jueves, octubre 10

Tres cuadros para perder un avión

La última vez que estuve en Nueva York por cuestiones laborales acabé pronto mis quehaceres y quedó tiempo más que suficiente para hacer alguna cosa. 

En esta ocasión la Sra. Embajadora y sus criaturas me habían liberado explícitamente de hacer compras, de manera que pude dedicar la tarde a algún provechoso fin. Me fui al Museo Metropolitano.

Tres cosas se deben decir del Metropolitano: una, que está fabulosa y espectacularmente bien montado; dos, que, con todo, resulta frio y artificioso, sobre todo esas extraordinarias reconstrucciones de estancias de diferentes épocas que se encuentran tan fuera de lugar (real y metaforicamente); y tres, que no tiene casi arte español (ellos se lo pierden y desde luego está mucho mejor en España).

Dicho lo cual, lo pasé como un enano. Tan bien lo pasé que a punto estuve de perder el avión de vuelta a casa. Y ello debido sobre todo a tres cuadros que traigo a la bitácora. Me gustaría tener el conocimiento y oficio de D. Terzio , para poder describirlos adecuadamente. Como no puedo, simplemente los pongo debajo (animo al personal que pinche en las imágenes para verlas en grande) y hago una breve presentación. A lo mejor D. Terzio se anima y me deja un poco de su sabiduría artística en los comentarios.

A Santa Juana de Arco se le aparecían el Arcángel San Miguel (en el cuadro), Santa Catalina y Santa Margarita, que bien pueden ser las dos figuras femeninas que acompañan al Arcángel. Pasé cosa de 20 minutos completamente alelado con los colores, la peculiar composición y la expresión de mi santa favorita en su arrebato místico.  Apréciense el árbol que hay detrás de la figura principal y sus hojas.


Lo que me fascina de Ingres es la capacidad que tiene de dar movimiento a esos rostros de porcelana. Un movimiento tan sútil y tan etéreo que parece estar y no estar a la vez. Este cuadro es "La Virgen adorando la Sagrada Forma" y el estilo era muy del gusto de mi añorada abuela.




No había oído hablar de Ernest Meissonier hasta que vi este cuadro que representa la victoria de Napoleón en Friedland. Lo que más me gustó son las expresiones de los rostros que tienen los húsares de la izquierda del cuadro. Pero, vamos, todo él es grandioso.



Pues eso.

De propina dejo una escultura de San Tarsicio, moribundo, protegiendo la Sagrada Forma. No tiene nada que ver la foto con la escultura que lo deja a uno anonadado. Conviene conocer la historia de su martirio.


26 comentarios:

Terzio dijo...

Como me has invocado, aparezco como fatal espectro, pero ya no hay remedio, tú te lo has buscado, allá va:

- Primus: No me cae bien la Pucelle de Orleans, no comprendo el caso. No sé por qué Francia (la Francia que procesa y quema a los Templarios, la Francia que retiene a los Papas en Avignon, la Francia que provoca y mantiene el Cisma de Occidente) es la buena de la peli de la Guerra de los Cien Años y los ingleses son los malos. Y el cuadro, muy bonito, pero del montón...del montón de los que se pintaban entonces, historicistas, románticos, fantásticos...etc.

Secundus: Ingres es frío, academicista, último vestigio del neoclasicismo vuelto romanticismo, un clásico post-revolucionario, entre Napoleón y Luis XVIII. Un dibujante magnífico, pero incapaz de transmitir más allá de sus cuidados diseños. Esa imagen es tema de estampa de 1ª Comunión, cartulina de cromografía, portada de calendario; una devota (?) imagen, tan afectada como su autor.

Tertius: Una carga de caballería, muy repetida. Que los protagonistas te enganchen no quiere decir que el lienzo merezca un museo.

