lunes, enero 10

Virutas de blogosfera (XXXVIII)

"Ante el chascarrillo insultante, por norma general, miramos hacia otro lado, nos hacemos los locos o incluso acompañamos las sonrisas de los asistentes. Por no señalarnos, por no resaltar. Resaltemos. Señalémonos. Hagamos constar nuestro disgusto, nuestra discrepancia, denunciemos la injusticia. Posiblemente encontremos burla y desprecio. Ahí tenemos la bofetada. A la siguiente ocasión, hagamos lo mismo. Ahí estará nuestra otra mejilla."

(Gonzalo en Vamos Tirando)



"Si quisiéramos seríamos santos..., y es mucho más difícil ser ingeniero, que ser santo.
¡Si tuviéramos fe!"

(Hermano Rafael, citado por D. Javier Sanchez en Corazón eucarístico de Jesucristo)



"Sometime back, I wrote a little piece about John Lennon's hymn to original sin (aka "Imagine"), expressing my bafflement at the fact that people (including Catholics who ought to know better) regard this as a hope-filled anthem of the Coming Great Rosy Dawn and not as what it is: Music to Accompany the Machine Gunning of the Counter-Revolutionaries."

(Mark Shea en Inside Catholic)



"En cada país, acorde a su particular cultura, se tiene una forma distinta de interpretar el Misterio: así vemos en Irlanda su catolicismo alcohólico y nacionalista con formas celtas, a la Suecia de Bergman con su cristianismo bajo cero y atormentado entre la nieve y la culpa. En España se ha forjado un catolicismo contrareformista entre místicos e intelectuales Mesetarios que nos lanza a un paraíso barroco con salvación de último minuto."

(McMurphy en Talante Mesetario)



"Decía Chesterton, siguiendo a Santo Tomás, que una pequeña diferencia puede terminar siendo una gran contradicción. Los populismos se cuelgan de buenas banderas, las vacían de contenido y las terminan abandonando cuando éstas se agotan; en el peor de los casos, refuerzan y blindan el mismo sistema que comenzaron combatiendo."

(Coronel Kurtz comentando en Desde la Boca del Grifo)



"La táctica del calamar es tan conocida que ya no engaña a nadie. Consiste en emborronarlo todo.
Dice el Papa que el aborto es un crimen y los abortistas-calamares lo emborronan todo gastando toneladas de tinta en hablar de la Inquisición. Así siempre. Ya no engañan a nadie. Cuanta más tinta gastan en emborronar más nos convencen de que están huyendo."

(D. Javier Vicens en ¿Estás content@?)



"M. vuelve desolada de comprar el pan. En la cola ha visto unos periódicos que hablan de la visita del Papa y se le ha ocurrido comentar en voz alta su alegría por la noticia. Enseguida la señora de delante se ha vuelto hecha una Furia: "¿Pero usted está a favor de la visita de ese hombre?". Enseguida, un silencio y, a la carga: "¡Con los problemas de paro que tiene España! ¿Sabe usted lo que nos cuesta a todos?"", etc. El chorreo ha durado un rato con insultos personales incluidos ("¡Parece mentira que usted piense así!"). Al final la señora tenía un sofoco tal que le faltaba el aire para pedir el pan. Llevaba un periódico bajo el brazo. Supongo que allí saldría eso de "Miembros del gobierno manifiestan su sorpresa por las alusiones del Papa al ambiente en España durante los años treinta".

(Javier de Navascues en El sur es el norte)



Pinchar aquí para leer más virutas de blogosfera.

21 comentarios:

Gonzalo dijo...

Vaya, ya echaba de menos nuevas virutas y es un honor figurar en ellas.

A sus pies.

Terzio dijo...

'
Pués a mí la frasecita del Hnº Rafael me huele a herejía con tufo pelagiano, por lo menos. Muy entusiasta, eso sí; aunque pudiera ser efecto de una extrapolación indiscreta mal citada. Pudiera ser.

Es lo que tienen estos santos modernos con proceso light-express juanpablista.

'

Jacobita dijo...

A mí también me rechinaba la frase del Hermano Rafael, sin que me parezca suficiente motivo para dudar de su santidad.

No creo que sea santo quien quiere, sino quien Dios quiere. Y (es una apreciación completamente personal) me atrevería a decir que el número de Católicos que llegan al Cielo directamente, sin pasar por el Purgatorio, es proporcionalmente menor que el de estudiantes de ingeniería que acaban la carrera.

Pero también puede ser un caso de lo que decía el Páter en el comentario anterior, un "copia y pega" desafortunado. Los Protestantes son unos especialistas en hacer eso con la Biblia. Y Fénelon hizo algo así a finales del siglo del siglo XVII, compuso un libro llamado "Las Máximas de los Santos", en el que hacía que éstos pareciesen Quietistas. Esa obra provocó una terrible controversia con Bossuet y fue condenada finalmente en Roma "in globo". El caso está narrado en un libro magnífico de Monseñor Ronald Knox: "Enthusiasm".

