martes, marzo 19

Dos hermanos, dos poemas, dos caminos....

Anda mi #1 entusiasmada con el poema aquel de Antonio Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Ha decidido aprendérselo, de modo que tenemos al Serrat dando la murga a todo pasto y a todas horas. Pocas cosas me animan tanto como ver a mis hijas empeñadas en aficiones culturales. Este emprendimiento concreto de la mayor,  me ha dado oportunidad de entender como las tuvo que pasar mi abuelo en la época universitarias de mis queridas tías comunistas. A una de las cuales debo mucho de mi carrera profesional y a la otra mucho de una infancia feliz. 

Pero me desvío del tema.

Mi hija me ha preguntado que me parecía el poema. Instintivamente y sin pensarlo he contestado que está muy bien pero que me gustaba más aquel que decía:

Camino que no es camino,
de más está que se emprenda,
porque más nos descarría
cuanto más lejos nos lleva.

Y ahí se ha quedado la cosa hasta que las meninges se me han puesto en funcionamiento y me he dado cuenta de que el segundo fue escrito por Manuel Machado, hermano del primero. 

No se mucho sobre cada uno de los hermanos Machado, más allá de que ambos fueron un poco golferas, y que uno fue rojo (de aquella manera) y el otro farcista (de aquella manera). El primero se casó a los 34 años con una niña de 15, y el segundo acabó sus días en la fe católica ingresando su viuda en una orden religiosa. 

Si que me parece que al comparar los dos poemas surgen dos comovisiones completamente contrapuestas. La primera es una cosmovisión revolucionaria (en su acepción primigenia y real: romántica, emotivista, destructiva, falsa y anticristiana), la segunda es una versión tradicional: realista, sólida, constructiva y de sentido común. 

¿No hay camino?. Si, si que hay camino. El que construyeron mis padres, y los padres de mis padres, y los padres de estos también. El que construyó la sabiduría de los siglos y que vosotros destruisteis sin ofrecer nada a cambio y ahora que no hay nada, nos decís lo obvio: no hay nada. Rodeado de floripondios, pero al fin una obviedad vacía e inútil.

El camino se podía desbrozar, arreglar, cambiar su curso si era necesario y sobre todo se podía extender. Cada generación lo hacía avanzando sobre lo que había hecho la anterior. Pero en vez de eso, creyéndoos más listos y capaces que todos los que os habían precedido (¿cabe mayor soberbia?) lo destruisteis echando estiércol sobre lo construido.

Uno dijo que Él era el Camino, y lo colgaron de una cruz. Parece que Antonio Machado también se olvidó de Aquel. 

¿Se hace camino al andar?. Seguro que si. Pero.....¿andar hacia donde?. Los que construyeron el camino lo sabían: hacia el Reino de Dios. A cambio vosotros nos ponéis a marchar por un camino inexistente que va a parar a ninguna parte, es decir, al paraíso en la Tierra. A Antonio Machado no se le ocurrió que para ir a ninguna parte hacen falta alforjas. Curiosamente. Alforjas mayormente cargadas de tranquilizantes y ansiolíticos (o de drogas mayores), una vez que la TV y el consumismo se demuestran incapaces de adormecer las conciencias. 

Y esa senda... ¿nunca se ha de volver a pisar?. Bueno, depende. A la vista del precipicio al que nos lleva ese inexistente camino puede que haya un par o tres sujetos con algo de seso que decidan dar media vuelta y volverse por donde han venido. No caer en el precipicio es una buena razón para volver a pisar esa senda. La mayoría sigue subyugada por "hacer camino", "su" camino, que ya es bonito porque es de ellos aunque lo que espere al final del camino sea una sima llena de nada. 

Antonio Machado tuvo la honradez de terminar el poema de la única forma que se puede acabar, esto es, con un grito de desesperación:

...cuando de nada nos sirve rezar.

¿Se va entendiendo?.

No se cuales fueron las fechas en que ambos poemas fueron escritos. Me distraigo en pensar que primero escribió Antonio, y luego Manuel (su hermano mayor) le contestó, para poner las cosas en su sitio. Y le dice a su hermano (y a todos los que le lean) que tenga cuidado de a donde y por donde va.

Porque Manuel presume, infiere, sugiere.....que hay camino. Aunque no sea el que haya que tomar, pero lo hay. Y también sabe que la masa ansiosa escogerá el de su hermano, el que no existe y que no lleva a ningún lado, y lo advierte y advierte de sus inexorables consecuencias. La réplica a su hermano es directa: "camino que no es camino" como contrapuesto al "caminante no hay camino".

Un radical y un profeta de desgracias es lo que era el Manuel este. Y tuvo razón, como suele ocurrir.

Mi profesor de lengua de 7º de EGB, al que tanto cariño teníamos y tenemos, nos decía socarrón que el poema de Antonio nos venía como anillo al dedo:

....pero lo nuestro es pasar....

Y consiguió que al menos esa parte nos la aprendiéramos.

ACTUALIZACION: Me dice Silvestre en los comentarios que el último verso ("...cuando de nada..") no es de Antonio Machado. Al parecer se lo inventó Serrat para su canción. Bueno, pues queda dicho. Gracias a Silvestre por la corrección. Dejo el texto como está porque me parece que, aunque añadido por Serrat, el verso lo dice todo.

8 comentarios:

Miles Christi dijo...

Embajador, veo que has destapado tu tarro de las esencias y que has roto algún que otro período interregno de silencio de tecleado al que nos tenías acostumbrado, con una escritura ágil y desenfada, rica y cultivada, que celebro, apenas leo el artículo de la rebelión de las hijas que como los zipi zape eran castigadas al cuarto de los ratones por desobediencia manifiesta al pater familias, y me encuentro con los hermanos Machado con sus espadas cruzadas y sus dos cosmovisiones enfrentadas de la vida. Y mañana a las 6 o´clock suena mi despertador, pero no me resisto a escribir estas palabras.

