viernes, febrero 4

Conversaciones en la embajada (XXV): Ser y parecer

Hacía mucho, mucho tiempo que no acudíamos la familia en pleno a oír Misa según la forma extraordinaria del rito. La realidad es que en nuestra archidiócesis las oportunidades son escasas, por no decir claramente restringidas.

El caso es que fuimos a las Salesas, llegamos con la Misa empezada y como suele ser habitual la #5 (3 años) no paró de dar la tabarra en todo el rato, correteando por aquí y por allá, y distrayéndonos a todos. Lo habitual, vamos.

A la salida dimos un paseo. Mi señora y yo nos sentamos en un banco mientras el rebaño desfogaba en los columpios. La Sra. Embajadora, mujer de Misa, oración, Rosario y otras cuantas cosas diarias, y poco dada a los excesos integristas de su marido, andaba muy callada, cosa poco habitual en ella. De hecho me había costado sacarla de la Iglesia después de la acción de gracias. De pronto, rompió su silencio, fue y me dijo:

Embajadora: Realmente parece que hemos ido a Misa.
Embajador: ¿Qué quieres decir?
Embajadora: Pues que a veces sales de ciertas iglesias y no parece que hayas ido a Misa. No parece que allí haya pasado algo.

La conversación siguió, enjundiosa, pero el resto queda para la intimidad matrimonial.

El asunto "es" mientras haya Consagración ¿no?. Otra cosa es lo que parezca. Y no deja de ser curioso que en esta época en la que todo son apariencias, lo más importante no parezca que lo es.

Pincha aquí para leer más conversaciones en la embajada.

25 comentarios:

rojobilbao dijo...

La parte más íntima es la que me gustaría conocer. Desde luego, que me entere de los pormenores de una vida como la de Belén Esteban y me ocultes algo tan enjundioso como la tuya, debe ser pecado en cualquier catecismo que se precie.

Terzio dijo...

Yes, yes, yes. Porque la cosa es más ontológica de lo que parece: materia y forma, sustancia y accidentes ---> si estos dan forma al ser, si lo formal-accidental no es adecuado, no corresponde, no es lo propio, lo sustancial-entitativo no se percibe tal como se debiera. Ergo...

Pues eso, lo que dice tu mujer, tan pragmática.

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Terzio dijo...

Of course, comento en directo el articulete C. e. l. E. XXVª , no el comentario de más arriba, no vayan a pensar Uds.

'

Pablo dijo...

Qué sabia, la Embajadora.

Quizá no sepas de otra Misa tradicional que se dice todos los lunes a las 20 en San Ildefonso. (Metro Tribunal. No está anunciada en Una Voce. En cambio se anuncia una los domingos a las 19 que sólo se dice a veces, y no todas a la misma hora).

Anónimo dijo...

Pues si, es una pena que en tu Archidiocesis sea harto dificil ir a la Misa Tradicional. ¿Que ocurrió con lo de la denegación de misa por el Parroco agregado del Opus Dei en Pozuelo? ¿Se pronunció Roma?

Jaime B.

rojobilbao dijo...

Si un sacerdote apenas pudiese celebrar según el rito ordinario y creyendo con firmeza lo que supone la transubstanciación lo hiciese con fervor y según el canon, con corrección y con sosiego, sabiendo que resulta para él y para los fieles el momento cúlmen de la semana, tu mujer y yo saldríamos de otra guisa de la misa.

Pero como tantas veces asistimos a misas de cumplimiento del precepto para unos y de tediosa tarea diaria para el otro, pasa lo que pasa.

Mendrugo dijo...

Yo relaciono este tema del ser y el parecer de la Misa con la «actuosa participatio fidelium», frase que a veces se cita con desprecio pero que a mí me parece tan feliz como mal entendida.

Participatio es tanto como «dar parte» a los fieles, darles noticia, que se enteren de lo que pasa. Y esto tiene todo que ver con que la Misa parezca lo que es: la renovación del Sacrificio redentor de Cristo.

