado esta entrada de Ignacio, concretamente cuando dice aquello:

Mujeres.
- Las mujeres en España nunca han perdido el apellido al casarse; de todo lo demás que resulta ahora tan “machista” resulta que estaban igual,  o mucho mejor que en el resto del mundo.

Según creo los portugueses van mucho más allá y su primer apellido es el de la madre, no el del padre. Con toda la lógica del mundo. Aunque luego me contaba un compañero portugués  que habitualmente usan el apellido del padre.

En fin, el caso es que vivimos durante bastantes años en Inglaterra. Mi hermana pequeña nació allí. La pequeña de un numero largo y respetable de hermanos. Como nació en el año en que nació, mi padre en el registro civil inglés, le puso todos los nombres de una hija de Felipe II, y además se lo explicó al funcionario. Que para algo somos de Madriz y aquí no nos tose nadie.

El caso es que todas las semanas mi madre pasaba al menos un par de veces por la consulta del GP, un "general practicioner", medico de cabecera o lo que se llama ahora médico de familia. Dr. Hartley se llamaba. Todavía no entendemos como no le han dado el Premio Nobel. Era un fiera el tío. Nos lo curaba todo.

En fin, que al famoso doctor le dio tiempo a conocer a la familia entera bastante bien. Pero estos ingleses son como son, con su obsesión por el "privacy" y todo eso. Total, que al cabo de los años tocaba volver a la querida España. Y mis padres fueron juntos a visitar por última vez al médico y darle las gracias por lo bien que nos había cuidado.

Cuando ya salían de la consulta, el buen doctor, supongo que haciendo un esfuerzo titánico de conciencia, dijo a mis padres:

- Perdonenme, ¿podría hacerles una pregunta sobre un tema muy privado y personal?
- Claro - dijeron mis padres.

Y el otro, debatiéndose a tortas con toda su enorme inglesidad les preguntó:

- ¿Ustedes están casados, verdad?.

Mis padres no lo captaban, pero respondieron:

- Si, por supuesto. ¿Porqué nos pregunta eso?.
- Bueno, verán. Es que la señora - dijo, visiblemente aliviado y dirigiéndose a mi madre- nunca utiliza el apellido de usted - se refería a mi padre- Y claro, a mi no me cabía en la cabeza que con tantos hijos y siendo católicos no estuvieran casados.

Yo me imagino los largos debates que pudo haber sostenido el Dr. Hartley con su mujer en la intimidad del hogar, mientras veían "Eastenders" en la tele, sobre aquella extraña pareja de españoles con tantos niños y que a todas luces vivían en situación irregular.

La tranquilidad volvió a reinar sobre the clouded hills. Estos papistas, besadores de estatuas siempre haciendo de las suyas.

Esta entrada se la dedico a mi querida hermanita pequeña que hace poco volvió a su pueblo y la echamos todos mucho de menos. Digo a su pueblo, porque ciudad, propiamente ciudad, solo es Madrid. Aunque ya se sabe que todos los que viven en Madrid son madrileños aunque hayan nacido en un pueblucho de provincias como Pelagatos de Abajo o Londres, por poner un par de ejemplos, así rápidos.

14 comentarios:

Orisson dijo...

Madrid... casi no hay palabra tan bonita cuando se está lejos...

Un saludo

PD: La mariconada se la vendo a cualquier autor de culto por míseros 50.000 pavos. Suya pa' siempre.

Ignacio dijo...

Gracias por la referencia

Joaco dijo...

La anécdota está bien narrada y tiene gracia

Fernando dijo...

Me encantó lo del nombre por la hija de Felipe II, Embajador. Un poco más y le ponen Catalina por Catalina de Aragón, la esposa repudiada por Enrique VIII.

Y, sí, confomre con el final, madrileño es el que ha nacido o el que vive o el que ha vivido en Madrid. Así es.

Orisson dijo...

Vamos a ver si dejamos las cosas claras: ser madrileño es como ser español (ojo, que no digo que sólo los madrileños sean españoles, no os pongáis nerviosos): uno lo es por nacimiento, por nacimiento de los padres o por demostrar buena conducta y muchos años de residencia (bueno, eso era antes en el caso de español).

Es decir, un moro que viva en Madrid no es madrileño. Y lo mismo un soriano. Vamos, que en Madrid recibimos a todo el mundo, incluso algunos realmente desaconsejables, pero lo siento, Trini no es madrileña. Y Cojpedal tampoco. Ni el moro, claro.

Un saludo madrileño fetén

Orisson dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Interruptor dijo...

A ver, yo he vivido cuatro años y medio en Madrid, me he portado bien allí, no he ejercido de cateto, y soy un enamorado de Madrid. ¿Soy o no soy madrileño?

Sobre la anécdota, le verdad es que estos ingleses a veces parecen franceses, no entienden que algo pueda ser diferente a como ellos lo conciben.

Mendrugo dijo...

En España la mujer ha gozado siempre de mucho mejor condición que en los países protestantes o en Francia. Los viajeros ingleses del XVIII que escriben sobre las costumbres españolas suelen asombrarse de la libertad con que actuaban las señoras en sociedad, de la capacidad jurídica que se les reconocía y del dominio que mantenían las casadas sobre sus bienes privativos y dotales. Por ejemplo, Townsend.

Fernando Pio dijo...

Sobre los apellidos en Portugal (y Brasil): lo solucionan llamándote por el último apelativo de tu nombre. Ejemplo, si yo me llamo Juan José López García, un portugues (o brasileño) me llamará Senhor Juan García (porque no sabe si José será nombre o apellido de la madre) Por eso es recomendable no dar el segundo apellido, sobre todo si tu no estás presente (te llaman por los altavoces), ya que estás esperando que llamen al Sr. Lopez, y no al Sr. García.

Anónimo dijo...

Interruptor, eso pasa en todos lados. En España miraban mal a mis padres porque mi hermana usaba solo el apellido de mi padre (aqui usan doble apellido solo ciertas familias que lo llevan de hace siglos -con lo que no es el de la madre, sino el de la tatarabuela- o los snobs que quieren simular ser de esas familias)

Y lo de "miraban mal" es eufemistico, lo decian muy claramente... "pero es que no tiene madre esta niña?!", no tenian la delicadeza del médico inglés.

Orisson dijo...

Sí, Interruptor, si te estás portando bien entonces empiezas a ser madrileño. Ahora sólo te falta jugar al mus y beber Mahou a cascoporro. ¡Ah! y saber quién era El Cascorro, importante.

Un saludo

McMurphy dijo...

Good afternoon dear embajador,
esa anecdota explica mucho. Yo he tenido el debate de los apellidos muchas veces por estas tierras, sobre todo con mis amigas feministas.
En fin, cambiando de tercio te dire que aqui en Erin los GP son fantasticos, el unico problema es que te cobran 60 Euros por consulta...

Un abrazo.

Anónimo dijo...

En España si lo pensamos también se cita muchas veces a las personas por su segundo apellido. Dicen que es costumbre "franquista", como los sindicatos o la seguridad social, de hecho dicen que a Fraga lo solía llamar Iribarne.

Un saludo de

Rise.

Anónimo dijo...

Y Lopez Rodó era Rodó (D. Francisco dixit). Con Juanito no habría tenido problemas: habría tenido que ir hasta el quinto apellido o así, para encontrar diferencias.