sábado, octubre 29

lunes, octubre 17

De Misas por el mundo: Edimburgo

Hace ya tiempo hablé de mi visita a Brompton Oratory (Londres) y a la Catedral de San Patricio (Nueva York). Hoy toca hablar de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Edimburgo. Lo primero que me sorprendió es que cuando pregunté en la recepción del hotel sobre una iglesia católica en las cercanías, los dos chicos que estaban de conserjes me respondieron al unísono y de inmediato:

- The closest is the Church of the Sacred Heart of Jesus.

Me explicaron como se iba y el horario de Misas. Cuando acabaron les volví a preguntar:

- So, the name is the Sacred Heart, right?

y me respondieron:

- The Sacred Heart of Jesus.

haciendo hincapié en el "Jesus". La iglesia en cuestión tiene pinta de sala de conferencias y luego me enteré leyendo su página web que de hecho el edificio se concibió como un lugar para tener la iglesia temporalmente, con la idea de transformarlo en un "hall". La transformación nunca se llevo a cabo y quedó como una nave diáfana y larga con el presbiterio al fondo flanqueado por dos pequeñas capillas, sin altares en los lados. Lo que si hay en las paredes laterales de la nave son unos bonitos cuadros con las diversas estaciones del Via Crucis. Encima del altar pusieron una estupenda escena de la crucifixión que se puede apreciar mejor aquí. Y en el techo practicaron tres o cuatro aberturas circulares por donde entra la luz natural.

Asistimos a Misa unas veinte personas. Era un día laborable a media tarde. Celebraba un joven cura jesuita que soltó un corto y oratoriamente trabajado sermón (esto de la oratoria sigue siendo cuestión fundamental en la educación británica). Fue directamente al grano sin perderse en demasiadas disquisiciones. La pena es que no lo hiciera desde el curioso púlpito de piedra (que bien podríamos llamar pulpito) que se encuentra practicamente a ras de suelo, en vez de estar elevado.

Descubro que los católicos escoceses tienen la costumbre de ponerse de rodillas según acaba el ofertorio y cantan el Gloria Sanctus arrodillados. No se levantan hasta el Padrenuestro y según lo acaban se vuelven a arrodillar. Y después de la Comunión no dejan la postura de rodillas hasta el "Ite, missa est" cuando se ponen de pie para despedir al sacerdote. Y además se quedan todos para la acción de gracias. Cosas de comunidades remotas y perseguidas que todavía hablan de la "old faith" para referirse a su catolicismo.

sábado, octubre 15

Los progres son asín (XXIX): El mentiroso y el cojo

Fabulosas declaraciones de Pepiño:


Un creyente (y cualquier persona con un mínimo de sensatez) sabe positivamente, y ni siquiera tiene que hacer examen de conciencia diario, que tiene muchas cosas de las que arrepentirse.

Se coge antes a un mentiroso que a un cojo. QED.

Más asinadas progres.

De Isabeles

En una entrada reciente el que suscribe comentaba:
Y me quedo con eso simplemente porque me ha dado a pensar como se parece la historia de España a la de la Salvación, pero al revés. A riesgo de sonar algo blasfemo digo que si por una mujer (Isabel I, la Católica) se consolidó España y la llevó a sus más altas cotas de grandeza, por otra, (Isabel "II") se confirmó la destrucción de todo lo alcanzado y el camino del declive secular. Y las dos se llamaban igual.


No deja de ser curioso que en Inglaterra sucediera lo mismo. Fue una Isabel la que estableció las bases socio-político-religioso-administrativas de lo que luego fuera el Imperio Británico. Otra Isabel preside sobre los últimos estertores de dicho imperio. Si bien, siendo estrictos, el Imperio Británico acaba con la independencia de la India durante el reinado de Jorge VI, su padre lo cierto es que ella ha sido testigo de la descomposición final de Gran Bretaña como potencia mundial. Pues nada, otra curiosidad fruto de elucubraciones otoñales.

sábado, octubre 8

Escocia y el carlismo

Me enteré de que Santa Margarita es reina y patrona de Escocia este verano en Lourdes, cuando vi la imagen de la foto. No tenía ni idea.

Originalmente las "Margaritas" fue un cuerpo de enfermeras que atendían a los heridos carlistas de la tercera guerra. El dicho cuerpo fue fundado por la reina Margarita de Borbón y Borbón, esposa de Carlos VII, y por eso se les llamaba así.

Con el tiempo se generalizó el término  "Margaritas" para denominar a las militantes carlistas.

El patrón de Escocia es San Andrés y de ahí la bandera del país aspada blanca sobre fondo azul. La cruz de Borgoña, símbolo carlistas por excelencia, es también una cruz aspada y por tanto de S. Andrés.

