domingo, enero 29

Libros: Brideshead revisited

El pasado verano (magnífico verano pasado, no lo pasé tan bien desde que tenía 15 años) me dio por darme un atracón de literatura, política, teología, etc... escrita por británicos. Creo que acabé medio lelo de indigestión, pero me lo pasé estupendamente.
No se donde lo vi. Fue hace tiempo. Era una crítica a las novelas y películas de vampiros para adolescentes y no tan adolescentes que están últimamente tan de moda. La crítica se resumía en una contundente afirmación referida en concreto a la saga "Crepúsculo" que, decía, era "pornografía para mujeres". 

Pues salvando las enormes e infranqueables distancias literarias, a mi esta de "Brideshead revisited" (Retorno a Brideshead, en cristiano) me pareció pornografía para anglófilos.

El mensaje o los mensajes, no me acababan de llegar. Entiendo que el principal mensaje es el del poder de la Gracia que lleva a la conversión hasta en la situación más caótica y desesperada. Pero claro, la situación (una acomodada familia católica inglesa en agónico proceso de decadencia moral y material acelerada y sin aparente posibilidad de redención) me parecía lejana y difícilmente asimilable en tanto que resulta complicado identificarse con ella.

Pero si el mensaje (la "ética" de la novela) no lo acabé de aprehender, la "estética" del asunto ya es otra cosa. Me revolqué en la novela como gochoncillo feliz en el fango. 

Al fin, uno está convencido que Waugh era sobre todo un esteta. Un tremendo esteta capaz de transportar al más reacio a la Inglaterra de entreguerras y colocarlo allí como si acabare de salir de la más perfecta máquina del tiempo. Una gozada, una gozada tan grande que .... eso .... debe ser pecado o casi.

En fin, absolutamente esencial para anglófilos de hecho o en proceso, previo permiso del director espiritual.

Como curiosidad señalo que el principal personaje femenino de "Riña de gatos" está materialmente fusilado (aunque españolizado) del principal personaje femenino de "Brideshead revisited".



13 comentarios:

Pablo dijo...

Pornografía, revolcarte como un gocho en el fango... Veo que los exquisitos ambientes ingleses que recrea Waugh te han transportado a un éxtasis estético.

Anónimo dijo...

La verdad es que no eres el primero al que le cuesta encontrarle "mensaje" a la obra "Retorno a Brideshead".

Yo lo leí hace una década en español, y si bien lo disfruté mucho, quizá mi placer no fuera tanto que si lo hubiera leído en su versión original. No ocurrió así con "The Loved Ones" o "Scoop".

Pienso que el valor de un autor narrativo (aparte de saber escribir, lógicamente) está en su posición privilegiada para contarnos algo. Es decir, un escritor escribe -o debería escribir- de aquello que está convencido que puede explicar, describir, destripar, mejor que nadie, porque lo hace desde una posición única. Quizá única porque nadie salvo él se animó en su momento a ponerlo negro sobre blanco.

Por eso valoro a Waugh, porque sólo él pudo escribir Brideshead, y describir el difícil desequilibrio de esta familia, (y en especial las referencias históricas tremendas en las que se basó para describir a Lord Marchmain...)

Efectivamente, sin haberme leído ninguna obra que me haga de alkaseltzeer del libro de Waugh, coincido contigo en que el tema fundamental parece ser la Gracia, y cómo la misma actúa en cada uno de los miembros de la familia, además del protagonista con el emocionantísimo momento final.

Pero junto a la Gracia, está la Naturaleza, la Libertad, la problemática relación con el mundo de quienes lo han recibido todo y no son capaces de verse útiles... hasta el final.

Comparémoslo con Oblomov, y quizá encontremos la vocación que toda la fauna superviviente del Antiguo Régimen está llamada a asumir en tiempos posmodernos (si no quiere devenir en frikismo), y que Waugh viene a proponer. Sin eso, nos queda el personaje del tutor de Sebastian, a quien creo que tanto tú como yo hemos conocido en persona, y cuya descripción primera es devastadora.

No se si me estoy explicando, tendré que intentarlo más tarde...

Un abrazo,

Maldan

Embajador en el Infierno dijo...

Pablo- "éxtasis estético"...si, si...eso mismo era!

Maldan- ¡Claro que si, el tutor!. Yo le pude poner nombre y apellidos. Que memoria más estupenda tienes. Hace apenas unos meses que leí el libro y no he sido capaz de explicar minimamente el fondo como lo has hecho tu. Explicación en la que coincido plenamente, sobre todo en lo que dices sobre la fauna superviviente, etc.... Espero que la próxima vez que nos veamos hablemos me cuentes más cosas. Muchas gracias por el comentario.

