domingo, enero 12

¿Quienes fueron los primeros en pedir el sufragio femenino en España?

Anda mi hija mayor haciendo un trabajo sobre el sufragio femenino en España.

Uno sabía de oídas que los primeros en pedir el sufagio femenino en España fueron los carlistas. Pero sólo lo sabía de oídas.

Con lo del trabajo de mi hija me he puesto a buscar y he conseguido al menos una demostración documental de esto que afirmo.

En 1914 el gran político carlista D. Juan Vazquez de Mella concedió una entrevista al periódico "El Correo Español- El Pueblo Vasco" donde se refería a este asunto. Sin embargo, buscando por hemerotecas en Internet no he conseguido encontrar ninguna con ejemplares de dicho periódico tan antiguas.

Si que he encontrado en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica lo que parece ser un extracto de aquella entrevista en el otro periódico. Aquí la podeis ver, y aquí va el interesante extracto:

"Reforma del parlamentarismo, del régimen representativo, concediendo voto a la mujer. Esto sorprenderá a los radicales, pero yo creo que la mujer salvo en los asuntos del ejército y del clero deben tener intervención. En la Industria, en la Agricultura, en el Comercio es justo que la tenga.

Si los socialistas belgas no le reconecen este derecho es porque quieren que las mujeres sean laicas."
Por supuesto los que no querían tal cosa eran los amantes de las libertades y la democracia, con los socialistas en primer plano.

También fuimos, por cierto, la primera organización política en España en tener a una mujer como presidenta. 

22 comentarios:

Al Neri dijo...

Pues yo se lo quitaba ahora mismo sin temblarme el pulso.

Y a los hombres también.

Javier Garisoain dijo...

Nuestra posición siempre ha sido lógica, y cristiana. Nosotros renegamos del sufragio universal pues es un sistema que favorece la manipulación y la conversión de la sociedad en masa. Nosotros somos partidarios de la representación, pero no de la que se fundamenta en la aclamación demagógica sino de la que se basa en la participación responsable de la gente. En nuestro sistema tradicional quien tenía derecho a voto era el cabeza de familia... independientemente de su sexo. Y esto se llevaba hasta sus últimas consecuencias. No hay mas que pensar cuántas reinas hubo en la Cristiandad... ¿y cuántas presidentas de república trajo el liberalismo machista? El invento de la "mujer florero", la institucionalización del peor machismo en la vida social y política han sido obra del liberalismo y concretamente de la masonería. Los ilustrados liberales, por ejercer de anticristianos, son los que retrocedieron al paganismo en cuestiones de raza o de sexo haciendo surgir el racismo y el machismo contemporáneos. Cuando se planteó el absurdo del sufragio universal los carlistas pensaron que era doblemente absurdo impedir el voto de las mujeres. Pero lo mismo sucede hoy en día. Si el sufragio es de verdad universal... ¿no es absurdo que valga igual el voto de un soltero que el de un padre o madre con seis hijos menores de edad?

Quisquilloso dijo...

Esto es un perfecto ejemplo de mala apologética.

Anónimo dijo...

¿Pero el carlismo de defendía un voto por familia? Promoviendo el foto femenino eso se rompe.

Walter E. Kurtz dijo...

Esta propuesta se dio dentro de un marco bien concreto. Fue una bajada de línea de la Santa Sede a través de la (mal) llamada Internacional Blanca. Lo mismo pidieron legitimistas y católicos-sociales en Francia, ultramontanos y federalistas en Austria, la Asociación Católica en Alemania, etc.

Se consideraba que las mujeres, siendo más devotas que sus maridos liberales, impedirían muchas de las reformas más radicales que se presentaban todos los días en los parlamentos.

Claro que, tras la crisis del '90, el peligro socialista y anarquista se hizo ya demasiado real y los liberales se hicieron conservadores, aliándose en muchos casos con la Iglesia --que, casi al mismo tiempo, margino' a los 'blancos'--.

Por esa misma época, se abandonó la propuesta del voto para la mujer, cuando se hizo evidente que el sufragismo representaba muchos más riesgos para la familia y la sociedad, que potenciales beneficios para la Iglesia.

Javier Garisoain dijo...

Para los que parece que no acaban de ver la cosa clara trataré de explicarlo de nuevo y ya nos dirá el señor Embajador si interpreto bien sus intenciones al llamar la atención sobre la petición de Mella sobre el sufragio femenino.

Los carlistas estamos en contra del sufragio universal o general inorgánico. Creemos que la participación en la política ha de partir de la célula básica de la sociedad: la familia. (Por eso, en los estados de la Cristiandad el gobierno era cosa de la familia real y los censos se hacían por fuegos y no por individuos). Naturalmente, la participación de las familias en la vida pública se complementa con la participación social de cada persona -sea hombre o mujer- en las distintas realidades que llamamos los cuerpos sociales naturales (trabajo, universidad, cultura, etc.). Ahora bien, el régimen liberal es mentiroso, siempre ha sido mentiroso como denunciaban ya los primeros carlistas como Vicente Pou en "La España en la presente crisis" (1842). Siempre se presenta como lo que no es. Se llama democracia y es plutocracia, o partitocracia. Habla de libertad y oprime con una tiranía peor que los peores absolutistas.

