miércoles, diciembre 29

Kiko Argüello: ese radical

No me canso de repetirlo a mis correligionarios carlistas: los neocatecumenales son los católicos que mejor pueden entender nuestro mensaje. Ya he dicho muchas veces en esta bitácora que a mi la estética "kika" no me va. Y de la misma forma digo que a los que conozco entre ellos no merezco desatarles el cordón de las sandalias. Por ejemplo, mi prima Carlota, que una vez nos cascó a la dueña y a mi aquello de: "Yo, es que si no hablo de Dios me aburro". Ale, chúpate esa.

Pues nada, que a Kiko Argüello le hacen una entrevista en ABC y aparece con el siguiente titular, de lo mas radical:


«Si el Estado no cree en Dios, es fácil que haga leyes que no favorezcan a la familia»

Luego ya, en el cuerpo de la entrevista, "matiza" el asunto:

Si el Estado es un Estado laico, que no cree en Dios o no quiere que exista una confesionalidad, es fácil que a veces sin querer —de forma inconsciente incluso— haga leyes que no favorezcan la familia cristiana. Es un error muy grave que comete el Estado.

Un extremista "mezclador". No se donde vamos a llegar.

22 comentarios:

Ignacio dijo...

A la mierda; más claro, agua.
En Dios creen personas, uno a uno individuales e únicas, y si no, no creen ni es Dios; el estado que le den por saco.

Embajador en el Infierno dijo...

Tronco, cada vez te pareces más a Fernando Fernan Gomez.

En una cosa estamos de acuerdo: al estado que le den por saco. Ya ves que es más lo que nos une que lo que nos separa. De modo que te perdono. ae, vete y no peques más.

Ignacio dijo...

Et cun spiritu tuo.

E. G-Máiquez dijo...

La frase de Carlota, magistral. Un adelante de la diversión continua del paraíso. Gracias a ambos primos.

Al Neri dijo...

¡Muy bien por Kiko!

Flipper dijo...

Bueno, calma. Los kikos son gente con buena voluntad y sacrificada por la Iglesia. Eso no lo debe negar nadie. Pero he de decir, queriendo hacer una critica constructiva, que han de profundizar mas en la liturgia-no en la propia dada ad experimentum- y en las enseñanzas de la Iglesia, que no se ha inventado ayer con el Vaticano II. Descubrir esto es importante ya que de lo contrario puede derivar en una ideologia mas.

Jorge P. dijo...

Lo mismo pensé ayer al leer la entrevista. Ya me gustaría oir hablar más a menudo de las nefastas consecuencias de la renuncia a la confesionalidad del estado, doctrina que por mucho que se empeñen algunos en ocultarla, nunca ha abandonado (ni lo hará) la Santa Madre Iglesia.

En cuanto a la "estética" (y no tan estética) kika, coincido contigo 100%, y muy especialmente en el tema litúrgico pero, en fin, ese es otro tema.

AMDG dijo...

La frase es impresionante.

Fernando dijo...

Querido Embajador, me gusta mucho que hables con respeto de Kiko Argüello y de su gente. Yo no soy neocatecumenal pero, desde el pequeño rincón de mi parroquia, veo el gran bien que hacen a mucha gente y a la Iglesia. Tienen cosas criticables, sin duda, por ejemplo en temas de liturgia, pero es indiscutible que esto es algo de Dios.

Por lo demás: feliz y tranquilo año 2011, Embajador.

Jorge dijo...

no me he enterado

¿es una crítica? ¿qué es lo que se critica?

Con respecto a Flipper ("han de profundizar mas en la liturgia-no en la propia dada ad experimentum- y en las enseñanzas de la Iglesia") tan solo comentar que las comunidades tienen una convivencia al año (de fin de semana) exclusivamente para la formación en magisterio de la Iglesia.

Suele haber una catequesis de un sacerdote formado de no menos de 2 horas sobre un tema concreto: este año ha sido sobre los novísimos, otros años sobre la doctrina en temas de familia, la enfermedad, la vejez, ...

Ignacio dijo...

La fe es de las personas. Una a una.
El estado sólo es la configuración de los recursos nacionales para su aprovechamiento; eso no tiene fe, ni razón, ni sentido, ni común.

PERO

España ES católica: ni se puede entender la nación española sin el catolicismo, ni al catolicismo sin España.

Dicho esto, si se obvia la liturgia en mor de usos y modos puritanos, calvinistas y new age se pierden las esencias católicas que han configurado España, ergo ni católico, ni español, pero da buen rollo.

