domingo, enero 29

¡Sálvalo!

He ido a visitar a uno de mis ahijados pues hace poco fue su santo. Con su padre he hablado de esto y aquello, y me ha enseñado algunos de sus libros. 

El más interesante, el de la foto: las obras completas de Jacinto Verdaguer publicado, en catalán naturalmente, durante los primeros 40 del pasado siglo. Cuando la lengua catalana estaba proscrita y esas cosas.

He disfrutado mucho teniéndolo en mis manos y echando un vistacillo, incluso leyendo alguna cosa que entendía mal. Resultaba fascinante lo bien encuadernado que estaba el volumen (soy un obseso de esto, ya sabéis). Se podía abrir por cualquier página, del principio, del final, de la mitad, cualquiera, y el libro se desplegaba perfectamente abierto sin esfuerzo ni tensión. Supongo yo que los medios técnicos hoy en día son infinitamente más avanzados que hace 70 años y, sin embargo, pocos libros he tenido en mis manos con una encuadernación tan perfecta y bien conservada.

En fin, mi amigo me ha dicho que la obra se la regaló su abuela. 

- ¿Sabes lo que me dijo mi abuela cuando me lo entregó?

- No, ¿qué te dijo?

- ¡Sálvalo!.

Libros: Brideshead revisited

El pasado verano (magnífico verano pasado, no lo pasé tan bien desde que tenía 15 años) me dio por darme un atracón de literatura, política, teología, etc... escrita por británicos. Creo que acabé medio lelo de indigestión, pero me lo pasé estupendamente.
No se donde lo vi. Fue hace tiempo. Era una crítica a las novelas y películas de vampiros para adolescentes y no tan adolescentes que están últimamente tan de moda. La crítica se resumía en una contundente afirmación referida en concreto a la saga "Crepúsculo" que, decía, era "pornografía para mujeres". 

Pues salvando las enormes e infranqueables distancias literarias, a mi esta de "Brideshead revisited" (Retorno a Brideshead, en cristiano) me pareció pornografía para anglófilos.

El mensaje o los mensajes, no me acababan de llegar. Entiendo que el principal mensaje es el del poder de la Gracia que lleva a la conversión hasta en la situación más caótica y desesperada. Pero claro, la situación (una acomodada familia católica inglesa en agónico proceso de decadencia moral y material acelerada y sin aparente posibilidad de redención) me parecía lejana y difícilmente asimilable en tanto que resulta complicado identificarse con ella.

Pero si el mensaje (la "ética" de la novela) no lo acabé de aprehender, la "estética" del asunto ya es otra cosa. Me revolqué en la novela como gochoncillo feliz en el fango. 

Al fin, uno está convencido que Waugh era sobre todo un esteta. Un tremendo esteta capaz de transportar al más reacio a la Inglaterra de entreguerras y colocarlo allí como si acabare de salir de la más perfecta máquina del tiempo. Una gozada, una gozada tan grande que .... eso .... debe ser pecado o casi.

En fin, absolutamente esencial para anglófilos de hecho o en proceso, previo permiso del director espiritual.

Como curiosidad señalo que el principal personaje femenino de "Riña de gatos" está materialmente fusilado (aunque españolizado) del principal personaje femenino de "Brideshead revisited".