Javier Vicens y Hualde dijo...

¡Qué honor ser citado entre tanto hereje!
Firmado:
UN VANIDOSO.

Alfonso dijo...

Me gustan todas las citas menos de la misma que a los anteriores y coincido con Jacobita en que es muchísimo más fácil ser ingeniero que santo, aunque también lo de que sea santo "quien Dios quiere", con todo respeto, lo considero cierto a posteriori pero si se mira a priori suena un pelín a "predestinación". Mi modesta opinión es que el camino de la santidad está abierto a todos, tenemos libertad para elegir, hacerlo por el bien es un esfuerzo diario de sacrificio y autonegación que con la ayuda de Dios intentamos... sólo para darnos cuenta una y otra vez lo fácil que es, en este mundo caído, volver caer de nuevo en el pecado.

McMurphy dijo...

Hola dear Embajador, un saludo desde Eire y un honor que me incluya en sus virutas.
Cheers,
MM

Jacobita dijo...

Alfonso:

De teología entiendo bastante poco, así que por anticipado someto mi juicio a la doctrina de la Iglesia.

Según creo, la santidad no es cuestión de esfuerzo, no es "fácil", ni "difícil". Una buena acción no "tiene más merito" porque me resulte más desagradable, no "gano más puntos para la santidad" así. Al contrario, es más meritoria si me resulta más agradable, si la hago con más amor.

El tema de predestinación-libre albedrío es un misterio que nunca llegaremos a entender en este mundo. Los jesuitas y dominicos en el siglo XVI se tiraron los trastos a la cabeza unos a otros disputando sobre ello: los jesuitas decían que los dominicos eran calvinistas; los dominicos, que los jesuitas eran pelagianos. Intervino el Papa y dijo que dejaran el tema tranquilo y que no se llamasen herejes unos a otros.

Los límites son estos: nadie se salva a sí mismo (pelagianismo), Dios no predestina a nadie a que se condene (calvinismo). Entre esos límites se encuentra la ortodoxia Católica.

Así que la doctrina de la predestinación, en sí, no creo que sea herética. Lo que es herética es la versión bestia calvinista, de que Dios crea algunas almas con la intención de destinarlas al infierno. Pero puedo creer perfectamente que Dios predestinó a San Francisco para que "reconstruyera Su Iglesia". También intervino el libre albedrío, San Francisco no era una marioneta. De que forma exacta se combinaron ambos, no lo sé.

No sé si he liado aún más el tema. En todo caso, recomiendo los posts del Padre Iraburu en infocatolica.com sobre el semipelagianismo, a mí me sirvieron bastante.

Alfonso dijo...

Muchas gracias Jacobita por tu respuesta, sabes mucho más de teología que yo,que por supuesto también someto mi juicio a la doctrina de la Iglesia.
Sin querer caer en el ámbito del pelagianismo, tal vez la diferencia esté en el término "santo". Si entendemos santo como aquellos que reconoce la Iglesia, es decir, como personas a través de las cuales Dios actúa por ejemplo mediante la realización de milagros, está claro que sólo los puede elegir Dios. Ahora si hablamos tan sólo del camino a la salvación, pasando por el purgatorio, del que por cierto el Santo Padre acaba de hablar en unos términos que me han conmovido enormemente, considero claro que, no sólo está abierto a todos nosotros, sino que todas las almas tienen esa vocación natural y Dios nos anima a todos, intercediendo a través de los Santos e incluso del Hijo como hizo hace ahora 20 siglos, a seguir ese camino.
Espero no haber escrito ninguna barbaridad y pido perdón de antemano si lo he hecho ;) Leeré con atención al padre Irabure.
Saludos cordiales.

Terzio dijo...

Has escrito unas pocas, y muy gordas. Por ejemplo lo de la vocación, que no es, como dices, natural: Es vocación sobrenatural. Y otra enormidad: Dios no "intercede", sino que se intercede ante Dios ---> el Hijo Redentor intercede/media y los Santos en la Communio Sanctorum en virtud de su unión en Cristo/con Cristo.

'

Alfonso dijo...

Pues pido perdón y ruego tengan a bien no considerarme hereje sino católico necesitado de instrucción ;)

Embajador en el Infierno dijo...

Coincido con el respetable en que la cita del Hno. Rafael se las trae, pero a mi no me parece ni semi-pelagiana ni nada.

Cierto es que santo es quien Dios quiere que sea, pero no se puede decir eso sin más y sin añadir a renglón seguido que Dios quiere que todos seamos santos, sin caer en protestantismo.