Decía Jardiel que «en el teatro hay que decir las cosas tres veces: una para que se entere el público, dos para que se enteren los actores y tres para que se enteren los críticos». Pues como la Misa (en cuanto memorial y con muchas salvedades) tiene algo de «teatro eficaz», se puede parafrasear que «en Misa hay que decir las cosas tres veces: una para que se entere Dios, dos para que se enteren los fieles y tres para que se entere el cura». Y por supuesto, se dice mucho más con gestos que con garrulería.

Y lo de «actuosa» consiste en suscitar de los fieles «actos», actos humanos. Actos que pongan en juego las potencias del alma: inteligencia, voluntad, imaginación, afectos. Actos propios de las tres virtudes teologales. Y tendentes a los cuatro fines de la Misa.

Y todo esto no se consigue ciertamente con el parloteo de cura y monitores. Ni con jolgorio, guitarreo, bailes, gritos y palmas. Cogerse de la mano, saludos efusivos... Estos desahogos pueden ser una terapia de grupo para las neurosis de la vida moderna, pero no «dan parte» a los fieles de lo que pasa en la Misa ni les mueven a actos de adoración o expiación.

Es la Misa tradicional la que favorece una verdadera «actuosa participatio fidelium».

Anónimo dijo...

Lo que necesita la Iglesia son cristianos con sentido común y no inclinados a la aceptación ciega de la triste (y no menos estúpida) situación dada. Así de simple.

Su señora, Embajador, parece tenerlo.

Un abrazo,

El Carlista.

AMDG dijo...

Como dice Rojobilbao, me conformo con que la consagración se diga con un recogimiento que deje quietos-parados a los parroquianos.

AMDG dijo...

Por cierto:

http://www.unavocesevilla.info/misaenespana.htm

La vedad es que no son muchos los sitios.

Anónimo dijo...

Sentido común ... sí, claro.

Pero cómo se le explica a una persona de misa dominical infaltable que acostumbra allí mover el trasero y hacer palmas que lo que hace, aunque lo quiera pío, es objetivamente malo?

Es malo, objetivamente, pero cómo se lo haces entender?

Y aunque el jolgorio no llegue a tanto, pero sea una misa lo suficientemente laxa y desacralizada... cómo le haces entender que aquello también es malo cuando este segundo feligrés tiene como parámetro que lo poco serio al bailongo litúrgico anterior y considera (en la comparación) correcta y piísima la que él frecuenta?

Es que el sentido común es el menos común de los sentidos... el hombre es animal de costumbres...

Pablo dijo...

Disiento del Mendrugo sobre que las mamarrachadas en Misa puedan servir de terapia de la neurosis. Al revés. Toda esa emotividad ñoña y mal encauzada concurre a la mala educación emocional de la gente y en definitiva a la neurosis.

Pablo dijo...

Me llega por varias fuentes que la escritora Agatha Christie, gran valedora de la Misa tradicional en los tiempos de su práctica proscripción, se está comunicando desde el más allá con varios sacerdotes de la Obra para afearles el poco apego que muestran a la liturgia de siempre, a pesar del Summórum Pontíficum y en contra de la enseñanza y ejemplo de su Santo Fundador. Don Enrique Monasterio relata en su blog una llamada telefónica suya. Parece que mientras doña Águeda le echaba el rapapolvo, el páter se quedó sin cobertura y dejó de oírla. ¡Qué mala suerte! Pero alguno que sí la ha oído estaba muy compungido. Y más de uno anda estos días sin coger el teléfono por si le llama la inglesa.

Cenizo dijo...

Si no hacen caso a Moisés y a los profetas, tampoco se dejarán persuadir ni aunque resucite Agatha Christie.

Embajador en el Infierno dijo...

Rojobilbao- De momento no tengo intención de convertirme en la "princesa del pueblo", de modo que te vas a tener que quedar con las ganas. Por lo demás muy de acuerdo con tu segundo comentario.

