domingo, julio 8

Gran debate social: como dormir a un bebé

Me entero a través de una entrada en el blog de Itxu Diaz, que al parecer la blogosfera arde en torno a una candente cuestión de la máxima actualidad: "Como dormir a un bebé".

Una vez más la madre de Forrest Gump tenía razón.  Aunque en este caso tengo dudas si considerar el debate simplemente una gilipollez, o más bien una perversidad. Y digo perversidad porque ya estoy viendo al Secretario de Estado del Ministerio competente inventarse un "Observatorio de la violencia postnatal" y sacar un par de leyes donde se castigue severamente a los padres que hacen lo que hay que hacer cuando un bebe se pone coñazo: dejar que se desahogue.

En castizo dicho de mi querido abuelo: "Cuanto más llore, menos mea".

No puedo por lo demás dejar de aportar mi granito de arena al candente debate, de modo que allá voy.

La #1 lleva prácticamente 15 años sin dormir una noche seguida, acostándose a una hora decente. Con esta pagamos el pato, pero bien pagado. Sus primeros 9 meses fueron un verdadero infierno, donde solo conseguía dormirla literalmente corriendo por el pasillo con el bebecito en brazos. Las demás fueron una bendición a su lado (aunque el 90% de los mortales no estarían de acuerdo conmigo).

La señora embajadora decidió adquirir el famoso Libro de Estivill, ante mi monumental cabreo, porque basicamente lo que dice este sujeto es lo que llevaba yo repitiendo meses: que llore, que no pasa nada.

Bien recuerdo la cara de satisfacción que ponía mi padre (lo que su mismo padre, autor del dicho anterior, describía gráficamente como "sonrisita de masonazo") cuando yo le contaba nuestros problemas con la criatura. La razón es que servidor fue, según cuentas las crónicas y no paran, el Premio Nobel de los bebés insoportables. Y claro, la venganza es un plato que se come frio.

Parece que la cosa viene por vía materna. Mi añorada abuela describía muy andaluzamente (exagerando todo lo posible, y con grandes aspavientos) la que le dio mi señora madre en cuanto a noches sin dormir se trataba. Harta ya de la situación fue al médico:

- Doctor, le traigo a la niña que es que no hay forma de que duerma.

El médico examinó atentamente a la niña y le dijo a mi abuela mientras escribía una receta:

- Le voy a recetar un somnífero.....
- ¡¡¡¡¿Un somnífero para la niña, doctor?!!!!- exclamó mi abuela asustada.
- No, el somnífero es para usted - dijo el doctor- la niña está estupendamente y puede llorar todo lo que quiera. Ya dormirá.
Estos médicos franquistas eran así de bestias. Mi madre sobrevivió al somnífero.


Conclusión: Mi contribución al debate se resume en que hay cosas que NO se aprenden en los libros, se aprenden viviéndolas, se aprenden recibiéndolas de tus mayores por tradición oral, se aprenden por el método de prueba y error (uno tiene una importante colección de esto último en su haber, la Sra. embajadora dará fe). Y esto lo dice un bibliófilo bibliófago. Asi que, por favor, dejemonos de gilipolleces: lo normal en un bebé es que no duerma por las noches, lo normal es que su madre quiera achucharlo, besarlo y mimarlo hasta que se duerma , y lo normal es que su padre quiera darle una buena propina al sereno a cambio de que se haga cargo de la bestiecilla insoportable. Teorizar sobre este asunto y que la gente se lo tome en serio, solo da fe que en la generación anterior hubo demasiados padres que no dejaron llorar a sus bebés tranquilamente, y lógicamente los volvieron abúlicos incapaces de soportar unos mesecitos en el infierno. De seguir por esta vía no se sorprendan si en la siguiente generación se multiplican los casos de bebés VERDADERAMENTE maltratados. Como si lo viera.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Así nos luce el pelo, cada vez mas matrimonios jóvenes separados, porque sus hijos son lo primero y no son capaces de verles "sufrir".

Dhavar dijo...

Pues sí, esto asusta, y mucho, no hay bestialidad ni perversión que no florezca de algún "ismo" o pensamiento abstracto a la moda.
Pero, además, aquí hay un enigma, que sale en todas las cenas, cuando comparamos cómo fuimos educados y cómo se educa a los niños: ¿Cómo es posible que el mismo cretino, nacido a principios de los 60 y que se jacta del estilo de su infancia sea hoy esa cosa babosa y afásica que llaman padres?

Embajador en el Infierno dijo...

