domingo, octubre 7

Libros: A little learning

"A Little learning" es la autobiografía inconclusa de Evelyn Waugh, autor inglés al que estoy últimamente enganchado como el más tirado de los yonquis heroinómanos.

Lo mejor del libro es su comienzo y su final. Especificamente, la primera y la última frase. La primera:

"Only when one has lost all curiosity about the future has one reached the age to write an autobiography"

("Sólo cuando uno ha perdido toda curiosidad sobre el futuro, ha llegado el momento de escribir una autobografía")  

y la última:

"Then I climbed the sharp hill that led to all the years ahead".

("Entonces escalé la empinada colina que me conducía hacia todos los años que tenía por delante").

Creo que la primera frase no necesita explicación alguna. La última si, y como bloguero vuestro que soy, os la voy a dar. El libro acaba con el autor intentando suicidarse ahogándose en el mar. Por suerte aquel día iba con pocas ganas y unas medusas que pasaban por allí acabaron por devolverle a la realidad. Volvió a la playa y siguió con su vida. La descripción en esa frase de lo que vino después es fabulosa por lo concisa y acertada. Uno acaba con su juventud y empieza a bregar, o a escalar la empinada colina de todos los años que tiene por delante. Porque ya no son alegres, verdecidos y floreados campos los que tiene que transitar. Es entonces cuando empieza la ascensión si lo haces bien, o el descenso a las oscuridades si lo haces mal. En cualquier caso suele ser empinado.

Aparte de esas frases lo bueno del libro no es tanto la niñez, adolescencia y juventud de Waugh, que tampoco tienen nada de particular sino el relato en si que resulta delicioso, y donde destacan las fabulosas transiciones entre unos temas y otros (me parece que Waugh es un artista de esto). Creo que se parece mucho a "La Rosa", narración autobiográfica de Camilo José Cela. Y digo "creo" porque hace siglos que lo leí y solo recuerdo que me dejó con la misma sensación entre realista y esperanzada con la que me ha dejado Waugh.

El libro, en cualquier caso, no carece de pasajes sórdidos como corresponde a la vida del niño inglés medio educado en un internado privado. Sorprende (o no, según se mire) al leer este relato o el de otros literatos ingleses (como por ejemplo el de Robert Graves) como la homosexualidad a temprana edad e incluso la pederastia indisimulada eran (y posiblemente son) asunto habitual.

En fin, que se queda uno con ganas de mucho más, siendo el problema que no hay más, porque Waugh no continuo con una segunda parte. De manera que habrá que acudir a sus cartas y diarios para enterarse de asuntos capitales como por ejemplo su conversión al catolicismo, de la que habla poco en este libro.

Recomendable para aquellos que quieran leer inglés bien escrito mediante una narración sencilla en su temática (no en el vocabulario y expresiones idiomáticas que a veces se hacen complicadas), para todos aquellos que les guste el costumbrismo inglés y los ambientes en los que se desenvolvía el autor. Hay una edición en castellano muy hábilmente titulada: "Una educación incompleta", pero no la he leído y por tanto no puedo decir si está bien escrita o no. Yo me he hecho con una extraordinaria y reciente edición en tapa dura de Penguin, magníficamente encuadernada y con una tipografía clarísima. Una auténtica obra de arte hecha libro por un precio razonable.