domingo, septiembre 30

Dejo constancia

Hoy en Misa el sacerdote ha dedicado la mayor parte de la homilía a hablar del infierno. En lo que a mi respecta no recuerdo, en las varias décadas que llevo asistiendo a esa parroquia, que se haya hecho antes. Lo cual no quiere decir que no se haya hecho. Puede que cuando se hiciera yo no estaba, o que la memoria me engañe. 

El caso es que hoy un joven y animoso sacerdote, de la tierra de Maricruz, si no me equivoco (haciendo evangelización inversa o de vuelta, que le dicen), ha hablado del infierno.

A cuenta de la conversación que se sostuvo en los comentarios a esta entrada.

Un liberal dice que lo moderno es malo

Cuando tienes que hacer equilibrismos ideológico-dialécticos es lo que suele ocurrir: que al final te haces la picha un lio. Y acabas diciendo, implicitamente, lo que seguro no querías decir.

Todo viene a cuento de un estudio publicado en Noruega donde se dice que las "parejas" (*) que comparten las tareas del hogar tienen un 50% más de posibilidades de divorciarse. Un conocido bloguero liberal, Barcepundit, al cual sigo desde hace años comenta sobre el particular:

"...la verdad es que el titular da a entender una relación de causalidad que no es tal. De hecho, en el cuerpo de la noticia lo explican mejor: hay más tasas de divorcio entre parejas que comparten tareas, pero no no es que el compartir las tareas domésticas conduzca a que se divorcien, sino que las parejas que lo hacen suelen tener un concepto más moderno del matrimonio y por tanto ven el divorcio como algo más 'natural' que las que no lo hacen."

 Un concepto más "moderno" del matrimonio contempla su destrucción como algo "más natural". Supuesto que estemos de acuerdo (hay que andarse con pies de plomo) en que la destrucción de un matrimonio no es algo bueno, cabe concluir que lo moderno es malo.



(*) Detesto esta palabra cuando se utiliza para referirse a uniones entre personas de distinto sexo más o menos duraderas. Como me dijo un famoso sociólogo en un fugaz encuentro callejero: "Hoy en día se habla de "parejas" aplicándolo a las personas, cuando toda la vida se utilizó pare referirse a los animales".


martes, septiembre 25

In Memoriam: Sven Hassel

El Sr. Pcbcarp y servidor mantenemos una sincera amistad internetera (parece mentira que viviendo a 15 minutos de distancia nunca nos hayamos visto el careto) a pesar de nuestras claras diferencias de cosmovisión. De alguna curiosa forma nos las arreglamos para comentarnos casi exclusivamente para mostrar acuerdo en aquellas pocas cosas en las que lo estamos. Tácitamente. Aunque nos leamos con asiduidad en las muchas más cosas en las que no lo estamos.

Siempre he pensado que nuestro verdadero punto de unión y acuerdo, es la común devoción que sentimos por la obra del escritor danés Sven Hassel. Eso de leer a un danés que se llama Sven Hassel queda, para el no iniciado, como muy avant garde y tal. Y sin embargo Sven Hassel es autor de best-sellers, numerosos best- sellers , que a diferencia de la gran mayoría llevaban mensaje, toneladas de mensaje de forma muy asequible. 


Sorprendentemente (quienes conozcan su obra lo entenderán) fue mi madre quien me introdujo a los libros de Hassel. En ellos refleja su vida como soldado de un regimiento disciplinario de carros alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Guerra que narra en toda su crudeza desde la mirada de un grupo de soldados cínicos, de vidas algo más que azarosas, corazones endurecidos y absolutamente pasados de vueltas que son obligados a combatir por algo en lo que definitivamente no creen. Lo cual no es difícil porque no creen en nada que no vaya más allá de su propia supervivencia y un peculiar sentido de la camaradería.

Son libros trepidantes de acción que dejan espacio para cierta filosofía muy de andar por casa. Definir el mensaje de la obra de Sven Hassel como "pacifista" es quedarse muy, muy corto. Es lo fácil, pero yo creo que de pacifista tenían poco. Al contrario pienso que Sven Hassel exalta las virtudes militares expresándolas de una forma muy alejada de lo convencional. Posiblemente porque las virtudes que exalta son poco convencionales. 