Por fín, comparto gusto, con mucho gusto: El San Tarcisio es una escultura preciosa, inspiradísima, piadosa; Falguière es uno de los grandes escultores del XIX clasicista francés, lo mismo te esculpe una ninfa bellamente impúdica que logra la sincera piedad religiosa, cristiana, que trasmina el mármol del San Tarsicio, como si pusiera emocionante vida/muerte a la escena de la Fabiola de N.Wiseman.

p.s. Irse a New York-New York para ver arte francés, es muy chic; pero es más fácil cruzar los Montes Pirineos, que nos separan de Francia, que coge más cerca y es más barato.

'

rojobilbao dijo...

Don Terzio hoy ¿ha desayunado usted fruta amarga?

Jules Bastien-Lepage es un pintor talentoso, pero que no ha dejado ninguna obra maestra. Este cuadro tiene un cierto interés por su mezcla de realismo de Millet y toques del grupo prerafaelista. Su tamaño (casi proporción 1:1) lo convierte en visualmente muy interesante en un museo.

Ingres es un gigante. Dibujante sobresaliente y académico y frío deliberado, lo que hace de él un genio. En el caso que nos ocupa las figuras secundarias sobran, pero la Virgen está extraordinaria. Lo de portada de calendario es tan injusto como la fama que sufre Murillo.

Cierto que lo de Meissonier, es uno más. Pero los napoleonistas nos emocionamos con cada victoria del corso. Y este cuadro eleva el ánimo.

Y por último, entre Falguière o Canova, me tira el terruño.

Más verdad que un santo en lo que conviene a la hora de conocer arte francés. Se coge el TGV y voilá. Lo que el embajador debiera haber hecho es perder el avión mirando todas las obras que tienen de Hirosigue.

Nachet dijo...

"la Sra. Embajadora y NUESTRAS criaturas"

No te busques follones...

Interesantes los cuadros. Y más los comentarios. Aunque no pueda entender que un español sea "napoleonista". Algo así como que un polaco fuese hitleriano.

Un abrazo

Patrick Mary Benedicte dijo...

Me causa mucha ternura y me llama a la devoción el cuadro de "La Virgen adorando la Sagrada Forma". Su rostro es muy bello y tiene una expresión con mucha gracia y serenidad.

Sin duda que la escultura de San Tarcisio esta muy bien lograda, la expresión de su rostro me recuerda a la de muchos niños de la calle que sufren y adolecen.

Muy buen post Señor Embajador!!

Yurremendi dijo...

