sábado, febrero 12

Kant y la crisis de los cuarenta (II)

Me recomienda Yurremendi en los comentarios a la anterior entrada que lea lo que escribió Balmes sobre Kant.

Por suerte entre los libros que heredé de mi querido y añorado abuelo (el general de Artillería, del que hablé aquí) están las obras completas de Balmes (editadas por la BAC en 1948). Con lo cual me voy a su "Historia de la filosofía", capitulo 55, Kant. Y leo:

"El nombre de Kant anda en boca de cuantos hablan de la filosofía moderna, y, sin embargo, es probablemente uno de los autores menos leídos, porque serán pocos los que tengan la necesaria paciencia, que en verdad no debe ser escasa, para engolfarse en aquellas obras difusas, obscuras, llenas de repeticiones, donde, si chispea a las veces un gran talento, se nota el prurito de envolver las doctrinas en un lenguaje misterioso que nos recuerda los iniciados de Pitágoras y Platón. Kant ha ejercido mucha influencia en la filosofía de este siglo y muy particularmente en Alemania, donde se reúnen las dos condiciones más a propósito para la lectura de sus obras: paciente laboriosidad y amor de lo nebuloso"

Aparte del hecho evidente que Balmes era, entre otras cosas, un cachondo mental dotado de soberbia retranca catalana, declaro que ya me he quedado mucho más tranquilo.

Gracias Yurremendi.

34 comentarios:

rojobilbao dijo...

Ciñendome a COU diré que ni entendí, ni disfruté, ni me sigue diciendo nada Kant. Por aquel entonces me apasionó Descartes (por encima de todo)y uno que es idealista gozó de Platón, aunque el tiempo le ha puesto en su sitio. Pasado el tiempo, he entendido y disfrutado a Wittgenstein.

Anónimo dijo...

Yo en COU leí García Morente y por cierto que Platón no es idealista.

Aristotle rules!

El diablillo dijo...

A pesar de todo, creo que la literatura es una cosa, y la filosofía, otra. Y no es extraño en ocasiones ser tan buen filósofo, como mal literato. Y por no citar a Kant, me quedó con Santo Tomás, que como literato hubiera tenido un futuro más bien negro, lo cual se verifica en que buena parte de sus seguidores no le han leído más allá de tres párrafos.

Embajador en el Infierno dijo...

Rojobilbao- De verdad que no entiendo como a la gente le gusta Descartes. A mi me parece que hace unos malabarismos incoherentes.

Anónimo- Si, donde esté Aristóteles, que se vayan quitando.

Diablillo- Cierto lo de filosofía y literatura. Y no voy a ser yo quien diga que se ha leído la Summa con agrado y placer (ni siquiera que la ha leído). Pero mira por ejemplo a Balmes: es un sujeto la mar de comprensible.

Anónimo dijo...

Va a ser que al Aquinate hay que leerlo en latín.

Pero ya se sabe: en este país cuasi norteafricano el principal enemigo del latín, de la música sacra (a pesar de la letra de la Sacrosanctum Concilium) y de la belleza de la Divina Liturgia es...

¿ZP????

¡Pues NO! La jerarquía católica.

Affirmavit.

rojobilbao dijo...

1er anñonimo, leo en la enciclopedia católica:
"El Platonismo es la forma más antigua de idealismo y el propio Platón el progenitor de los idealistas." OTTO WILLMANN

http://ec.aciprensa.com/i/idealismo.htm

rojobilbao dijo...

Por descartes llegue a San Anselmo y el argumento ontológico del que sigo deslumbrado tantos años después. Sus meditaciones filosóficas me parecen una gozada, y su filosofía muy entendible.

Quaerens dijo...

Rojobilbao:

No es que lo afirme yo, es que lo afirma Manuel García Morente en su curso universitario "Introducción a la filosofía".

Es posible que de Platón haya dos interpretaciones: una idealista y otra realista.

Yo opino (por Morente, pues yo no estudié filosofía) que la interpretación realista es la más acertada. De no ser así ¿a qué vienen las múltiples objeciones que pone Aristóteles en su Metafísica a la existencia real de las ideas?

El diablillo dijo...

