domingo, marzo 11

¿Existe el "derecho a la maternidad"?

Anoche estuve arreglando España con un par de amigos en uno de los restaurantes madrileños más proclives a esa clase de trascendentales menesteres. Uno de mis amigos, que está a punto de obtener el permiso para poder adoptar a un niño, comentó haber leído en algún sitio que en tiempos recientes, desde Cataluña, se han "devuelto" 160 niños adoptados. Lo de Cataluña es relevante porque hablamos de España, que sean 160, 1.600 o 16.000 es relativamente menos importante. La clave es que hayan sido "devueltos". Según parece, la mayoría de esos niños adoptados no eran siquiera huérfanos, sino que habían sido abandonados una vez, y ahora ya dos. No se si se me va entendiendo.

Me vinieron a la cabeza muchas de esas famosillas del couché que en un momento dado deciden tener un hijo para "disfrutarlo". Generalmente sin padre conocido, o conocido solo por ellas, y asumo que en algún caso, ni por ellas mismas. Subyace ese supuesto "derecho a la maternidad". 

Claro que para tener "derecho a", alguien tiene que tener un "deber de". Y en este caso es el niño el que tiene la responsabilidad de procurar a la madre (digamoslo en sentido puramente biológico porque...¿qué clase de madre es esa?) su derecho, real, supuesto o inventado. Ya ni siquiera hablo del padre como sujeto de responsabilidad en la provisión del derecho, porque igual me llaman casposo o facha.

Como ya he comentado en alguna ocasión, (y aquí también) en esta sociedad de derechos, siempre gana el más fuerte. Y el nonato (o el niño abandonado) es el más débil de los débiles. O sea, que en nuestra libre y democrática sociedad, es el que lleva todas las de perder con gran diferencia, y mira que débiles y desvalidos no nos faltan. Pero claro esto es lo natural en un entorno de darwinismo social, también llamado "liberalismo". No hay que sorprenderse.

Todo a cuento de la última y genial ocurrencia del avispado de turno, literalmente aplaudido a rabiar porque quienes ya imagináis y de los que se espera a priori algo más de seso.

En fin, nueva entrega, convenientemente moldeada, horneada y glaseada de los tronos a las causas, luego vendrán, como es de ley, los cadalsos a las consecuencias. Sospecho que estos tendrán la forma de cartelitos fabricados por el Ministerio de Asuntos Sociales (Gobierno de España) que inundando nuestro país (o lo que quede de él) proclamaran aquello de "Él no lo haría" con el trasfondo de la cara angelical de un niño rubito y azules ojos derramando una lágrima. Obviamente esta es la apocalíptica exageración del radical y purista de turno que generalmente y pasado el tiempo, tiene la mala pata de haberse quedado corto.

No, el "derecho a la maternidad" no existe. Como no existe, por ejemplo, el "derecho al matrimonio". Los de Monty Python, que de puristas ultracatólicos tienen poco, ya lo advirtieron.

8 comentarios:

Ignacio dijo...

Te daría las gracias, pero es un tema del que no he querido escribir, que lo veo demasiado y demasiado nítido y me duele, me duele profundamente, de verdad, de las cosas que más me hieren, y aquí no pinto nada, que es un mundo de miserias mediocres, que Dios nos perdone.
a vosotros al menos.

Maite C dijo...

Efectivamente Embajador, no hay derecho a la maternidad. Es una gracia que Dios otorga.

Son los hijos los que tienen el derecho a vivir.

Gonzalo dijo...

Hace unos días, en la enésima repetición del argumento en los medios, me planteé precisamente la pregunta del título y la posibilidad de desarrollarla.

Celebro que lo hayas hecho tú, sin duda mejor.

Hurssel dijo...

Efectivamente, mi buen embajador;

en ningún sitio se nos asegura que tengamos derecho a ser padres. A mi santa y a mí el Señor no nos ha bendecido con el regalazo de la paternidad. Y hemos empezado, también, los trámites de adopción. Es duro no tener hijos biológicos, pero esto nos está haciendo descubrir, más si cabe, que los hijos son auténtico regalo y don, que no somos poseedores de hijos sino administradores temporales de ellos.

No, no existe el derecho a ser madre, el único derecho que existe es el del hijo a tener una madre y un padre.

Este fin de semana hablaba de esto, precisamente, con unos primos. Dos de ellos se extrañaban de que los trámites de adopción fueran tan largos (4 o 5 años, nos han advertido). Y les parecía algo inaudito. Yo les decía que en España hay más padres adoptantes que niños a adoptar. Se preguntaron en voz alta que cómo era eso posible. Porque aquí se aborta a los niños, os recuerdo, en lugar de dejarlos en manos de quienes están dispuestos a cuidarlos... Y se hizo un enooooooooorme silencio...

Anónimo dijo...

Perdón por el off topic.

Quizas le interese esto.

O bórrelo

http://www.diarioregistrado.com/literaria/58598-la-biografia-censurada-del-rey.html

Pablo dijo...

Yo aún diría más. Aunque esté tan bien vista en medios muy píos y provida, es nefasta toda esa exaltación de la paternidad adoptiva. Casi peor que la fecundación artificial. Y trato de explicarlo.

Con la mejor intención, se ha querido igualar la procreación natural (biológica, dicen) con la adopción, que es una ficción jurídica justificada por el bien de los niños huérfanos y en otros casos extremos pero que no es lo mismo. Y la mentalidad «adopcionista» va haciendo mella en nuestra noción de paternidad, de patria potestad. Ésta ya no es un vínculo natural, indisoluble, sagrado, que liga al niño con sus padres, sino una convención legal: puro positivismo jurídico y construcción social.

La patria potestad se convierte en una concesión del estado y éste la puede quitar por razones cada vez más triviales: por malos tratos (y el «maltrato» puede ser un bofetón), porque el niño esté obeso, porque los padres sean nazis o ¡porque sean pobres!

No falta nada para que te puedan quitar los hijos porque te niegues a que reciban educación sexual, o por inculcarles ideas «homófobas». Al tiempo.

Embajador en el Infierno dijo...

Pablo- Veo por donde vas pero creo que el problema no es de "mentalidad adopcionista" sino de pura y simple invasión estatal de la intimidad de la persona. Esto viene ocurriendo antes que la mentalidad adopcionista que mencionas.

Anónimo dijo...

CONOZCO A UNA FAMILIA QUE ADOPTÓ A DOS HERMANOS DE ONCE AÑOS. LOS "DEVOLVIERON" A EL ORFANATO... ESOS NIÑOS PEGABAN, SE ESCAPABAN DE CASA, DESPRECIABAN A LA GENTE, ABECES NO HABLABAN, TIRABAN LA COMIDA POR LA VENTANA...PARA QUE VEAIS DE LO QUE ESTAMOS HABLANDO. VERDADERAMENTE HAY NIÑOS QUE SON "IMPOSIBLES", SUELE SER MUCHO MAS COMÚN EN NIÑOS ADOPTADOS, LO DIGO POR EXPERIENCIA PROPIA... SI UN NIÑO DESEARÍA TANTO UNA FAMILIA NO SE COMPORTARÍAN ASI. SERÁ MUY DIFICIL PARA LOS NIÑOS, PERO PUEDE QUE LO SEA MAS PARA LOS "PADRES ADOPTIVOS".