sábado, diciembre 17

Libros: El viaje de Jerusalén

Hoy en día uno agarra un avión y en un par de horas se planta en Roma, pasa unos días por allí, ve al Papa y reza un poquillo en los montones de Iglesias, y se cree un peregrino de tomo y lomo (¡error!, es un romero- ya lo se Ignacio). Pues hubo tiempos en los que eso de peregrinar a, por ejemplo, Tierra Santa era una aventura de años que ríanse ustedes de Amudsen y sus camaradas.

El turismo religioso todavía no se había inventado en el siglo XVI, y por tanto viajar a Jerusalén para un hombre de sesenta años (Francisco Guerrero, el autor del libro) suponía algo más que un esfuerzo económico. Si no es por la fe, no hay otra manera de explicar lo que este hombre hizo.

Lo mejor de este libro es lo que explican los mismos editores: "Leer libros antiguos nos permite, además, escapar a versiones ideologizadas de la Historia que, a menudo, tienen poco o nada que ver con la realidad. Podemos acceder directamente a las motivaciones, emociones, y consideraciones de un español del siglo XVI, a su forma de vivir la fe, a sus emociones al visitar los Santos Lugares y a sus impresiones al viajar a tierras dominadas por el Islam. De este modo, es posile descubrir, por  un lado cuán diferente era la realidad de auqel entonces de la Historia deformada que muchos conocen, sobre todo en lo referente a la profunda fe de las personas de esta época, que a menudo ha sido objeto de burla desde la Ilustración".

Lo peor del libro es que son solamente 83 páginas. Aunque pienso que no siendo demasiado largo puede animar a muchas más personas a leerlo, también es cierto que uno se queda con ganas de bastante más en cuanto a conocer los detalles del viaje. En esas 83 páginas se incluyen varios villancicos compuestos por Francisco Guerrero, de los que entresaco una estrofa que me ha gustado especialmente:

¡Quién pensó que en un pesebruelo
donde un flaco buye comía,
un rato fuese tan cielo
como el vientre de María!

Una vez más, aclaro que cuando se publicó el libro Bruno me mandó un ejemplar y yo me comprometí a comentarlo en esta bitácora. Le agradezco mucho al autor que me lo mandara y le pido perdón por haber tardado tanto en comentarlo. El libro se puede comprar directamente a la editorial en su página web.

2 comentarios:

Ignacio dijo...

Progresas adecuadamente.

Embajador en el Infierno dijo...

Gracias maestro.