Seguramente es estirar un poco la cosa, pero cuando leí por primera vez la frase aquella de Chesterton que viene a decir que un buen soldado no lucha por odio a lo que tiene delante sino por amor a lo que deja detrás, pensé que de alguna forma eso es lo que quería decir Hassel en sus grotescas caricaturas.

En fin, creo que poseo la obra completa del danés (incluso algún libro no publicado en castellano) y que la habré releído decenas de veces. Hay partes que me se de memoria y puedo abrir cualquiera de los libros al azar y ponerme a leer sabiendo perfectamente lo que viene delante y lo que sigue a continuación. Y aun así no me canso de leerlo.

Descanse en paz.

Para saber más sobre la vida y obra de Sven Hassel se puede consultar este magnífico sitio web.

sábado, septiembre 22

Nazismo, liturgia y participación

Evelyn Waugh, escritor y periodista inglés converso al catolicismo, debía estar muy cabreado cuando escribió la carta al director del Catholic Herald (7 de Agosto de 1964). De ella extraigo unos párrafos que transcribo debajo. Trata sobre ciertos aspectos del Concilio Vaticano II que en aquel momento estaba en pleno desarrollo. En fin, como veréis, no hace prisioneros. Y además tiene ciertas apreciaciones muy interesantes. Ahí va:
 
"Finally, a word about liturgy. It is natural to the Germans to make a row. The torchlit, vociferous assemblies of the Hitler Youth expressed a national passion. It is well that this should be canalised into the life of the Church. But it is essentially un-English.

We seek no "Sieg Heils". We pray in silence. "Participation" in the Mass does not mean hearing our own voices. It means God hearing our voices. Only He knows who is "participating" at Mass. I believe, to compare small things with great, that I "participate" in a work of art when I study it silently. No need to shout.

Anyone who has taken part in a play knows that he can rant on the stage with his mind elsewhere. If the Germans want to be noisy, let them. But why should they disturb our devotions?.

I am now old but I was young when I was received into the Church. I was not attracted by the splendour of her great ceremonies- which the Protestants could well counterfeit. Of the extraneous attractions of the Church which most drew me was the spectacle of the priest and his server at low Mass, stumping up to the altar without a glance to discover how many or how few he had in his congregation; a craftsman and his apprentice; a man with a job which he alone was qualified to do.

That is the Mass that I have grown to know and love. By all means let the rowdy have their "dialogues", but let us who value silence not be completely forgotten."
En cristiano:

"Finalmente, unas palabras sobre la liturgia. Es connatural a los alemanes armar jaleo. Las vociferantes asambleas iluminadas con antorchas de la Juventud Hitleriana expresaban una pasión nacional. Está bien que esto se canalice hacia la vida de la Iglesia. Pero es esencialmente ajeno a lo inglés.

No buscamos "Sieg Heils". Rezamos en silencio. La "participación" en la Misa no significa que tengamos que oir nuestras propias voces. Significa que Dios escucha nuestras voces. Solamente Él sabe quien está "participando" en la Misa. Creo, por comparar cosas grandes con pequeñas, que uno "participa" en una obra de arte cuando la estudia en silencio. No hay necesidad de gritar.

Cualquiera que haya participado en una obra de teatro sabe que puede perorar en el escenario con su mente puesta en cualquier otro sitio. Si los alemanes quieren ser ruidosos, que lo sean. Pero, ¿porqué tienen que perturbar nuestras devociones?.

Soy ahora viejo pero era joven cuando me convertí al catolicismo. No me atrajo el esplendor de las grandes ceremonias católicas- que los protestantes puede falsificar muy bien. El espectáculo del sacerdote y su acólito en la Misa rezada aproximándose al altar sin ni siquiera mirar de reojo para descubrir el número mayor o menor de feligreses que asistían a la celebración, fue de las superfluas atracciones católicas que más me encandilaron. Un artesano y su aprendiz; un hombre con una tarea que solamente el está cualificado para realizar.

Esa es la Misa que he aprendido a conocer y amar. Dejen que los bulliciosos tengan sus "diálogos", no faltaba más, pero a los que apreciamos el silencio no nos olviden del todo."