Quaerens, Platón es idealista. Aqui el criterio no es la existencia real o no de las ideas, sino cuál es la "causa eficiente" del conocimiento. Aunque las ideas tengan "existencia real", su esencia "eidos", no se encuentra en la cosa, de modo que el conocimiento de la res se hace por un medio distinto, el "eidos" suprasensible. Justamente es lo que distingue a Aristóteles que sitúa el eidos en la cosa misma, aprehensible por el proceso de abstracción. La diferencia del idealista y del realista es la "d" que le falta al pronombre relativo de la definición tomista de concepto: "id quo concipitur", aquello "por lo que" se concibe la cosa. Esta es la definición de concepto del realista. El idealista diría que el concepto -tenga éste subsistencia separada, como en Platón, o no, como en Descartes o Hegel- es "id quoD concipitur" aquello que se concibe. El realista concibe el conocimiento como conocimiento de cosas mediadas por el concepto abstraido, el realista lo concibe como conocimiento de ideas. Y esto no es una opinión mía personal, es así.

Quaerens dijo...

Fragmento de García Morente:

La filosofía de Platón no es, como creen Natorp, Cohen y los fundadores de la escuela de Marburgo, no es ni mucho menos, idealismo. Las ideas de Platón no son unidades sintéticas de nuestro pensamiento y que nuestro pensamiento imprime a las sensaciones para darles unidad y sustantividad. No, sino que para Platón, lo mismo que para Parménides, las ideas son realidades que existen, las únicas realidades que existen, las únicas existentes, puesto que las cosas que vemos y tocamos son sombras efímeras; son lo que son indirectamente y por "metaxis" o participación con las ideas.

Sólo de esta manera, comprendiendo a Platón en su auténtica realidad metafísica, sólo entendiéndolo como un realismo de las ideas, sólo así se puede entender a Aristóteles, porque lo que éste hará será dar una lógica interna a todo el sistema y traerlo, por decirlo así, de su cielo inaccesible, a esta tierra, para hacer que esas ideas, que son trascendentes de las cosas percibidas, vengan a ser inmanentes, internas a ellas. En suma, Aristóteles meterá la idea dentro de la cosa sensible. Esto es lo que hará Aristóteles y lo que veremos en la próxima lección.

El diablillo dijo...

Para un anti-hegeliano como morente,Ortega y otros influidos por la fenomenología (así, así) no pueden incluir a Platón como idealista, por su oposición al idealismo, ya no genérico, sino el ideado desde Descartes.
Yo he expuesto el criterio de un realista: el concepto para un realista es mediación simbólica del objeto, no objeto de conocimiento. Desde tal perspectiva, Platón, con más o menos matices a una terminología común a otros pensadores de muy distintas coordenadas, es idealista. A no ser que vd. tenga otro criterio para distinguir ambos paradigmas. Sería muy amable por su parte si lo expusiese.

Quaerens dijo...

Yo no tengo ninguna opinión personal al respecto y la verdad es que me interesa bastante poco el asunto.

Sólo he mencionado que hay dos formas de interpretar a Platón en este sentido y parece que es así, por muy antihegeliano que fuera García Morente.

¿Será que es malo ser antihegeliano???

Quaerens dijo...

Y en todo caso estoy con García Morente.
Definir a Platón como idealista implica tantos matices, tantos, que la definción se diluye en la nada.

El diablillo dijo...

Morente se vincula a Platón y se desvincula de Hegel, ¿cómo va a considerar a Platón idealista? Es una distinción "psicologizante"; me gusta Platón y no Hegel, luego no puedo considerar idealista a Platón.
Aristóteles es realista; si Platón también lo es, me encantaría ver descrita de manera categorial una descripción de sus diferencias en lo concerniente a su epistemología.
Y repito; según el criterio que he empleado, que es un criterio realista tomado de Santo Tomás, Platón es idealista. Evidentemente, si tomamos como referente el Yo fenomenologizante hussserliano, es posible que Platón no caiga en la "ruina de la representación" típica del idealismo moderno al ser considerado como "descubridor" de esencias objetivas extramentales, pero evidentemente porque estamos ante un cambio de criterio. Y justamente creo que el criterio de Santo Tomás, que es el de Aristóteles es más apto para este problema, que el de el antihegelianismo post-kantiano.
No; yo no me pronuncio sobre Hegel, simplemente indico que no todo es igual ni lo mismo y que hay un cambio en las coordenadas de pensamiento, y por lo tanto, en los criterios para elaborar este tipo de distinciones.

