sábado, junio 18

Para enmarcar (XIV)



La entrada es larga pero interesantísima. Consiste en una crítica a un artículo concreto del padre Martin Rhonheimer, uno de estos teólogos que todavía (con lo que ha llovido) se empeña en negar cuestiones que están más claras que el agua. La razón por la que me gusta el artículo es que expresa de manera contundente y clara la idea completa de lo que uno mantiene a retazos en su cabeza.



Esta sección del blog recoge aquellos artículos o entradas publicados en otros blogs que hacen una contribución decisiva a mi manera de ver las cosas por su elocuencia, claridad y propuesta de nuevas perspectivas. Por esas razones es muy posible que resulten atemporales o que por lo menos sean un sólido testigo para el futuro.

Otros artículos que se han publicado en esta sección se pueden ver pinchando aquí.

4 comentarios:

rojobilbao dijo...

Coincido con algunas cosas que dice el artículo, y apoyo el malestar por el pasotismo general de las sociedades católicas de presentar cualquier atisbo público de su fe, pero no estoy de acuerdo en la consecuencia, la necesidad de declarar a Cristo rey de nada. Él es DIOS, lo máximo. Y si como el mismo CIC nos dice (559)"Jesús rehuyó siempre las tentativas populares de hacerle rey (cf. Jn 6, 15)" no encuentro especial interés en que sea rey de país alguno, excepto que eso implique un interés grande de dicho país por vivir según sus dictados.

Mendrugo dijo...

La última vez que aquí se hizo lo que propone Weigel fue, si no me equivoco, cuando Alfonso XIII consagró España al Sagrado Corazón de Jesús. Corregidme si con Franco hubo un reconocimiento semejante de la realeza de Cristo (más allá del acatamiento de la Ley Divina o la oficialización de la religión Católica).

Embajador en el Infierno dijo...

Rojobilbao- Dices: "...excepto que eso implique un interés grande de dicho país por vivir según sus dictados." Bueno, es que esa es la idea que subyace al Reinado Social de Cristo. La doctrina está claramente establecida en la encíclica Quas Primas que es muy clara al establecer y distinguir ciertas cuestiones, por ejemplo la que tu planteas, pero advierto que eso que planteas se queda corto, la Quas Primas lo desarrolla.

Mendrugo- Creo que en tiempos de Franco se hizo una renovación de la consagración que tu mencionas, y esa es la última que se ha hecho. Luego hace unos años tuvimos una especie de no-consagración bastante curiosa.

AMDG dijo...

Hasta se permiten reirse de él...

Por cierto, creo que han puesto "embajador en el infierno" hoy en Intereconomia.