Pepe dijo...

Pero ¿habéis conocido a la persona que lo inspiró? ¿Cómo es posible? Pero hablad de ello aquí, no os lo guardéis.

Marqués de Leguineche dijo...

Mi impresión sobre el texto de Waugh dista mucho de ser ecuánime, por lo idealizado que tengo el periodo de los años veinte (pienso sobre todo en la parte de "Et in Arcadia, Ego") pero coincido bastante con tu análisis.
Acaso añadir que personalmente me sirvió para trascender en la idea de que la Universidad inglesa de aquella época servía tanto para formar perfectos caballeros como para modelar las almas vulgares y llevarlas a conocer y cultivar auténticos valores ( y no me refiero a lo de tomar fresas con chateau peyraguey)

Mendrugo dijo...

Evelyn Waugh, epígono de una brillante serie de ingleses conversos al Catolicismo, fue un pionero de la reacción contra la reforma litúrgica posconciliar, movimiento que arrancó de Roma el indulto Agatha Christie.

Un precursor, más bien. El 14 de agosto de 1965 publicó un artículo clarividente en The Tablet «para prevenir al laicado sumiso de los peligros en ciernes» y denunciar a los muñidores de la nueva Misa: unos visionarios que habían pululado «entre nosotros, en partes de los Estados Unidos y en el norte de Europa durante una generación. Los mirábamos como a chiflados inofensivos que estaban tratando de inventar una farsa con las costumbres del siglo II». No habíamos visto el peligro que suponían: «Confiábamos en la permanente Romanità de nuestra Iglesia. Pero de pronto, encontramos a los chiflados investidos de autoridad».

Los vio venir.

Miquel Bordas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miquel Bordas dijo...

Embajador, a mí me marcó Brideshead. Es verdad que con el tiempo, uno también sigue viviendo, y Brideshead queda algo mitificado y distante. En su tiempo escribí este post al respecto: http://lagloriadicoluichetuttomuove.blogspot.com/2008/12/brideshead-revisited-once-again.html

Si te ha gustado "el ambiente" estético, tienes que ver la serie de los 80 con Jeremy Irons haciendo de Charles...

Embajador en el Infierno dijo...

Pepe- Me temo que es un secreto para iniciados.

Marqués- Yo también tengo muy idealizado aquel periodo, y el leer la novela no me ha reducido la idealización, sino más bien al contrario.

Mendrugo- Lógico, era un esteta. Y muy interesante la referencia que pones, gracias.

Miquel- ¿De verdad crees que debo ver esa serie?. Jeremy Irons me fascina, pero temo que, como suele ser habitual con el cine, la serie se cargue el libro.

Miquel Bordas dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=Qj6DSi44O2s&feature=related

La serie es larga, gracias a Dios, o sea que hay materia para degustar... No llega quizá al libro, pero en sí ya es una obra de arte!

Terzio dijo...

Brideshead revisited no es una novela de tesis. Extractar tesis 'de gratia' puede ser la consecuencia de una lectura con pre-juicio católico que busca teología donde hay literatura, una literatura excelente escrita por un católico (y un católico muy singular) inglés de entreguerras.

La serie de Granada Tv es espléndida. La peli, un fiasco.


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AMDG dijo...

Yo también la he leído este verano. Dos veces, como suelo hacer con los libros que me gustan. La segunda es cuando la disfruto realmente.

La tesis esa de la actuación de la Gracia es lo que dice la contraportada del libro. Hay que decir que actúa bastante al final (a Dios gracias). La película reciente suprimió el asunto, curiosamente. De la serie leí una entrevista al director que despotricaba contra el reaccionario Waugh.

Sobre el tutor es el personaje secundario más fascinante. Un hipócrita de carrera.

Otra cosa. Creo que le pedí opinión al Sr. Embajador sobre la viabilidad de hacer algo como esto en español:

http://www.bookdrum.com/books/brideshead-revisited/9780141182483/bookmarks.html

Os recomiendo repasar en ese sitio ese el significado de la referencias a ese ambiente de Inglaterra en los años 20/30 que se os escaparán (al menos a mí me sucedía).

Antonio Moreno Ruiz dijo...

http://poemariodeantoniomorenoruiz.blogspot.com/2012/02/breve-semblanza-de-evelyn-waugh.html