Quinto Sertorio dijo...

Jajaja

Pues yo sigo teniendo a día de hoy el mismo cariño por Platón que cuando era estudiante y sigue resultándome Kant tan insufrible y tarado como entonces. Descartes me parece además de nauseabundo, pernicioso.

Imagino que el libro de Balmes al que te refieres es "De las ideas". Ese si me gustó

Reconozco de todos modos que en general y salvo escasas excepciones todos los filósofos me desagradan mucho, casi tanto como los intelectuales. Sean auténticos o impostados.

Fray_Fanatic dijo...

Yo realmente soy partidario de Platón y sobre todo de Aristóteles.

En cuanto a Descartes, lo clasifiqué como trapecista en un tiempo muy breve (tampoco es original, porque bebe directamente de los presocráticos) y Kant me resultó, en todo caso insufrible.

De todos modos, como soy aficionado a lecturas heterodoxas, me acerqué por mí mismo a Locke, sobre todo por los planteamientos sobre la ley natural.

Anónimo dijo...

Ser antihegeliano es un deber patriótico y cristiano. Y lanza en ristre, además.

Embajador en el Infierno dijo...

Caramba con la que se ha montado.

No voy a entrar en el debate de fondo, que me parece la mar de interesante, pero al que por desgracia tengo poco que añadir.

Quinto Sertorio- No, el libro de Balmes se llama "Historia de la filosofía". ¿De donde viene tu desagrado por filósofos e intelectuales?.

Frat Fanatic- Lo de "trapecista" es perfecto. La palabra que buscaba y no me salía.

Anónimo- Eso mismo pienso yo.

El diablillo dijo...

Yo tampoco soy hegeliano, lo cual no me lleva a afirmar que Platón sea realista en el sentido en que habitualmente se emplea esta palabra, hasta el punto de que sólo desde Platón podemos hablar de realistas e idealistas.
Yo distinguiría dos planos, por aquello de la "lanza en ristre", que a veces se confunde la literatura con la filosofía; la filosofía no se lee porque produzca satisfacciones estéticas, y por eso no es criterio para adscribirse a unos autores con respecto a otros.
Tampoco soy cartesiano, pero dado que no suelo acertar con las metáforas no entendí lo del trapecista. Supongo que considera que lo que hace Descartes en las meditaciones con el cogito son juegos malabares. Le leí a Mounier que había que deshacer la filosofía moderna desde Descartes que era su pecado original. Mounier al final acabó marxista por cierto. Esto es una frase que no significa nada, porque Descartes no es sino el fruto de la revolución científica de su tiempo aplicado al campo filosófico que produce una imagen del mundo regido por leyes deterministas y cuyo modo de leerlas es la matemática. Descartes más bien lo que hizo fue aplicar el método axiomático, con sus dos momentos, el analítico y el sintético. A Platón le sucedió algo parecido, pero con la geometría, de hecho el demiurgo forma el mundo a imitación de las ideas subsistentes relativas a la geometría, y en la academia rezaba esa frase "no entre aquí quien no sepa geometría". Fue otro caso de una visión del mundo mediatizada por la ciencia dominante del momento y aplicable al ámbito filosófico.

Quarens dijo...

Ese paralelismo entre Descartes y Platón me parece muy acertado. Yo no he vuelto a estudiar filosofía desde COU, pero siempre lo he pensado así.

La res extensa de Descartes es, a la luz de la física moderna (y no te digo nada de la biología) poco más que un reloj mecánico comparado con un ribosoma. Al final creo que Descartes sólo puede desembocar en el materialismo: la sustancia pensante es también mecánica, por muy complejos que sean sus mecanismos. La diferencia entre la sustancia pensante y la extensa sólo puede ser cuantitativa.

Y a Platón le pasa igual. El punto flaco de su sistema es precisamente el diálogo "Menón": las únicas nociones que el alma conserva del mundo de las Ideas son precisamente los formalismos matemáticos.

Eso sí, leí Gorgias y es uno de los textos que más me han impactado. Un verdadero torbellino.

El diablillo dijo...

