domingo, febrero 10

El oro rosa hace avanzar la Revolución

Recientemente el gobierno británico dirigido por el conservador Cameron ha decidido introducir nueva legislación que permita a personas del mismo sexo contraer matrimonio.

La primera curiosidad es que no solamente este asunto no estaba en su programa electoral, sino que de hecho su programa electoral llevaba un compromiso de ayuda y protección a la familia. La pregunta que surge es, lógicamente: ¿porque hace esto si ni siquiera estaba en su programa?. La lógica respuesta es: porque le están pagando para que lo haga.

Ayer era el oro de Moscú, del cual tantos se reían y luego resulto que era cierto, hoy es el oro negro o el oro rosa. No hace falta buscarle tres pies al gato.

Al contrario de lo que la gente cree, la partitocracia y la corrupción son el pan nuestro de cada día en el Reino Unido como lo son aquí. Y para los aficionados a los parches políticos, les recuerdo que en aquel país tienen listas abiertas desde hace ya unos cuantos años (Recomiendo leer el libro "The political animal" escrito por Jeremy Paxman, posiblemente el periodista político inglés más conocido y reconocido. Fue gracias a este libro donde entendí en toda su extensión el alcance de la partitocracia y sus redes clientelares).

Dicho lo anterior me ha parecido fascinante parte del debate parlamentario que ha tenido lugar sobre el asunto del matrimonio de personas del mismo sexo. Esa parte del debate resulta iluminadora sobre el funcionamiento de las cosas en estas democracia liberales. Para el que lo quiera ver y entender además de iluminador resulta patético.

Reproduzco debajo parte del debate traducido, donde un diputado conservador (Edward Leigh, de Gainsborough) afea la conducta de aquellos diputados, particularmente laboristas, que le garantizaron (áteme esa mosca por el rabo) que tras la aprobación de la Ley de Uniones Civiles no vendría el matrimonio entre personas del mismo sexo. El diputado laborista Christ Bryant se levanta, pide la palabra, reconoce que fue él uno de los que dio dicha garantía, y seguidamente procede a limpiarse el culo con la misma.


Lo he tomado de la bitácora del padre Finigan. Ahí va:

Mr Edward Leigh (Gainsborough) (Conservador): Deberíamos, desde luego, tratarnos unos a otros con tolerancia y tratar la sexualidad de todos con comprensión, pero la cuestión fundamental que estamos decidiendo hoy es si la ley inglesa debería declarar por primera vez que dos personas del mismo sexo se pueden casar.

El Parlamento es soberano (podemos votar sobre lo que queramos) pero debemos ser muy cuidados y evitar que la ley y la realidad entren en conflicto. En 1648, el Conde de Pembroke, tratando de establecer el principio de que el Parlamento es soberano, dijo que el Parlamento puede hacer cualquier cosa menos el convertir a un hombre en una mujer y a una mujer en un hombre. Desde luego, en 2004, hicimos exactamente eso con la Ley de Reconocimiento de Género. Ahora estamos proponiendo llevar a cabo cambios igualmente crudos a la esencia del matrimoni. Durante los debates sobre la uniones civiles, me fue solemnemente garantizado en esta misma sala del Parlamento, por entre otras personas algunos miembros de la Oposición, que la Ley de Uniones Civiles no llevaría al matrimonio de personas del mismo sexo.

Chris Bryant: Se levanta.

Mr Leigh: Cedo gustosamente la palabra al Honorable Caballero que me dio dichas garantías.

Chris Bryant: Las garantías que yo pueda dar no determinan necesariamente lo que pueda ocurrir en el Parlamento en un futuro. Algunos Honorables Diputados han sacado a colación lo que yo dije en dicho debate. En aquel momento yo pensaba que las uniones civiles eran el non plus ultra de toda la historia. Desde entonces yo mismo soy parte de una de esas uniones civiles y creo que el mundo ha avanzado. Muchos diputados conservadores que votaron contra la uniones civiles saben que la mentalidad de Gran Bretaña ha cambiado y quieren reflejar ese cambio en la ley.