Desconocía el texto de Don Manuel, pues el de Don Antonio nos los han metido con calzador, sobre todo desde que Don Alfonso Guerra con ese ramalazo cultureta declaró su amor a Don Antonio.

Qué gran razón tenía Don Manuel, creo que los que formamos las huestes seráficas del embajador, los que amamos la tradición, compartimos esa cosmovisión. Ya decía Baltasar Gracián en su Criticón que de todas las monstruosidades que se van descubriendo cada día en la arriesgada peregrinación de la vida humana, la más portentosa es el estar el Engaño en la entrada del mundo y el desengaño a la salida, inconveniente tan perjudicial que echa a perder todo el vivir.

Así, pues ojo con el camino que se escoge, pues algunos conducen al precipicio y como decía este aragonés universal “más vale cuerdo a solas que loco con todos”, así que seamos hábiles para no dejarnos llevar por esas mayorías necias, que de cada diez cabezas nueve embisten y una piensa, esta última frase sí que es de Don Antonio, algo bueno dijo.

Un abrazo

Ignacio dijo...

El padre de los Machado era Demófilo, buscalo en google; fué uno de los impulsores, lideres y mandamases de la institución libre de enseñanza: aquella a la cual ha copiado en formas y maneras, debidamente traducida, el opus para su estructura de colegios; Demófilo era casado con la hija de un elemento que había hecho la colecta de romances, ergo toda la familia por percolación son flamencos, y en esa clave debes leerlos. Más allá de los mitos rojistas y antirojistas eran gente muy anclada en la tradición; poco hay más tradicional que los cantes flamencos que son labriegos y de los caminos; lo de las modas de los momentos de política es signo de cada tiempo pero que eso no te empañe la visión. También a mi me gusta Manuel, tambien he cometido el error de perseverar en repetirme algo, eso no es nada malo. Lee a Panero padre, es más de tu gusto, pero déjalas a ellas que descubran el sentido del ritmo y de lo hondo por repetición. ¿O rezar sólo vale para rezar? Debe ser un coñazo, pero apura tu estoicismo.

Silvestre dijo...

Bueno, en realidad el poema de Machado que canta Serrat no existe como tal: las primeras estrofas son diferentes cantares de Machado que el cantautor unió para hacer la canción.

Que yo sepa, y no los he encontrado en las obras compleras que tengo a mano de Machado, los últimos versos (incluido el "de nada nos sirve rezar") son del propio Serrat para referirse a la muerte en el exilio del poeta.

El poema de Manuel Machado también me gusta, pero me deja algo frío. Los versos de Antonio me parecen más vibrantes y musicales.

Silvestre dijo...

Olvidé, creo que el poema de Manuel me deja frío porque posiblemente le falta lo que le sobra al de Antonio: audacia.
Supongo que la posición ideal de un cristiano sería la combinación de ambas: lanzarse al camino correcto con el desprendimiento del que ni mira lo que deja atrás.

Al Neri dijo...

Creo que ambos poemas no tienen por qué ser contradictorios. Los dos lanzan un mensaje positivo, ya que el de Antonio sugiere que no es necesario tener todos los cabos atados para iniciar un proyecto o tomar una iniciativa, porque si fuera así nadie emprendería nada nunca, y Manuel nos alerta del peligro de lanzarnos a hacer las cosas al buen tuntún sin un mínimo de planificación.

Ignacio dijo...

Mola esto de que al Embajador le cuelen en un comentario propaganda de porno duro y salvaje, la verdad.

Embajador en el Infierno dijo...

Miles- Muchas gracias por tus amables palabras. Siempre apetece que a uno le animen. Veremos a ver lo que me dura.... Procuraré hacerme con Gracián que cada vez me da más la impresión que es uno de esos enormes desconocidos.

Ignacio- Me alegra mucho verte otra vez por aquí. No estoy nada seguro que Antonio estuviera anclado en la tradición, pero por una vez me fiaré de ti. ¿Quién es Panero padre?. Ellas leen y luego me cuentan, y así resulta que son mi principal fuente de inspiración según se va viendo.

Y por cierto que voy a tener que moderar los comentarios porque los spameros me tienen reventao.

Silvestre- Muchas gracias por tus puntualizaciones. Busqué y rebusqué (por internet) para asegurarme que el poema era el de Machado sin añadidos. Veo que me equivoqué. Pondré una advertencia en la entrada.

Disiento contigo que al poema de Manuel le falte audacia, puede que le sobre prudencia (que en el otro ni está ni se la espera), pero lo que dice es una verdad como un templo. Estoico (senequista?), como sugiere Ignacio, pero por a lo mejor por eso lo he tenido clavado en la mente desde la primera vez que lo escuché (en casa de mi abuela cordobesa, si ves por donde van los tiros).

Neri- Muchas gracias por compartir tu interpretación. Insisto en lo que le digo a Silvestre. No me parece que Antonio proponga nada más allá del "tira p'lante que ya saldrá algo", no hay un proyecto, ni un objetivo, ni una intención. Es como tirarse a la piscina sin mirar siquiera si tiene agua. Mientras que Antonio implícitamente presume que hay caminos, que existen y simplemente advierte que tengas cuidado con el que eliges. No dice que te quedes parado sino que elijas bien.

Ignacio dijo...

Busca a Demófilo, busca la filiación de los Machado: si el cante de labranza no es tradición, entonces me equivoco.
Leopoldo Panero.