De algún modo, esto demuestra que la filosofía más que madre de las ciencias es hija de las mismas, derivando de su propia problemática hacia una que la trasciende.
Y sí, Descartes tendrá que apelar a un concepto ontologista de Dios, pero no a modo de escolio: Dios no sólo permite confiar en la existencia del mundo externo, sino en la objetividad del conocimiento. Dios es el salvavida del Descartes solipsista. Quizá el problema de Descartes es su propio concepto del método: "una única ciencia, un único método"; la crítica antiaristotélica le apartó de la idea del Estagirita de "tantas categorías como ciencias" y de ahí la generalización del paradigma de la "mathesis universalis" como quintaesencia de todo método. Es una aplicación de lo que había dicho Galileo, "la naturaleza está escrita en lenguaje matemático". A Leibniz le sucederá algo así, su desarrollo del cálculo infinitesimal está muy vinculada con una naturaleza monadológica que no "procede a saltos", del mismo modo que hay un "continuum" entre la parábola y la vía recta, así la hay entre diferentes substancias. En cualquier caso, la caída de la ciencia aristotélica y la generalización del método matemático -axiomático- hacían inevitable que alguien -en este caso Descartes- lo aplicase al quehacer filosófico.
El problema es que nos queda por un lado una res extensa de la que se han eliminado todas las res cogitantes (por lo tanto, la cultura, el derecho, el arte, la expresión, ya no son objeto de la filosofía). Y por otro, una "res cogitans" reducida a su aspecto analítico.

Quinto Sertorio dijo...

Pues porque no encuentro verdadero interés y utilidad en la mayor parte de la Filosofía e incluso encuentro muy perniciosa y dañina una buena porción la misma.

Pero principalmente por los intelectuales. Me resulta insoportable y afeminada su vanidad y detesto su impostura.

Aun peor llevo que en sus presunciones hagan juicios sobre cuestiones militares o que hablen como generales de sillón.

Pero bueno, no te cuento más, que ya he dicho bastante porque y además pecaría de algo que veo mucho en ellos, el gusto por hablar de si mismos.

pcbcarp dijo...

La verdad es que creo que no conozco a nadie que se haya leído entera la Crítica de la razón pura, pongo por caso. En la historia de los libros más citados y menos leídos debe andar casi a la par de Das Kapital. Jojo Yo los libros de Balmes los heredé de mi bisabuelo, el coronel de Intendencia, aunque tuve que hacer un trabajo con 16 años sobre "El criterio". Así que... ¡joer! Llamarle cachondo mental...

pcbcarp dijo...

¡Bueno! Y ahora que he leído los demás comentarios, me retiro prudentemente a mis posiciones de partida, que aquí hay demasiado nivel para mí.

Embajador en el Infierno dijo...

Quinto- Iba a mencionar en mi anterior comentario tu condición militar (o ex-militar, que ya no me acuerdo) como posible origen del asunto, pero no lo hice porque me parecía un estereotipo. Igual me parece un estereotipo tu categorización de los filósofos. Pero oye....

Pcbcarp- A mi me pasa lo mismo, me he apartado y dejado paso a los que saben.

Quinto Sertorio dijo...

Pues tiene algo de cierto lo que dices, aunque creo que no tanto por esa condición como más bien por lo visto y vivido al otro lado de la barrera, en la Facultad y sobre todo después.

Quizás con los filosofos sea algo injusto generalizar, pero la fatuidad de los intelectuales y no digamos ya de los que gustan de dar la imagen de tales, no me parece excesivamente tópica.

Menos aun en este medio y desgraciadamente en cierto mundillo.

El diablillo dijo...

Muera la inteligencia. Esto son más bien problemáticas biográficas personales. Ya había dicho Cicerón que no sería nadie Temístocles sin Licurgo, o Pompeyo sin él mismo.

Joaco dijo...

Lo de "muera la inteligencia" lo dijo Millán Astray, y a pesar de que ha sido vilipendiado y descalificado por este grito, teniendo en cuenta el contexto y las circunstancias en que lo profirió, después de la metedura de pata/impertinencia del intelectual de turno, en este caso Unamuno, yo creo que D. José Millán Astray tenía razón. A veces hay que cortar por lo sano, qué le vamos a hacer.

El diablillo dijo...