Pues nada, curiosidades fruto de elucubraciones veraniegas.

miércoles, octubre 5

Anécdotas militares (XI): Curas católicos en la I Guerra Mundial

"The troops, while ready to believe in the Kaiser as a comic personal devil, knew the German soldier to be, on the whole, more devout than himself. In the instructor's mess we spoke freely of God and Gott as opposed tribal deities. For Anglican regimental chaplains we had little respect. If they had shown one-tenth of the courage, endurance, and other human qualities that the regimental doctors showed, we agreed, the British Expeditionary Force might well have started a religious revival. But they had not, being under orders to avoid getting mixed up with the fighting and to stay behind with the transport. Soldiers could hardly respect a chaplain who obeyed these orders, and yet not one in fifty seemed sorry to obey them. Occasionally, on a quiet day in a quiet sectorm the chaplain would make a daring afternoon visit to the support line and distribute a few cigarrettes, before hurrying back. But he was always much to the fore in rest-billets. Sometimes the colonel would summon him to come  up with rations and bury the day's dead; he would arrive, speak his lines, and shoot off again. The position was complicated by the respect that most commanding officers had for the cloth- though not all. The colonel in one battalion I served with got rid of four new Anglican chaplains in four months; finally he applied for a Roman Catholic, alleging a change of faith in the men under his command. For the Roman Catholic chaplains were not only permitted to visit posts of danger, but definitely enjoyed to be wherever the fighting was, so that they would give extreme unction to the dying. And we had never heard of one who failed to do all that was expected of him and more. Jovial Father Gleeson of the Munsters, when all the officers were killed or wounded at the first battle of Ypres, had stripped off his black badges and, taking command of the survivors, held the line.

Anglican chaplains were remarkably out of touch with their troops. The Second Battalion chaplain, just before the Loos fighting, had preached a violent sermon on the Battle against Sin, at which one old soldier behind me grumbled: "Christ, as if one bloody push wan't enough to worry about at a time!". A Roman Catholic padre; on the other hand, had given his men his blessing and told them that if they died fighting for the good cause they would go straight to Heaven or, at any rate, be  excused a great many years in Purgatory (...)."

"(...)'Afterwards the chaplain - R.C. of course- Father McCabe, brought the Scotsmen back. Being Glasgow Catholics , they would follow a priest where they wouldn't follow an officer. The centre of the wood was impossible for either the Germans or your fellows to hold- a terrific concentration of artillery on it. The trees were splintered to matchwood. Late that night a brigade of the Seventh Division relieved the survivors; it included your First Batallion.'

(...) Nor did all the Scots behave badly, though I have since substantiated the flight from the wood of the a great many Cameronians, and their return under Faher McShane (not McCabe)." 

(Tomado de "Goodbye to all that" de Robert Graves).

La foto es un cuadro que representa la última absolución que dio el Padre Gleeson al 2º Batallon de los Royal Munster Fusiliers antes de la batalla de Rue de Bois.

Pinchar aquí para leer más anécdotas militares publicadas en esta bitácora.

domingo, octubre 2

Formulario para solicitar salir con mi hija


Sabía que este momento iba a llegar. Y obviamente llegó. Concretamente este mismo verano. Un sujeto ("Papá no le llames sujeto, se llama Pepito". "Lo siento hija, para mi siempre será "ese sujeto"") llamó a la #1 para felicitarle por su santo. Que si, que si....que el chaval es muy majo, de estupenda familia, y sobre todo y lo más importante: a mi hija no le gusta. 


Pero el hecho cierto es que un sujeto ha llamado a una de mis hijas. Sin pedirme permiso. 


En fin, hace mucho mucho tiempo, antes de que la Sra. Embajadora y servidor tuvieran siquiera intención de llegar a las últimas consecuencias, me llegó por correo electrónico un interesante documento que guardé con sumo cuidado. Por si las moscas. Posteriormente y sabiendo ya que el fatídico momento llegaría, lo españolicé/carlisticé un poquillo y volví a guardarlo con cuidado. Hoy lo ofrezco generosamente a todos aquellos de mis lectores que sepan que van a pasar o que estén pasando por el trance. Ahí debajo lo tenéis. Dadle buen uso.


Por cierto, se aceptan propuestas de mejora que ya me ha llegado una via Twitter: "En mi experiencia, si no preguntas los Dones del Espíritu Santo el formulario queda incompleto".


Formulario para solicitar salir con mi hija

sábado, octubre 1

Libros: Goodbye to all that

"Goodbye to all that" ("Adios a todo eso" en la edición en castellano) es una incompleta autobiografía de Robert Graves, al que en España se le conoce por la novela "Yo, Claudio" y porque vivió una  larga parte de su vida en Mallorca. El se define más bien como poeta.

He tardado muchos, posiblemente demasiados años en leer este libro. Y he tardado mucho, posiblemente demasiado en escribir un comentario sobre el mismo. Y digo esto porque ahora que por fin me decido a escribirlo, miro la contraportada y descubro con horror que no he dejado ninguna nota escrita. De modo que el comentario va a ser más bien flojo.

En fin, que el libro me gustó mucho. Especialmente recomendado para anglófilos en general, y entusiastas de la I Guerra Mundial en particular. Porque la mayor parte de la obra cuenta la experiencia del autor durante el conflicto europeo. De ahí salen una serie de alabanzas hacia los sacerdotes católicos en el frente que ya pondré por aquí en su momento.

Incluso los pasajes verdaderamente sórdidos de la estancia de Graves en Charterhouse (uno de los colegios privados ingleses más conocidos y prestigiosos) resultan interesantes. Y resultan interesantes porque la cruda y completamente desinhibida narración de la rampante homosexualidad (y pederastia) que se genera en esos colegios vienen a confirmar el porqué de la amplia difusión que históricamente han tenido esas prácticas en Inglaterra. En cualquier caso el libro no contiene referencias sexuales explícitas, aunque las implícitas sean bastante claras.

Otro asunto interesante además de los dos mencionados es el constante intento de Graves por ganarse la vida escribiendo. Para los que simplemente soñamos con tal cosa, y sobre todo para los que están en ello, resulta reconfortante.

En fin, que los más frikis del asunto anglosajón no se olviden de agenciarse un buen gin-tonic antes de echar mano del libro en cuestión. Ayuda a ambientarse.