D. Terzio- "lo sustancial-entitativo no se percibe tal como debiera". Pues si señor, porque además resulta que somos hombres no ángeles. Yo más bien diría que mi señora es realista, o sea, apegada a la realidad de las cosas. Poco dada a idealismos/ideologismos.

Pablo- Gracias por la referencia a San Ildefonso. Lo que pasa es que esa me coge todavía más a desmano. Efectivamente Agatha Christie fue una de las más destacadas firmantes del manifiesto de los intelectuales británicos a Pablo VI, pidiendo el indulto que mantuviera la Misa tridentina para Inglaterra. Y lo consiguieron.Detalles aquí

Jaime B.- La verdad es que no tengo ni idea de lo que pasó finalmente con Pozuelo. Sospecho que el Sr. Cardenal Arzobispo habrá movido sus hilos. Los mismos que no mueve para acabar con el asunto de Entrevías. Lo de siempre, vamos.

Mendrugo- Nada que añadir a tu estupenda aclaración sobre la "actuosa participatio".

Carlista- Confieso ser de los primeros en "aceptar la situación dada", por mor de obediencia y unidad. Busco resquicios, de esos que son de sentido común y que no necesitan para entenderse largas disquisiciones teológicas o de derecho canónico. No doy, como la mayoría de los fieles para mucho más. Este es uno de esos resquicios. Me alegra, por cierto, verle otra vez por aquí.

AMDG- Ese sería un buen principio. Y sigue sin ser nada habitual.

Anónimo- Creo yo que esas personas simplemente obedecerían (aún sin entender) si eso se lo explicara el Sr. cura párroco en una homilía. No necesitan(amos) más que eso. La autoridad del clero sigue siendo fuerte, aunque ni ellos mismos se lo crean.

Cenizo- Gritarán las piedras, ya sabes.

Anónimo dijo...

Anónimo, no sé cómo se hace.
Lo que sí sé es que con el solo sentido común alcanza y que en el mientras tanto solo debemos hacer lo correcto.
Cada uno tendrá su parte según lo enterado que se encuentre y no le servirán las excusas, porque: "Pero aquel servidor que, conociendo la voluntad de su amo, no se preparó, ni obró conforme a la voluntad de éste, recibirá muchos azotes. En cambio aquel que, no habiéndola conocido, haya hecho cosas dignas de azotes, recibirá pocos". Lucas, C. XII, 47 y 48.

Suyo,

El Carlista.

pater familias dijo...

Tus lectores son muy sagaces. No das muchas pistas en tu entrada y venga a comentar.

Yo creía que el tema iba por el jolgorio de los niños. Vuelvo a leer la entrada y sí, quizá tengan razón tus comentaristas y vaya más por si esa Misa según el rito extraordinario es "más Misa o menos Misa"

Llamadme simple, pero soy de los que creo que la Misa será más o menos Misa dependiendo de las disposiciones de cada uno.

Jorge P. dijo...

Pater familias, no es cuestión de ser simple o no, sino de aceptar las cosas como son: creo que no somos tan importantes como para que las disposiciones de uno hagan más o menos válida una Misa. Ni siquiera las del sacerdote. Eso sería una visión antropocéntrica o "clerocéntrica". La Liturgia es algo que nos es dado por Dios y que recibe la Iglesia, en la que el Centro es -debe serlo- Cristo. Por eso, las innovaciones o añadidos caprichosos del cura de turno en el fondo nos separan de Dios y entorpecen la acción de la Gracia. Por eso es tan importante el cuidado y pulcritud en la Liturgia. Sentado esto, evidentemente, las disposiciones de uno al vivir la Misa hacen que el fruto sea fértil o estéril en el Alma, pero no al revés.

Saludos

pater familias dijo...