Joaco dijo...

El Estado no debe ser sólo la configuración de los recursos nacionales. Debe ser instrumento que colabore a la misión a la que debería ser llamada una Patria con un destino común muy especial y distintivo, llamada España.

Bien por Kiko, en esta ocasión.

Lo de la liturgia debe ser atendido y cuidado por los clérigos. Si un clérigo es descuidado en esto (tampoco soy yo excesivamente exigente en esto), pues busco otro.

Ah, se me olvidaba: yo no soy carlista. Vdes. disculpen la intromisión y un saludo a todos. Feliz 2.011.

Natalio Ruiz dijo...

Una cosa es el estado, otra la Nación y, si me apura, otra la Patria. No parece ser el caso de Ignacio pero pueden confundirse.

El Estado, en su moderna concepción al menos (y en la vieja habría que ver a qué llamamos estado), no puede ser católico. Es más, es casi diabólico. Repito, hablo del Estado moderno y su concepción de la soberanía (así, con mayúscula y bien Soberbio).


Respetos navideños.

Natalio

Embajador en el Infierno dijo...

Enrique- De nada, hombre.

Al Neri- Eso.

Flipper- No voy a insistir más en el tema litúrgico, pero lo que me resulta difícil de creer es que el Camino Neocatecumenal acabe como una ideología más.

Jorge P- ¡Discrepame un poco cogne!

AMDG- Lo es.

Fernando- Estamos de acuerdo. Y sobre todo que el 2010 sea tranquilo. A ver si es posible. Un feliz año para ti también.

Jorge- Mi entrada no es una crítica, sino todo lo contrario. Igual me he pasado con la ironía.

Joaco- El 90% de la gente que comenta en esta bitácora no es carlista (de momento) de modo que lo tuyo no es intromisión.

Natalio- Totalmente de acuerdo contigo. De hecho pienso que si la Iglesia ha rebajado el tono (que no cancelado la doctrina) sobre la confesionalidad del Estado es porque efectivamente este Estado totalitario no puede ser católico. Se requiere primero un cambio de Estado. Sin duda.

Firmus et Rusticus dijo...

¿Que le den por saco al Estado? No estoy yo tan seguro.

Son los individuos los que creen, la fe es de personas y no de cosas. Vale. (Me huele que algún medieval habrá sacado algún silogismo en contrario, pero bueno, en principio tiene sentido y estoy de acuerdo.)

Ahora bien, si se pretende que el Estado actúe teniendo en cuenta lás limitaciones que le impone la existencia de Dios (aunque, como cosa que es, ni crea ni deje de creer), ¿cómo se justifica esto? ¿Bastará decir que el Estado, que no es en sí católico, actúa como si Dios existiese porque los individuos que lo componen son católicos? ¿Y si no lo son todos? Así es fácil que esto degenere en el argumento de las mayorías (i.e. "España es católica porque la mayoría de los españoles son católicos").

Por otro lado, no quiero decir que sea deseable que el Estado se "pronuncie" sobre sus "creencias" en algún documento o ley. ¿Cuál es la fórmula mágica entonces?

Pues la hemos tenido siempre delante de las narices: la Monarquía católica. El Estado, como tal, no cree ni profesa. Es una cosa. Sin embargo, no osa traspasar con su voluntad la ley natural y divina, pues su cúspide, el rey, sí cree y profesa como persona que es. Así, no hace falta ni que el 100% (o el 51%, si uno se siente democrático) de los individuos de un país sean católicos, ni que una cosa intangible como es el Estado "tenga" una religión como la tienen las personas. Basta que el rey, como persona y por consiguiente como institución, sea católico, y el Estado también lo será.

P.D. Nota para los transeúntes, cuando digo rey digo alguien que de verdad ES REY, no alguien que sólo se hace llamar así y que se sienta al margen. Es decir, Monarquía tradicional hispánica.

Jorge P. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge P. dijo...

Es que es Navidad y estoy en plan conciliador, pero que sepas que con lo de que no te gusta el queso has perdido muchos puntos, que lo sepas!

Bueno, y ya que lo pides, discrepo en eso de que al estado le den por saco, pues veo por ahí un ramalazo liberal que no se te suponía.