¡Pobre Embajador! El señor Terzio, que sin duda es el de varas, le ha propinado unos puyazos desconsiderados para con sus honestos, decimonónicos y perfectamente defendibles gustos estilísticos. A fe mía que no seré yo tan cruel.
No creo que la pintura de Bastien-Lepage sea del montón. Creo que sobresale por la calidad del oficio, la perfecta verosimilitud y humanidad del rostro. El dominio del tono (fotográfico) es supremo; el color parece sabio, sutil y equilibrado (aunque solamente delante de la pintura original puede uno percibir y juzgar de verdad la particular calidad de esa vibración de luz que llamamos color). El problema del naturalismo es que prácticamente carece de expresividad puramente plástica y debe por tanto recurrir a una expresividad, digamos, mímica, razón por la que tantos cuadros del XIX caen en la teatralidad. A pesar de la expresión alucinada, la figura no parece la de una santa: es una muchacha carnal, plena y encantadoramente. No me sorprende que hayas podido pasarte delante del cuadro veinte minutos de ensoñación contemplativa. Mencionas el árbol (¿manzano, membrillero?) y las hojas. Diré algo: empecé a aprender inglés en serio leyendo a John Ruskin, y tu comentario me ha recordado inmediatamente unas líneas que leí en The Elements of Drawing. Hablando de la pintura del follaje (con perdón) arbóreo dice el victoriano:
…nearly all leaves have some luster, and all are more or less translucent (letting light through them); therefore, in any given leaf, besides the intricacies of its own proper shadows and foreshortenings, there are three series of circumstances which alter or hide its forms. First, shadows cast on it by other leaves,—often very forcibly. Secondly, light reflected from its lustrous surface, sometimes the blue of the sky, sometimes the white of clouds, or the sun itself flashing like a star. Thirdly, forms and shadows of other leaves, seen as darknesses through the translucent parts of the leaf; a most important element of foliage effect, but wholly neglected by landscape artists in general.
Hoy es el día (¡qué tenaces son las impresiones de juventud!), sobre todo en los soleados estivales, en que aún me veo escudriñando con espíritu ruskiniano, el hipnótico y cambiante juego de sombras, reflejos y transparencias de las hojas de los árboles.
Prosigamos. La pintura que menos me gusta es la de Ingres: meticuloso y perfecto en el dibujo, artificioso, relamido y postizo en la concepción. Mediocres las figuras del segundo plano (que supongo son santa Elena y san Luis). Aun así, si hubiera almas cándidas que se sintieran movidas a la piedad o la oración a partir de la contemplación de este cuadro, ya cumpliría con un cometido noble. Lo que no veo, lo siento, es movimiento. La figura se me antoja estática como muñeca de cera del museo de Madame Tussaud.
A Meissonier, exponente de la despectivamente llamada pintura pompier lo conocí gracias al célebre libro de Draeger sobre Dalí, que lo tenía mi papá en su biblioteca, y en el que se reproducía el cuadro este de Napoleón. También gracias a un lujoso mamotreto que se titulaba “Grandes batallas” y que estaba repleto de ilustraciones de cuadros historicistas, buena parte de ellos napoleónicos. Un ilustrador competente.
El san Tarsicio, un excelente ejercicio académico de tema religioso pero sin espiritualidad. La figura encantadora y teatral.

Terzio dijo...

Con esos comentaristas 'agradaores' pierdes el avión y hasta el trasatlántico, si se diera el caso.

Con lo cerquita que vives del Prado y la de cosas que hay por allí para perder el AVE...

Si te digo que alguna vez lo perdí por culpa del Prado ¿me creerías?

'

Embajador en el Infierno dijo...

Terzio, Rojobilbao y Yurremendi- Yo sabía que esto iba a pasar, es decir, yo quería que esto pasara. "Esto" es invocar al espíritu de D. Terzio y que dijera lo que dijera, iba a haber un enjundioso intercambio con el liberal y el carlista por antonomasia de los comentarios de esta bitácora.

En fin, ha ocurrido y yo estoy encantado repasando por décima vez vuestros comentarios.

Ultimamente ando leyendo sobre los prerafaelistas, Ruskin y demás....

Aclaro, eso si, que no fui a NY a ver arte francés. Más bien estaba en NY por razones ajenas a mi voluntad y me pasé por un museo. Dio la casualidad de que lo que más llamó mi atención eran piezas de arte francés. Pero eso no debería ser llamativo ya que el arte francés sobreabunda en el Metropoiltano.

Me creo D. Terzio que casi perdiera el tren (y mira que lo tiene cerca) por estar en el Prado. Aunque soy de Madrid, he estado allí más de una vez, no se crea.

Rojobilbao- Me temo que comparto la tesis de mi amigo Nachet sobre Napoleón. Supongo que la culpa la tiene Perez-Galdós. Una vez estuve en París con mi señora y me sorprendió la persistente idolatría napoleonista. Simplificando mucho, para mi Napoleón no deja de ser el origen de todas las desgracias bélicas que asolaron Europa durante 150 años y el antecedente de otros violentos personajes de nuestra historia reciente. A mime gusta la pintura militar bien hecha y por eso me encantó este cuadro.

Yurremendi- Fabuloso el párrafo ese que me pones de Ruskin. Ahora estoy con la biografía de Dante Rafael Rosetti (la de Waugh, claro) y veo que hay que abundar un poco en el Ruskin este (y ya puestos en Pugin y tal- veo venir otra colleja).