La Santa Misa, en cuanto es re-presentación sacramental del sacrificio de Cristo, tiene los mismos fines que el sacrificio de la Cruz[17]. Estos fines son: el fin latréutico (alabar y adorar a Dios Padre, por el Hijo, en el Espíritu Santo); el fin eucarístico (dar gracias a Dios por la creación y la redención); el propiciatorio (desagraviar a Dios por nuestros pecados); y el impetratorio (pedir a Dios sus dones y sus gracias). Esto se expresa en las diversas oraciones que forman parte de la celebración litúrgica de la Eucaristía, especialmente en el Gloria, en el Credo, en las diversas partes de la Anáfora o Plegaria Eucarística (Prefacio, Sanctus, Epíclesis, Anámnesis, Intercesiones, Doxología final), en el Padre Nuestro, y en las oraciones propias de cada Misa: Oración Colecta, Oración sobre las ofrendas, Oración después de la Comunión.

Por frutos de la Misa se entienden los efectos que la virtud salvífica de la Cruz, hecha presente en el sacrificio eucarístico, genera en los hombres cuando la acogen libremente, con fe, esperanza y amor al Redentor. Estos frutos comportan esencialmente un crecimiento en la gracia santificante y una más intensa conformación existencial con Cristo, según el modo específico que la Eucaristía nos ofrece.

Tales frutos de santidad no se determinan idénticamente en todos los que participan en el sacrificio eucarístico; serán mayores o menores según la inserción de cada uno en la celebración litúrgica y en la medida de su fe y devoción. Por tanto, participan de manera diversa de los frutos de la Santa Misa: toda la Iglesia; el sacerdote que celebra y los que, unidos con él, concurren a la celebración eucarística; los que, sin participar a la Misa, se unen espiritualmente al sacerdote que celebra; y aquellos por quienes la Misa se aplica, que pueden ser vivos o difuntos[18].

Cuando un sacerdote recibe una oferta para que aplique los frutos de la Misa por una intención, queda gravemente obligado a hacerlo[19].

Quizá aquí se entiende mejor lo que no he sabido explicar

Un saludo

Embajador en el Infierno dijo...

Pater familias- ¿Más Misa o menos Misa?. No me atrevo a llegar a tanto. Yo digo que mientras haya Consagración hay Misa. Y también pienso que, como somos hombres y no ángeles, el como se celebre la Misa puede incidir en la disposición interior. Si no fuera así, no creo que se hubiera cambiado la forma del rito en primer lugar ¿no?. Si resultara irrelevante la forma la habrían dejado igual, y sin embargo la cambiaron, posiblemente pensando en que de hecho la forma influye en la disposición, sospecho.

Por cierto muy interesante el punto [19]. A mi me han negado ofrecer la Misa por determinadas intenciones.

Jorge P. dijo...

Pater familias, creo que te habías explicado, pero he creído conveniente precisarte en el sentido de resaltar la importancia de la liturgia, precisamente para que se cumplan de verdad los fines de la Misa, que bien has recordado.

Lamentablemente, hoy en día se celebran pocas Misas dignas (o muchas indignas, lo que prefieras) y estoy convencido de que por muchas disposiciones con que uno vaya, el torrente de Gracia que se pierde por no celebrar dignamente la Misa es enorme.

En este sentido, recuperar la forma extraordinaria y hacerla más conocida y vivida para el católico medio, me parece un bote de salvación, al reencauzar la celebración de la Santa Misa en la gran mayoría de parroquias y, con Ella, una revitalización de la fe de la Iglesia.

rojobilbao dijo...

Embajador si pides misas por el Real Madrid y el cura es del Atlético ¿de qué te extrañas? ¡No provoques!

A ver cunado un cura te pone de penitencia que pidas una misa por Isabel II, que Dios la tenga en su gloria (aunque no tiene mucha pinta).

Embajador en el Infierno dijo...

Rojobilbao- A mi Isabel, la llamada segunda, me da más pena (auténtica) que otra cosa. No le tengo antipatía porque la pobrecita mía no sabía lo que le hacían hacer, era una niña. Su señora madre ya es otra historia.

hector el ermitaño pedernera dijo...

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿????????????????????????????¿QUIEN ENTIENDE ESTE ARTÍCULO?

Embajador en el Infierno dijo...

¿Qué es lo que no entiendes Hector?. Como ves por los comentarios hay mucha gente que lo entiende sin problemas.