lunes, octubre 18

Vejez y juventud: conceptos muy relativos

El otro día en una sesión de fisioterapia que más bien parecía de sadomaso, me suelta el imberbe torturador:

- Y usted, de joven, ¿hacía algún deporte?.


Todavía me estoy cagando en todos sus muertos.

La cosa se me pasó recordando una escena ocurrida en la presentación del famoso libro que todo el mundo debe leer con carácter de urgencia. Me encontré allí con un matrimonio que tienen gran y larga amistad con mis padres. Ellos se sorprendieron por verme allí y yo me sorprendí por verles a ellos. La mujer tenía razón y buen derecho de asistir: su madre era una de las protagonistas del libro. Mi razón y derecho es el de ser carlista. Así se lo expliqué y el hombre con un gesto adusto bastante típico suyo de repente va y me pregunta:

- ¿Y tu padre que opina de que estés metido en estos berenjenales?
- ¡Hombre, Luis!- le dije yo- ¡que tengo cuarenta palos ya!.
- No, si me parece muy bien- me contestó él- pero ¿tu padre te deja?.
- Bueno, de momento no me lo ha prohibido expresamente.
- Eso ya es otra cosa.

20 comentarios:

Ignacio dijo...

Todos sabemos que hiciste la mili de lado con el Rey de Egipto

Fernando dijo...

Admite, Embajador, que hubiera sido de risa que te dijera "usted, joven, cuando era adolescente y hacía deporte ...".

Ay, me acuerdo de mi alegría cuando tenía 30 o 31 años y en la tele decían "un joven de 30 años ha sido atropellado ...". Desde luego, ya nunca dicen "un joven de 45 años ha sido detenido ...".

Museros dijo...

Leyendo el exabrupto (por desacostumbrado) me imagino el calibre del cabreo...

La verdad es que anda uno ya curado de espanto desde hace bastantes años, cuando se me acercó el primer niño y me preguntó "Señor, por favor, ¿tiene usted hora?".

Creo que Raúl aún no había debutado con el Real Madrid, por aquel entonces.

Javier Sánchez Martínez dijo...

ja, ja, ja, ja.....

Gonzalo dijo...

Es lo que tiene ser de los 60 como usted, señor embajador...

;-)

Anónimo dijo...

Lo de recabar un "Oiga, señor", de una jovencita a la que no miraba con malos ojos me despertó de golpe de un sueño idílico.

Menudo estacazo me dí.

Anónimo dijo...

Veo que no has superado la famosa crisis de los 40, bueno majo espero que algún día consigues madurar lo suficiente como para que ese tipo de asuntos dejen de perturbar tu paz interior y no la emprendas a insultos con los antepasados de nadie, la verdad es que no queda muy cristiano que digamos. Envejecer es parte de la vida, deberías superar el complejo de "Peter Pan" que ya tienes edad.

Ignacio dijo...

¡Uy lo que le ha dicho!

Capuchino de Silos dijo...

Mucho peor es oír en algún medio o leer en algún periódico: atropellan a una anciana de sesenta años.

brigante dijo...

A mí eso de "meterse en berenjenales" y la alusión al permiso paterno me resulta muy familiar, al tiempo que ilustrativo de cierta derecha sociológica que se da en mi propia familia. Tienen verdadero pavor a que alguien querido se meta en política o se signifique en este terreno, por los inconvenientes que pudiera traer. Y es verdad que trae inconvenientes, y que ellos generalmente lo dicen por el bien de uno, pero en el fondo creo que late una cobardía preocupante.

Por supuesto, me refiero exclusivamente a mi familia, que es la que conozco. Perdona por haber desviado un poco el tema.

Seneka dijo...

En definitiva ... ¿eres relativamente joven o eres relativamente viejo? ...

Este extremo requiere aclaración inmediata.

Yurremendi dijo...

Introibo ad altare Dei,
ad Deum qui laetificat juventutem meam..."


La juventud verdadera es la eterna infancia espiritual, no la del fantasma reflejado en el espejo.

Por cierto, que a Satán le encantan los espejos...

Ultramontano dijo...

Estimado Embajador; cuanta nostalgia, hoy quisiera oir de los labios de mi madre ese ! José, que eso no te conviene¡.
Y por la Gracia de Dios voy por los 69.
Laus Deo.

Ultramontano.

Mendrugo dijo...

Esta vez echo a broma lo de tu preocupación por la edad y tomo la anécdota por otro lado. El caso (que no sé si será el tuyo) del carca cuyos papás no son tan carcas.