Nachet- Permítete algún desahogo inocente ¿eh?.

Parick- Muchas gracias, hombre. Siento lo mismo que tu con el cuadro de la Virgen.

Garro- La discusión hasta ahora se ha mantenido muy civilmente, y me gustaría que siguiera así. Espero que lo entiendas.

Garro dijo...

No sabía que censuraba el buen humor Embajador (creo que era evidente el tono jocoso), parece que le gusta el espiritu honesto de don Terzio pero no así el de otros, prometo no volver a escribir y seguir leyendo para no avinagrar su blog.

Saludos.

Embajador en el Infierno dijo...

Garro- Aquí hay unas normas muy sencillas y muy concretas. Lo que usted muy bien y muy legitimamente puede tomar por tono jocoso igual otros no lo ven igual. Para evitar que lo jocoso se torne en bronca corto por lo sano. Sin más. Nada personal. Puede usted escribir todo lo que le parezca y puede incluso, como hace D. Terzio, poner mis particulares gustos y preferencias a caer de un burro, que no tengo ningún problema con ello, pero afine un poco más cuando de criticar a las personas se trate. Por favor. Gracias.

Garro dijo...

(no hace falta que publique esto)

Mis disculpas del caso, mi primera intervención la hice pensando en un articulo de Don Terzio sobre el comentario del papa, "Los melancólicos tienen cara de "pimientos en vinagre". El mismo padre dice "En fin, queridos co-pimientos en vinagre, carísismos hermanos católicos míos, afines, amigos, visitantes y comentantes de ExOrbe: ánimos y no perdamos la esencia de nuestro aderezo picante, como el pimiento, y ácido, como el vinagre (de crianza de Jerez, of course).

Perdone que me extienda, don Terzio como hombre bien nacido que es, habla las cosas con transparencia aunque a algunos comentaristas agradadores como el dice les resulte chocante, de ahí mi primer comentario.

Saludos.

Embajador en el Infierno dijo...

Está claro Garro, muchas gracias. Posiblemente me excedí, pero prefiero hacer eso y evitar problemas.

Yurremendi dijo...

Embajador, no hace falta que nos digas lo que querías que pasara, antes ya nos habíamos dado cuenta: en cuanto corres los cortinones del despacho, te enfundas en el batín y sacas la güija, ya sabemos que te dispones a convocar espíritus. El párrafo de Ruskin no aspira a una fabulosa calidad literaria, está sacado de un libro que son meras lecciones de dibujo. Yo no empezaría leyendo de él más que una antología, como mucho. De Pugin tengo un librito con dibujos de ornamentos góticos. El espíritu del neogótico, los prerrafaelitas, el movimiento Artes y Oficios de Morris, son la reacción lógica y humana ante el asfixiante industrialismo inglés. Nada como vivir entre chimeneas, ferrocarriles y darwinistas convencidos, para querer soñar con nenúfares, náyades, caballeros empenachados y damas cautivas en altas torres. Yo fui un estudiante muy aficionado a los postizos brocados y terciopelos prerrafaelitas, llevado tanto de un cierto esteticismo decadente, como de una reacción contra los horrendos ídolos de mis profesores: los insufribles Oteiza, Beuys, Bacon y demás morralla. El Ashmolean fue una de mis mecas predilectas, y las galerías de los prerrafaelitas en la Tate, donde casi siempre me veía solo.

Bonariensis dijo...

Más allá de las dotes pictóricas y los gustos por una u otra escuela o época... de la Doncella de Orleans al gran Corso hay mucho trecho, como el que va de la conquista de una patria para el cielo a la conquista de las naciones para la propia vanagloria. O de la victoria de una pastora por Dios y por el Rey a la derrota del gran estratega contra el invierno y la ambición.
Y en el medio toda una historia partida en dos por la guillotina que buscó descabezar la fe para encumbrar a la diosa Razón.
Y, todo eso, que no sólo alcanza a Francia, quizá tenga también su correlato en un tipo de arte que busca más resaltar los pliegues de la vestidura exterior que las invisibles expresiones del alma.

rojobilbao dijo...