Dhavar- Supongo que tendrá que ver con que a nuestros padres les educaron sus padres y la calle, y a nosotros nos empezó a educar la TV.

Por lo demás la gente está con la cantinela esa de dar a sus hijos lo que nosotros "no tuvimos" (??). Se pone el personal muy estupendo con esto, como si fueramos la generación de la posguerra. Yo creo que es la mala influencia de "La casa de la pradera".

Y finalmente son esos mismos padres que supuestamente dieron a los de los 60 y ss una educación tan estupenda los que les animan a no tener hijos. Cuando uno tiene su primer hijo a los 35, ya ha adoptado demasiadas manías como para soportarlo con dignidad. Teniendo 3 o más hay ciertas gilipolleces que simplemente no te puedes permitir.

Dhavar dijo...

Totalmente de acuerdo, no sólo hay "primíparas añosas" para parir, sino una buena recua de "primíparos añosos" para ser padres.
Yo veo al personal cada vez más raro, más alejado de eso que podemos llamar coenxión con las cosas vivas en general.Y, claro, por selección numérica, el raro soy yo.
Y sí, la generación de nuestros padres ha salido francamente mal.Pero claro, tanta felicidad, paz, abundancia y demás siempre producen imbecilidad por arrobas.

Gonzalo dijo...

A mí en este caso los extremismos me tocan las narices.

Tengo el libro de Estevil. Y considero que el libro dice verdades y dice también gilipolleces inmensas. Pero lo peor del libro son sus ultras, que además se cabrean contigo si no eres fiel seguidor.

No es malo que los niños lloren, pero hay llantos y llantos. Y no es malo, en absoluto, llevar a los niños en brazos, ni dejarles que se duerman de otra manera distinta a solos y en su cuarto.

Mis tres hijos son totalmente distintos en casi todo, y también en el dormir y en el sueño. Y la que peor duerme es la mayor, que fue con la que más intentamos eso de que se durmiera sola o dejarla llorar. La mediana se dormía donde le pillara, porque era muy dormilona, e igual caía en su cuna como se me dormía en brazos. Y el enano duerme como un bendito, pero le gusta dormirse a nuestro lado o en ocasiones en brazos.

Cuando han ido siendo más grandes los he ido dejando que lloren solos, como dices para que meen menos. Pero ¿de muy bebés? Sí, espero por si se le pasa pero si sigue llorando lo cojo. Y si quiere estar upa porque tiene uno de esos terrores nocturnos, pues que lo pase upa y se tranquilice con un cuento o una canción.

El que lo quiera dejar llorar es muy dueño, lo que me revienta es cuando alguien me afea mis métodos y resulta que mis hijos acaban durmiendo mucho mejor que lo suyos.

Anónimo dijo...

A un bebé sólo conseguirá dormirlo su madre.

Embajador en el Infierno dijo...

Dhavar- Bueno, tengo que aclarar que yo con mis padres y la educación que me dieron estoy muy satisfecho. Los admiro, lo cual desafortunadamente, no puedo decir de su generación.

Gonzalo- Bueno, esa es la idea. El que la gente haga banderías de como se debe dormir a un niño es una solemne gilipollez que solo demuestra el nivel de debate social al que hemos llegado.

Anónimo- Eso no es en absoluto verdad.

Gabriel Syme dijo...

Sí, a veces lidiar con un bebé puede ser difícil: http://www.youtube.com/watch?v=iumUPMSTqVI

pcbcarp dijo...

Yo también tengo alguna experiencia en este sentido y afirmo: 1. Como somos primatillos, estamos programados para estar pegados a nuestra madre todo el tiempo (hasta la edad de poder andar por ahí sólos, o sea cuando aprendemos a andar y balbucear consistentemente) 2. Como somos "humanos" alguien decidió que las madres no debven cargar a sus bebes todo el rato y los bebes no se han enterado. 3. O te haces jipi y cargas con el bebe hasta para ir a defecar, o haces como todo el mundo y le acostumbras a que esta solo en el mundo. Mas le vale al pobre enterarse de eso cuanto antes.

rojobilbao dijo...

Entre no dejar al niño ni soltar una lágrima y torturarlo con el método Estevill existen términos medios. Pero sufrir malas noches es connatural a la paternidad. Lo que es cierto es que la novatada la pagamos todos, especialmente los que no hemos tenido sobrinos alrededor.

javcus dijo...

«Sonrisita de masonazo» ¡Jua, jua juaaa! Muy bueno, sí señor.