Mr Leigh: La preocupación que algunos de nosotros tenemos es que el mundo, en la opinión del Honorable Caballero, podría volver a avanzar, y que muchas de las garantías que se nos están dando podrían no servir para mucho.
Si yo fuera el diputado Bryant posiblemente me habría levantado y habría contestado a la última intervención con un escueto: "Quite!".

11 comentarios:

Anónimo dijo...

De acuerdo, por supuesto. Solo una corrección ortográfica: aunque en inglés "sovereign" es con "V" en español "soberano" es con "B".
Por otra parte, ¿ha utilizado "quite" en sentido exclamativo, lo ha confundido con "quiet" o, tal vez, ha hecho una mala traducción del español "bastante"?
Un abrazo en Cristo Rey.

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias por la primera corrección ortográfica. Ya he hecho el cambio oportuno. De verdad lo agradezco, mi pereza me impide leer las cosas que escribo por segunda vez y por tanto no me doy cuenta de estos fallos.

La expresión "Quite!" en inglés quiere decir algo así como "¡Claro!", "¡Por supuesto!" o "¡Precisamente!".

rojobilbao dijo...

"Yo fui uno de los que hizo tal promesa. Pero una promesa dada a un cretino capaz de creer en mis promesas, no tiene validez. Luego ahora les prometo otra cosa y deberán creerme, quedando así demostrado que su estupidez no tiene límites."

Anotacionesdemanuelmorillo dijo...

Más que el oro rosa es el oro marrón, con el que se impulsa

Yurremendi dijo...

De poco oro necesita la camarilla sodomita en el Reino Unido cuando la BBC, corporación de agitprop financiada con el dinero de todos los británicos, es una formidable máquina en favor de la legalización de todas las aberraciones sociales. Cameron es una marioneta ruin y asquerosa que sin rubor declaró que favorecía la nueva legislación porque él “cree en el matrimonio”. Claro, como todos los conservadores, ¿no? ¿Se puede ser más cínico e insultante? A favor de la familia, también, por supuesto, como la de Elton John. Lo peor es que la revolución no tiene por objetivo la dictadura del proletariado, ni la supresión de las naciones, ni la igualdad (llamémosla así) entre lo moral y lo inmoral, sino la destrucción del cristianismo (de la Cristiandad primero, que es el cristianismo en su vertiente social, y de los cristianos después, de los que queden claro está). La revolución ya está consumada, ya no necesita “avanzar”, sino consolidarse. El oro de la revolución ha sido siempre, y sigue siendo, el de los deicidas, el de los que odian a Cristo, como hace dos mil años. Y el oro de Moscú es, hoy, el de la resucitada catedral de Cristo Redentor. Ironías de la historia, hoy es a los cristianos a quienes nos toca gritar “¡Viva Rusia!”.

Yurremendi dijo...

Me acabo de enterar que el papa renucia. ¡Que Dios tenga piedad de nosotros!

Yurremendi dijo...

No se había dado el caso desde Celestino V, en el siglo XIII, un papado raro que duró solamente unos meses. ¿Es esto un nuevo precedente? ¿Se acabó el papado vitalicio?

Anónimo dijo...

No yurrumendi: se acabó el papado, tal como lo conocemos, y viene el anti-papado

Yurremendi dijo...

Ya veremos lo que pasa. Tampoco es que los últimos papas hayan sido como para lanzar cohetes, pero siempre se puede ir a peor. Y tal como va el mundo...

Ana dijo...

Un hermoso blog, felicidades :-)

Te invito al mío, por si te es de ayuda en tu crecimiento espiritual.

http://frasesdedios.blogspot.com.es/

Feliz tiempo de Cuaresma y un abrazo en la luz del Creador.

Gerardo dijo...

Cuando los socialistas lanzaron lo de lo smatrimonios entre homosexuales, el ex-secretario general del psoe de cierta comunidad autonóma me preguntó:

¿Que te parece lo del matrimonio homosexual?.

Mi respuesta:

Pues una mariconada.

Y desde entonces no me ha vuelto a preguntar nada.