Leido el comentario de Yurremendi me animo a invitarles a una lectura. Como son gente instruida lasumo que puedan haberlo leido. Corro el riesgo de quedar como cultureta porque me rece la pena

"Un lector infrecuente" de George Steiner

http://caribe.udea.edu.co/PDF/publicaciones/leerreleer/leeryreleer35.pdf

rojobilbao dijo...

OFF TOPIC:
Historia que supongo del gusto de los lectores y que desconocía. Se sigue procesionando hoy día.

La Gran Fiesta de La Naval de Manila rinde homenaje a los soldados que en 1646, se enfrentaron en cinco ocasiones, en cinco sangrientas batallas navales a los holandeses, los ingleses y los corsarios que no sólo buscaban las riquezas del archipiélago, sino que también pretendían sustituir el catolicismo por el calvinismo protestante holandés, de las que la más célebre es aquella en la que a bordo de los galeones “Encarnación” y “El Rosario”, los españoles consiguieron hacer frente y derrotar a la flota de quince fragatas holandesas que mejor dotadas y armadas que las españolas, intentaban invadir Filipinas.

En las cinco batallas, sólo quince defensores de Manila murieron. Antes de cada una de las batallas se buscó fervientemente la intercesión de Nuestra Señora del Rosario, a la espera de una protección similar a la que dio a los cristianos en Lepanto; ante cada una de las batallas, la tripulación de las galeras, los soldados, los religiosos españoles y filipinos prometieron un homenaje especial a la Virgen del Rosario si se producía la victoria, y puesto que las victorias se produjeron, los homenajes se celebraron con el nombre ya mencionado de La Naval, y los defensores solicitaron el reconocimiento oficial de la iglesia y la declaración de las victorias navales de 1646 como fruto de la intercesión de la Madre de Jesús.

http://lalibrea.com/node/32

Yurremendi dijo...

Rojobilbao:

Se agradece la recomendación. Mi mamá, que es de Bilbao, y se le nota, me regaló cuando estaba aún fresco de la imprenta el libro de Steiner "Pasión intacta" (Siruela). Pero como por lo visto se trata de releer... En fin, que ars longa, vita brevis...

rojobilbao dijo...

Yurremendi, su señora madre además de bilbaina es una gourmet.

Pero si su madre es ciertamente de Bilbao, ella se definirá como de Abando (rep. independiente) de Bolueta (idem) de Indauchu...

Yo soy de Abando y de los agustinos, haga el favor de centrar el tiro con barrio y parroquia (la de su juventud, que yo por ejemplo ya ni Abando ni agustinos)

Yurremendi dijo...

Abando puro y duro, pero de después de la anexión, o sea, del Ensanche. Mi bisabuelo (parroquia de San Vicente de Abando) tenía una peluquería en Colón de Larreátegui, junto a los Jardines de Albia, a cincuenta metros del chalet donde vivía Sabino Arana, de quien era perfecto coetáneo. Allí nació mi abuelo, quien se estableció en la calle Elcano, parroquia de San Francisco de Asís (para los bilbaínos, la "Quinta Parroquia"). En Elcano nació mi madre, y allí sigue viviendo, porque ¿para qué cambiar de acera?.

rojobilbao dijo...

Muy señor mío Yurremendi. San Vicente mártir era la única parroquia a este lado de la ría, lógico que los suyos fueran de allí. Mi familia era de Henao, muy cerca de los suyos por tanto (apenas 100mts) y casualidades he vivido en la calle Elcano al otro lado de la plaza Moyúa 20 años (los mejores).

Eso sí no reniego de mi parte materna (rep. independiente de Bolueta y Eibar) pero uno es más de Bilbao que sus baldosas.