Y entrando en el tema "confesional", contesto en general: el estado puede entenderse como la materialización del poder temporal, una de las "dos espadas", junto con la espiritual. Creo intuir algo de confusión cuando se dice que el estado como "cosa" no puede creer. Esto es en parte una obviedad, pero no invalida la doctrina sobre la confesionalidad cuando se entiende que el estado, como poder temporal, debe reconocer explícitamente la primacía del poder espiritual en cuanto al orden moral, lo que le obliga a reconocer a Dios como Supremo Legislador y a la Iglesia como máximo intérprete de los deberes que se derivan del derecho natural. Por tanto, se impone un límite muy claro a su poder (hoy tan expansivo). Por supuesto, la Iglesia, como poder espiritual, ha defendido siempre la plena autonomía del poder temporal para la realización de sus propios fines, por lo que tan inmoral es que el estado legisle sobre "tipos" de familia como que la Iglesia decida las normas de tráfico. La confesionalidad, en fin, es la mayor garantía para las libertades concretas, ya que supone una perfecta distinción entre los órdenes espiritual y temporal y a cada uno les garantiza el efectivo ejercicio de sus propios fines, impidiendo que el uno o el otro se extralimiten y cercen la libertad social. Lo contrario, deriva o bien en algo parecido a esas teocracias islamistas, o en las ateocracias totalitarias que tenemos en Europa.

Por otro lado, también se ha hablado en la doctrina del estado y de la Iglesia como sociedades perfectas (y por tanto, tan buena la una como la otra, y tan necesarias), cada una con un ámbito propio e inviolable pero que se necesitan recíprocamente para la verdadera unidad social, como un cuerpo sin alma está muerto y un alma sin cuerpo no existe como persona (será otra cosa, como los ángeles).

Por lo tanto, coincido, aunque no lo haya dicho así, con Kiko Argüello, en situar en el origen de ese totalitarismo que supone que el estado legisle contra la familia, en el olvido de Dios por parte del estado, pues comprobamos día sí, día también, que de esta forma el poder del estado no conoce límites para moldear según antojos ideológicos y partidistas a la sociedad, dictando asimismo, normas morales sobre lo que es bueno o malo para el Hombre.

Mendrugo dijo...

Las leyes y las instituciones son más que cosas: tienen espíritu y creencias. Por eso un estado puede y debe ser católico. «Hubo un tiempo en que la filosofía del Evangelio gobernaba los estados...».

Pero más que catequesis, lo que nuestro estado necesita es un buen exorcismo.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Oiga, oiga, esa frase de su prima es estupenda. ¿Puedo ponerla como subtítulo de mi blog? "Si no hablo de Dios me aburro."
La jaculatoria de don Ignacio Fernán-Gómez tampoco está mal aunque no acabo de entenderla.
¿Qué significa "dar por saco"? ¿Es un tipo de penitencia cuaresmal o algo así?

Javier Vicens y Hualde dijo...

De liturgia sé poquísimo pero lo suficiente para afirmar que la de los Kikos es tan católica -por lo menos- como la mozárabe y mucho más que la liturgia localista de algunas parroquias que no frecuento. ¿Qué más? ¡Ah, sí, la estética! Bueno, de eso entiendo menos.

Ignacio dijo...

Ad primum dico:

Yo no me confundo.

Ad secundum, respondeo:

"Dar por saco", expresión en castellano antigüo que ya se da en La Celestina, por ejemplo, y otros clásicos, como el Arcipreste de Hita, va referido al efecto de la penetración anal. Puedo explicarlo más extensamente si me lo pides, Embajador.

Ad tertium, dico:

Si, probablemente algo diria algún medieval, por ejemplo, yo, o Santo Tomás de Aquino al que aquí subliminalmente se desprecia.
No tiene alma un coche, la tiene su conductor, si hay que recurrir a las metáforas ejemplarizantes.

Ad Quarta:

¿Sugieres el cesaropapismo?

Ad quintas:

Si las leyes y las instituciones tiene espíritus y creencias, estamos en el espiritualismo: de ahí a sugerir el vudú o la magia, no hay distancia: eso, es desde el sínodo de... (no lo digo) herejía.

Ad sextas:

Si no sabes leer, ve mirandótelo. Me llamo Ignacio Tomás; si tienes problemas de inteligibilidad o pronunciación hay escuelas, o puedo ir yo y explicartelo.
Si la liturgia de los neocatecumenales es católica, acabais de dar por inválido todo el concilio de Trento. Vosotros vereis; yo, con gente así, no hago iglesia ni comunión.

Plus Ultra dijo...

El Estado no tiene ano (que yo sepa)