Es una paradoja y un problema de las últimas generaciones de tradicionalistas (y digo tradis tan lato sensu que me incluye hasta a mí). La falta de «traditio»: no haber recibido todo ese legado por la vía natural de padres a hijos. Aunque nadie lo confiesa, se echa de ver. Alguna vez lo habrás pensado ante un grupo de jóvenes carcas (jóvenes tan lato sensu que te incluye hasta a ti): «Yo he recibido en mi casa más tradición que todos estos juntos».

Por eso son tan necesarias buenas lecturas que la suplan, como el libro ese que todo el mundo debe leer. Y sobre todo evitar las «fuentes deleznables».

Ignacio dijo...

Embajador: espero que me nombres fuente3 deleznable ¡me hace tanta ilusión!


(¿Éste MEndrugo es el que escribió que el opus era la perfección porque aunaba lo mejor de la fe y de los protestantes en uno?)

Mendrugo dijo...

Soy aquél, Ignacio, ya me conoces. No me pongo por ejemplo de nada. Y si a los dueños de la denominación tradi les parece mal que la haya estirado hasta meterme dentro, pues me saco y ya está.

Sé muy que hay fuentes genuinas y otras deleznables. Quizá por haber bebido de unas y otras.

Pero sobre todo no tienes por qué picarte.

Ignacio dijo...

No había pique; había cachondeo.
Respecto a las fuentes deleznables soy más que cauto: en el índice de libros prohibidos estuvo, casi inaugurandolo, Santa Teresa. Es un ejemplo: A C., S. Lewis me lo censuró un cura como mala lectura, luego otro me lo alabó: leer no es malo, ni nalo diablo si escribe, la carencia de discernimiento si.

unavozcontraelviento dijo...

Una pregunta sin malicia ¿Cuando se inaguró el índice de libros prohibidos con Santa Teresa, había terminado ya Embajador su mili con el Rey de Egipto?

Embajador en el Infierno dijo...

Ignacio- Si, y entonces se hacía con lanza. No te jode.

Fernando- Si, bueno, vale, pero hay ciertos cambios en la vida que va costando asumir.

Museros- El exabrupto que de verdad me salió no es reproducible en un blog familiar como este. No se si me explico.

D. Javier- Muchas gracias por su apoyo en estos dificiles momentos. Anda que....

Gonzalo- Y además del siglo pasado.

Anónimo I - No, si eso también me ha pasado, pero no le di tanta importancia.

Anónimo II Get a life.

Capuchino- Te lo diré dentro de 20. Ya me he quedado más a gusto, mira tu.

Brigante- Pues si, el sujeto es miembro de esa "derecha sociológica" que comentas. Sin embargo mi familia (que en su mayor parte también pertenece a ese grupo) hay una larguísima historia de activismo socio-político, del cual no soy digno sucesor, y del que a consecuencia del cual ha habido muertos, heridos, expulsados de paises y encarcelados. Con lo cual no se tienen ciertas prevenciones.

Seneka- Actualmente me encuentro en la meditación radical de Mt 18,1-4

Yurremendi- Yo solo me miro al espejo para afeitarme, y a esas horas veo más bien poco.

Ultramontano- Le aseguro que a mi todavía me lo dice. Buena señal.

Mendrugo- Yo no sería carlista si no hubiera recibido de mis padres tres cosas: i) la fe, ii) el amor a España, y iii) la preocupación y ocupación en los deberes políticos de cada uno. Añado que otra cosa que recibí pero que con el tiempo decidí ignorar fue el famoso "no mezclar". Esa es la única diferencia que tengo con mis padres, y declaro sin pudor que en las tres primeras cosas tengo todavía mucho que avanzar para poder empezar a parecerme a ellos. Mi padre no me regaló una boina roja por mi 18 cumpleaños, pero todo lo esencial si que me lo traspasó. Por tanto, no puedo estar de acuerdo con tu paradoja. Es más, España está llena, pero llena, llena, de carlistas "sociológicos", gente que lo es sin saberlo. Y eso es por lo que sus padres les enseñaron.

Unavozcontraelviento- No, insisto, lo mío fue mucho antes. Cuando la mili la hacíamos con lanza.

unavozcontraelviento dijo...

Entonces tenías lanzas, ¿eh pillines? Recurriendo a la tecnología punta para ocultar la falta de valor...La mili de verdad era la que se hacía con garrotes y piedras, lo demás son mariconadas...