Mi manera de entender el asunto (corrijaseme en lo que proceda) es que nuestro "papel" en el asunto consiste en estar abiertos a la gracia. Ese es nuestro "mérito" y nuestro "esfuerzo".

Había por ahí una anécdota de Santo Tomás de Aquino a quien su hermana le pregunta que tiene que hacer para ser santa, y este le pregunta: ¿Tú quieres ser santa?, y ella le responde: si. Y él le dice: pues ya lo eres. (O algo así).

El asunto aquí es que el personal pone extraordinariamente más esfuerzo en ser ingeniero que el que nunca pondrá en ser santo.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Está claro que Dios quiere que todos se salven y no consta que quiera que todos sean ingenieros. Así que, por parte de Dios, lo de la santidad es más factible que lo de la ingeniería.
La anécdota de Santo Tomás y de su hermana está así en mi flaca memoria:
Pregunta: ¿Qué hay que hacer para ser santos?
Respuesta: Querer.
Y en esa misma flaca y borrosa memoria ha quedado la consideración de otro santo que decía más o menos:
"Dices que quieres ser santo. ¿lo quieres como quiere un avaro sus riquezas o un pobrecito sensual sus placeres? Porque, si no, no quieres."
De todas formas la vida nos da sorpresas. Conozco a un tipo que es ingeniero porque se empeñó su padre. Él no quería ser ingeniero sino violinista pero su padre se empeñó y el niño acabó ingeniero. Y sospecho que más de un santo ha llegado a la santidad gracias al empeño de Dios más que a su avaricia de santidad.

Embajador en el Infierno dijo...

D. Javier- Muchas gracias por aclarar y comentar la anécdota.

Añado a lo de su amigo ingeniero: mi padre (Dr. Ingeniero) se empeñó en que yo fuera abogado, cuando lo que yo quería ser era ingeniero. Al final llegamos a un acuerdo y acabé de economista. Con el tiempo y después de una carrera profesional razonablemente exitosa, me di cuenta de la total y absoluta razón que tenía mi padre. Lo mío era la abogacía, sin duda ninguna. Ahora ya es tarde para dar la vuelta a las cosas pero no es tarde para elevar esta experiencia al plano sobrenatural, como usted ha hecho. En eso estamos.

Anónimo dijo...

Si, probabilmente lo e

Seneka dijo...

Je ... mi padre (ingeniero industrial) me advirtió a la tierna edad de 12 años que no me hiciese ingeniero. Las razones que adujo me parecieron poco sóldas, así que ... me hice ingeniero (de teleco, que en realidad no es una ingeniería tan ingenieril). A la postre, mi padre se sentía orgulloso. Y pasado el tiempo no se si lamento no haberle hecho caso.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Como aquí todos hablan de su experiencia personal yo contaré la mía.
Mi padre era ingeniero -de Caminos, Canales y Puertos- y doctor en eso.
Él no hablaba de eso nunca. No es que estuviera avergonzado de ello, es que pensaba que había otros temas de conversación más interesantes.
Cuando le dije que yo quería ser cura se emocionó muchísimo pero reaccionó como un santo ingeniero y me recomendó que buscase un director espiritual docto y santo.
Lo encontré. Se llama don Pedro. Es un cura de Guadalajara.

Seneka dijo...

Don Javier, seguro que no sabia usted dónde se metía, y sin embargo lo sabía mejor que cualqiera de nosotros. Y que conste que no voy de místico ojalatero.

Quinto Sertorio dijo...

Pues si me permites una vez más ser un poco chinche. Con el mismo aprecio, eso sí.

Creo que es la tercera versión distinta que nos cuentas de la historia de como acabaste siendo economista.

Algún día tienes que contarnos la auténtica y verdadera jaja. Que si no va a parecer un poco como cuando Ussía se contradice en las historietas familiares y personales que tanto le gusta contar.

Embajador en el Infierno dijo...

¿Cuales son las otras dos?. No soy consciente de haber contado otra.

Quinto Sertorio dijo...

Tampoco tiene importancia jaja

Una en el FSTM y la otra no recuerdo si fue en tu bitácora o tambien en el FSTM.

No había demasiada diferencia entre las tres, pero si eran distintas si

En la anterior tu padre lo que siempre quiso es que fueses economista por tu abuelo, que pertencio a la primera promoción.

Embajador en el Infierno dijo...

Bueno, es que eso es también verdad. La ilusión de mi padre es que fuera economista, porque mi abuelo lo fue (además de militar e ingeniero) y porque era la vocación frustrada de mi padre. Él pensaba que lo mío era el derecho, y al final llegamos a un acuerdo que le hacía feliz.