domingo, diciembre 25

Para enmarcar (XV)




Excelente lectura para el día de Navidad. Y no digo más porque temo que me cargaría una estupenda entrada a la que no hay nada que añadir. No os la perdáis.

Gracias a Maite C. por hacérmelo llegar.


Esta sección del blog recoge aquellos artículos o entradas publicados en otros blogs que hacen una contribución decisiva a mi manera de ver las cosas por su elocuencia, claridad y propuesta de nuevas perspectivas. Por esas razones es muy posible que resulten atemporales o que por lo menos sean un sólido testigo para el futuro.

Otros artículos que se han publicado en esta sección se pueden ver pinchando aquí.

10 comentarios:

Ignacio dijo...

Buenísimo

Embajador en el Infierno dijo...

Y nos quedamos cortos

Dhavar dijo...

Aunque Jesús tuvo duras palabras con los fariseos, sólo hubo un caso en el que su ira llegó al máximo, y, literalmente, "ocupó" el templo y arrojó a latigazos, no a los "mercaderes", sino a los "cambistas", que fijaban a su antojo el valor del shekel obligatorio para realizar los sacrificios- dos corrupciones aliadas-, y arruinaban así a los pobres.

Embajador en el Infierno dijo...

Curiosa coincidencia Dhavar. Vengo dándole vueltas a esa escena las últimas dos semanas. A los fariseos les llamó de todo pero con los que sacó el látigo fue con los que hoy serían los departamentos de divisas (forex) de las entidades bancarias. Ahora que, entiendo yo que esos cambistas eran también mercaderes. Tendré que volver a leerlo. Al final, no nos olvidemos que la inflación, siempre se ha dicho, es el impuesto de los pobres. Y la primera inflación se produce por la manipulación de la moneda.

Dhavar dijo...

Embajador:
La copropiedad es lo originario, no la propiedad individual. Allí donde hay "cum-pannis" hay "societas".
En el mundo antiguo, el centro de la ciudad era el templo, donde se hacían los sacrificios y se realizaba la distribución del excedente de lo producido en común, el grano.
Y así surge el dinero, como el sistema de distribución natural de la sociedad, ejecutado por el dios-rey antiguo.
Y desde ese mismo momento, surge el deseo de apoderarse para sí, para un grupo particular dentro de una sociedad, de aquello que es de todos y representa la vida y riqueza de TODA una sociedad, El Dinero.
Ya el código de Manu reservaba la mayor de sus penas para aquellos delegados de la Ciudad ante otras ciudades, que utilizaban fraudulentamente el crédito del templo-ciudad para sí mismos: Ordenaba que les cortaran brazos y piernas con una sierra.
El Mundo Antiguo tenía muy claro que ése era el cáncer fundamental de toda sociedad.
Cuando se producía, entraban en escena los Apiru, los controladores de las caravanas, los sin-ciudad, que controlaban a su vez los esclavos con los que se trabajaban las minas y por tanto también las armas, y corrompían el dinero y hacían declarar que era una pieza de oro, que ellos controlaban, y no la palabra original en los registros del Templo y por tanto la Ley. Y una floreciente civilización desaparecía envuelta en un mar de guerras.
En nuestra época, ese robo fundamental acontece en la fundación del Banco de Inglaterra,en 1694, que consagra la apropiación para un grupo particular del dinero de todos, de la "res pública par excellence", y funda así, en torno a los peores sujetos de esa sociedad,- magníficamente descritos en Barry Lyndon, por cierto-, el actual y último Imperio, el anglosajón, fundado expresamente en ese crimen.
Sólo si se sale de la red de sofismas y trampas de dicho Imperio y su religión oficial "liberal", la de la libertad absoluta de los nuevos-viejos y falsos señores del Templo, se comprende ese gran símbolo del Evangelio.
Y Jesús les llama ladrones porque se han apropiado para sí lo que es de todos, tanto los cambistas como sus aliados y cómplices en todo tiempo, los Sacerdotes - como en Grecia hicieron Eleusis y otros, que, dependientes del oro oriental, traicionaron a la Hélade sin excepción ante los Persas.

T_Paz dijo...

El artículo es genial y además muestra algo que a veces se les pasa por alto a los católicos tradicionales.

Algunos de estos creen que lo que avanza la izquierda la derecha lo consolidad pero no es así.

En realidad son dos avances anticristianos que tienen algunas áreas en común aunque no otras. En el caso de la derecha se ve claramente que acabará por finiquitar el domingo para alabar el becerro de oro hasta que se un día más de la semana.


Precisamente, esas diferencias descristianizadoras son las que permiten la alternancia entre ideologías malvadas aparentemente enfrentadas. Si no hubiera diferencias entre derecha e izquierda, el mal no podría progresar porque se evidenciaría la maldad de esa ideología común ante las gentes. Al final, lo que está desunido muestra que allí no hay ni verdad, ni bondad ni belleza.

Gonzalo dijo...

Para enmarcar... y difundir.

Embajador en el Infierno dijo...

Dhavar- Gracias por explayarte. Muy interesante lo que cuentas.

T_Paz- Yo creo (porque lo veo) que, como dijo una vez el gran Malcuntent, la izquierda es el acelerador y la derecha el freno. Cuando solo ha habido acelerador la revolución ha fracasado, y precisamente pienso que el freno es necesario para que, como tu dices, el mal pueda progresar porque si no existiera "se evidenciaría la maldad de esa ideología común ante las gentes".

Gonzalo- Desde luego, sin duda.

Dhavar dijo...

Embajador:

Aunque este post ya ha pasado, me he encontrado con un conocido blogger financiero USA que, como aquí, reflexiona sobre la expulsión de los financieros del templo.
Y dice:
We're supposed to be celebrating the birth and the life of the man whose only ever act of aggression was he threw the money changers out of the temple, right? Just checking. It's just that I can't seem to find much of anything that reminds me of that.

"Looks to me as if the money changers won after all, to be honest. Looks like they've made the man who threw them out of the temple just another pawn in their game. And his followers. All in good faith. Thirty pieces of silver for everyone. "

El resto, por si interesa, aquí:
http://theautomaticearth.blogspot.com/2011/12/december-25-2011-most-tragic-species.html

rojobilbao dijo...

Libertad para trabajar el día que a uno le plazca. Me parece muy bien. Yo no trabajaré en dicho día, pero que lo hagan con libertad todos los panaderos, kioskeros, barmen, taxistas, autobuseros, futbolistas, señoras de la limpieza o demás profesiones que se os ocurran.