En los años sesenta y setenta las bibliotecas de las universidades españolas estaban plagados de libros de marxistas; y en lugares más preeminentes que en la actualidad. Evidentemente por la gran incultura de los censores. En una ocasión la policía en esos años estuvo buscando a un individuo porque se decía que era neokantiano. Quizás se pensaba que pertenecía a algún grupo político disidente. Pues eso, que muera la inteligencia.

Quinto Sertorio dijo...

Bueno, en las Universidades a día de hoy siguen los mismos libros y los mismos marxistas, solo que reconvertidos todos ellos en liberales.

Permiteme dudar de todos modos de esas historietas de policías y censores tontos que más bien parecen el cuento o la fábula de alguno de esos.

De hecho no creo que ni siquiera una policia como la de ahora, con el bajo nivel de formación de nuestros jovenes de hoy día llegase a semejante estupidez.

Por lo demás inteligencia e intelectuales no creo que tengan demasiado que ver.

Embajador en el Infierno dijo...

Yo digo que si uno repasa la nómina de militares que además han sido novelistas, poetas, ensayistas,científicos, etcm etc... solo en España, se puede ver bien a las claras lo del tópico.

Quinto Sertorio dijo...

Si "nunca la lanza embotó la pluma", claro que no.

Pero es que esos no eran intelectuales y ademas hay un abismo en la conducta y en la forma de ser de unos y otros.

De hecho justo ahora si que tienes militares intelectuales. Basta echarle un vistazo a las últimas revistas de "Ejército" para verlos y ver que poco o nada tienen que ver con aquellos otros.

Yo en ese supuesto tópico no he creído nunca, lo que sí creo es en la pretenciosidad, el arrobo por si mismos y la poca valía de los intelectuales.

El diablillo dijo...

A Marx se le leía muchísimo más en los años setenta que ahora. Un libro de geometría analítica abierto en la plaza mayor sigue siendo un libro clandestino, pues la mayor parte de los que al pasar lo vean no lo van a entender. Lo mismo pasa con muchas obras de neomarxistas en los setenta y setenta, que al no comenzar con un ! viva marx ! ni tener en la portada la hoz y el martillo pasaban sin ningún problema la criba de los censores. Te puedo poner los ejemplos que te dé la gana, pues tengo unos cuantos ejemplares de aquella época publicados en España.
El sistema "estímulo-respuesta" es curioso, pues no sé de qué manera se ha introducido aquí el tema del ejército. No seré yo el que ponga en duda la importancia del ejército y de los militares. Primero, porque la esencia del estado es la coacción, y por tanto sin medios punitivos que desarrollen lo determinado por el poder ejecutivo no hay estado de derecho que valga. Ya lo recordó Stalin en Yalta cuando se mofaba preguntando cuántas divisiones tenía el Papa.
Y lo de los intelectuales o la inteligencia, es una cuestión que me sobrepasa. Todo el mundo es inteligente, en la medida en que para razonar ha de elaborar juicios compuestos. Dios en cambio, no procede de tal modo, silogísticamente sino intuitivamente (en Dios no hay composición ni división), por lo que, en puridad, Dios no razona (Santo Tomás dixit). Y en la misma medida, todo ser humano es pensador o pensante. Así como todo el mundo tiene su filosofía, como tú, Quinto, tienes la tuya, aunque se niegue como tal, que calificaría como "voluntarismo estético". Lo que define al "intelectual" en sentido grosero en que lo empleas es que siempre tiene razón, nunca se equivoca ni tampoco pide perdón. No seas tan intelectual, por tanto. Salu2

Quinto Sertorio dijo...

No hace falta ser tan rebuscado, ni en las palabras ni en los ejemplos (menos mal que el "voluntarista estético" soy yo jaja) Por entonces tenias a Tuñón de Lara envenenando en la Universidad con aquella policia que te parece tan torpe al corriente de todo lo que hacía.

Te sobrepasa más bien algo distinto creo, quizás el hacer ciertos juicios cuando tu mismo no sabes porque se dicen ciertas cosas o sacar de la manga según lo que te apetece que es lo que yo entiendo por "intelectual".

Pero no te preoocupes que has quedado muy bien y todos, incluído yo y probablemente tu mismo, estamos maravillados de tu elocuencia y de lo ingenioso que eres.