Los cambios litúrgicos postconciliares no fueron particularmente bien recibidos en Inglaterra. El escritor y profesor universitario Joseph Pierce hace notar como la tremenda ola de conversiones que se dio, antes del Concilio, en Gran Bretaña y otros lugares de Europa, sobre todo entre intelectuales y gentes del mundo de la cultura, prácticamente se secó después de aquel. En Inglaterra una considerable cantidad (y calidad) de estos se agrupó en torno a una petición al Papa Pablo VI para conservar en dicho país lo que hoy conocemos como la forma extraordinaria del rito romano. La petición, que firmaron incluso dos obispos anglicanos y algún famoso judío, tuvo éxito y el Papa concedió el llamado "Indulto Agatha Christie" que permitía la celebración de la forma extraordinaria en aquel país. La petición con la lista de firmantes y el indulto se pueden leer pinchando aquí.

sábado, septiembre 8

In Memoriam: Fr. Hugh Thwaites, S.J.

Me entero a través del blog del Padre Finigan, del reciente fallecimiento de Fr. Thwaites. Triste noticia sobre uno de los hombres más grandes que he conocido. Hace tiempo hablé de él y no me voy a repetir. Solo volveré a decir aquello que mi amigo, el que me invitó a conocer a este jesuita, dijo para convencerme: "¿Quieres conocer a un santo en vida?". Tenía toda la razón.

He leído dos preciosos obituarios del Padre Thwaites. Ambos están en inglés. Recomiendo echarles un vistazo. Se puede acceder pinchando aquí y aquí

El segundo enlace es particularmente enjundioso. El autor, un sacerdote inglés, cuenta como en un retiro para curas que predicó el Padre Thwaites, les dió una meditación sobre el infierno. Dice:

"..él, sonriendo afablemente como siempre, dijo "Ahora os voy a dar una charla sobre el infierno; siempre pienso que debo hablar sobre el infierno en un retiro". Nos miramos unos a otros de manera tolerante y nos dispusimos a relajarnos. Nunca olvidaré las palabras con las que comenzó: "La mayoría de los sacerdotes van al infierno". En fin, uno no olvida esa clase de frases."

Fr. Thwaites dejó grabaciones sobre temas doctrinales muy interesantes. Incluso dejó grabadas sus fabulosas memorias de guerra (combatió en la IIGM y fue prisionero de guerra de los japoneses en Singapur). Se puede acceder a ellas pinchando aquí.

Descanse en paz.

sábado, septiembre 1

Conversaciones en la embajada (XLII): Radical españolista y ultracatólica

Se trata de la #2. Nos ha salido un poco radical.

- Y, ¿a dónde vamos ahora, papá?.
- A Trafalgar Square.
- Y, ¿eso qué es?.
- Una plaza donde está la estatua de Nelson, el más grande marino inglés de todos los tiempos.
- ¡Ah, muy bien!. Y, ¿porqué es tan importante ese señor?.
- Sobre todo porque ganó la batalla de Trafalgar, de donde saca el nombre la plaza.
- ¡Ah, estupendo!. Y, ¿contra quién fue esa batalla?.
- Contra una flota española y francesa.


Se le mudó el rostro.

- ¡¡¡¡¿¿¿¿Cóooooomo???!!!- dijo indignada. Y prosiguió- ¡ale, ale, llévanos a otro sitio que ese no interesa!.

Luego le conté aquello que le dijo a mi padre el capitán nosecuantos mientras les enseñaba el cañón Tigre en el Museo Militar de Canarias:

- Y con este muchachito fue con el que enseñamos a Nelson a escribir con la izquierda.
Eso fue en el ataque a Santa Cruz de Tenerife (1797), otra de esas aplastantes derrotas que sufrieron los británicos, y de las que tan poco se nos habla.

En fin, a la niña le divirtió la anécdota y accedió a visitar la plaza solo por ver al manco de Tenerife.

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- ....entonces, el Papa S. Pio V - les contaba, prosiguiendo con la breve narración del cisma anglicano- excomulgó a Isabel "I" de Inglaterra.

- ¡¡¡Toooomaaaa!!! - exclamó encantada la #2, mientras daba un imaginario codazo al aire- ¡por bruja!.

Terció la #1:

- Entonces, papá, Isabel "I" era "reina", ¿no?- preguntó mientras hacía el signo de las comillas con las dos manos. Esta es la manera que tenemos en casa de designar la ilegitimidad de un rey.

- Pues según la ley inglesa, si. Por ser bastarda y perjura.



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