Suelo ir a misa mañanera en la 5ª parroquia. Quizá haya coincidido con su señor madre. Me pone a sus pies.

Yurremendi dijo...

Pues habremos coincidido, ¡qué cosas! gran parte de esos veinte años viviendo en la misma calle. Además de a la "quinta parroquia" Solíamos ir bastantes domingos a misa a la residencia de los jesuítas, y más raramente, a los agustinos. Al presente, mi señora madre (a cuyos pies, por petición propia, le coloco) y su señora hermana, mi señora tía (y madrina de bautizo, que también vive en Elcano) frecuentan con mayor asiduidad la parroquia de... San Vicente Mártir. Extraños flujos y reflujos... Algo tiene Bilbao pegadizo como la pez que antaño se usaba para calafatear los buques de la ría. Los últimos meses he estado a punto de decidirme a volver a Bilbao y mirando pisos, me había quedado con uno en la calle... Elcano, en el portal contiguo al del piso de mi señora madre. Como decía mi abuelo abandotarra: "Si el mundo (o Bilbao) es un pañuelo, ¡nosotros qué seremos!".

rojobilbao dijo...

Paisano Yurremendi, sospecho que tus ancianas madre y tía no serán de misa en vascuence, pero aún así, de seguro conocerían por confesar quizá con él al padre Baztarrika SJ. Mi difunto dir espiritual y al que ayudaba en misa en el veteroidioma. si fueran más de Lizarralde me enfadaría. Luzárraga tiene un pase y Bonilla, pues lo dejamos para otro día.

No soy de San Vicente apenas, debido a que son unos golfos progresistas, aunque a veces toque acudir por los horarios.

Respecto a la situación catastral, le diré que yo, que he vivido en Mazarredo (otro ilustrísimo vasco) Lersundi y Elcano, ahora vivo en el nuevo barrio de Miravilla, no me hago a otra cosa que pensar en Bilbao con la calle Elcano como epicentro y si me apura hipocentro.

Y como quiera que son ustedes una caterva de carlistones les recomiendo otro breve librito de interés general y bilbaino en particular.
http://muelledeuribitarteeditores.com/publicaciones/mazarredo-y-urquijo-entre-dos-fuegos/

Embajador en el Infierno dijo...

Y el akelarre bilbotarra este que me habéis montado??

rojobilbao dijo...

Eso te pasa por abandonar el blog. Hacer dejación de funciones. Si fueras funcionario estarías en la cuerda floja.

Yo tengo pa´rato con el tema. A nada que Yurremendi me siga os acabais enterando de todo lo que acontece por la Villa.

Por cierto Yurremendi hubo una barbería en Mazarredo colindante con Colón (ahora librería San Pablo) ¿sería aquella?

Terzio dijo...

Pero vamos a ver, que esto es serio y hay que deslindarlo: ¿Me consideras/me llamas "...el liberal por antonomasia de los comentarios de esta bitácora"".

A ver si vamos a tener que buscar padrinos y citarnos extramuros, que por menos se arman duelos.

Con la alevosa premeditación de saber que iba a haber gresca en cuanto compareciéramos los 'nominados' de oficio, ¿no?

¡Tamaña maraña!

'

Anónimo dijo...

Estimado Terzio, no tan rápido que ha leído mal, se trata de tres personas: usted, rojobilbao (el liberal) y Yurremendi (el carlista)

Yurremendi dijo...

Rojobilbao: No, la peluquería no estaba donde ahora la librería San Pablo, sino donde hay ahora (bueno, donde hay desde hace muchos años) una administración de lotería, creo que en el portal nº6.

Embajador: Sí nos hemos puesto un poco pelmas, pero como aquí nadie se movía... ¡Ah!, en Bilbao, de aquelarres nada, eso lo dejamos para la cueva de Zugarramurdi. Bilbao es (era) más de té con pastas.