Los primeros sufragios del régimen liberal eran censitarios, controlados por el gobierno que era quien hacía las listas de electores mientras presumía de recoger la "soberanía de la Nación". Ante esa gran mentira los carlistas decían: ¡que se atienda la voz del pueblo, lo que de verdad quieren la mayoría de los españoles! (vease la primera portada de "El Pensamiento Navarro". En el caso del voto femenino se trata de lo mismo. Por principio no defendemos ninguna clase de sufragio universal pero si se dice que se establece excluyendo a las mujeres (porque son o eran más "conservadoras" que los hombres), o a los menores de edad (porque ello supondría dar más poder a las familias numerosas) entonces tenemos la obligación de denunciar la incoherencia, el oportunismo y la mentira del sistema.

No se trata de que el sistema liberal tenga otras reglas de juego diferentes. El problema es que ni siquiera ellos respetan sus propias reglas.

Anónimo dijo...

Pues no veo lógico, por muy oportunista que sea, defender el voto por familia por principio, pero luego exigir el foto individual, tanto el femenino como el de los menores de edad. Da la sensación de que tal estrategia que daba la espalda a los propios principios no dio muchos frutos.

Favila dijo...

El voto femenino traslada la lucha de partidos a las familias y altera la paz del hogar. Es más sano que vote sólo el cabeza de familia, lo que no excluiría a algunas mujeres que ejercen legítimamente ese rol.

Aunque en un principio puede servir a la causa católica, el sufragio femenino a la larga resulta contraproducente. Uno de los motivos por los que ahora mismo es imposible hacer retroceder la legislación abortista es precisamente que las votantes femeninas penalizarían inmediatamente al gobernante que tomase tal decisión.

Creo que Javier Garisoain no está acertado en sus dos intervenciones. Por lo general los liberales fueron afectos a la causa feminista/sufragista y sólo se vieron superados por sus primos socialistas. Fueron los liberales (en su facción conservadora o progresista) quienes fomentaron y aprobaron el sufragio femenino en los distintos países occidentales. Y ese fue el pistoletazo de salida de toda una legislación que va en contra de la familia cristiana.

Es verdad que dentro del liberalismo pudo haber corrientes machistas o contrarias a las reivindicaciones feministas, como las hubo en el socialismo. Si consultamos un periódico de la época, seguramente algunas expresiones nos choquen y nos suenen francamente machistas. Pero hay que entenderlas en su contexto, muy distante de la "opinión pública" que reina ahora. Nos ocurrirá lo mismo si rastreamos las expresiones que liberales, socialistas e incluso católicos dedicaban por aquel entonces a la raza. Cuando la opinión pública ha sufrido un vuelco tan radical nos resulta difícil juzgar con objetividad algunas expresiones de nuestros antepasados.

Anónimo dijo...

Es que suena a cachondeo presumir de ser los primeros en defender el voto femenino para luego decir que no se cree en el sufragio universal. Pues para eso no saques pecho, que encima puedes quedar como de trampero que defiende una cosa y hace otra.

Apostolico dijo...

Discrepo con Javier, no se por que yo soltero debo de tener menos derechos politicos que un pater con ocho hijos. Soy menos util a la patria?. Ese planteamiento utilitarista es mas propio del Berlin de preguerra.

Anónimo dijo...

No te compliques.Estamos perdidos.

Si Pedro falla....

Evagrio dijo...

Animo embajador, pues quedamos muy pocos.

LDVM.

Evagrio dijo...

Sin Pedro... Cuan perdidos no estaremos.

Favila dijo...

Embajador, aquí tienes un enlace directo al artículo de "El Pueblo Vasco":
http://liburutegidigitala.donostiakultura.com/Liburutegiak/download.php?fich=EL+PUEBLO+VASCO%2F1914%2F01%2F09%2F0003.pdf&path=PDF

Aunque parece ser también un extracto y no aporta mucha más información que el artículo que tú enlazaste. El tema principal que se trata es la unión de las derechas.

Embajador en el Infierno dijo...

Favila- Muchas gracias por el enlace y a los demas por los comentarios.

Anónimo dijo...

¿Quién es Pedro?
¿Por qué el Embajador no contesta individualmente?
¡Larga vida al Blog del Embajador!

Embajador en el Infierno dijo...

Anónimo- Gracias!. No contesto individualmente porque no tengo tiempo, y el debate es bueno de por si.

Anónimo dijo...

Animo Embajador!, sigue lo que buenamente puedas con tu blog, ya vendran tiempos mejores.

Joaco dijo...

Ahora sí que es un infierno, la panorámica que se debe ver en el lugar que recoge la foto superior del blog del Sr. Embajador.

Por cierto, el que de verdad metió la pata fue el que pidió el sufragio masculino: por ahí empezó la catástrofe. Lo del femenino ya fue anécdota.

José y María dijo...

De acuerdo, perfecto ejemplo de mala apologética. La derecha presume de lo mismo que la izquierda, pero con cincuenta años de retraso.

Señor embajador, acudirá al acto de General lacy del viernes? Cómo podremos identificarle?

Un saludo,

Anónimo dijo...

Creo que no tienen porqué ser dos posturas contradictorias. Y disculpen si peco de ingenuo. Pero una cosa es a lo que uno quiera aspirar frente a un enemigo y otra, en un escenario donde las reglas del juego las controla el enemigo, que hagas uso de todas las armas que el enemigo te deje.

Isidoro Eduardo dijo...

Como aporte en la Argentina debemos a Eva Peron el otorgamiento de la igualdad de derechos políticos a la mujer,como al establecimiento de los derechos de la familia,la niñez,la anciandidad y que fueron establecidos en la Constitución Nacional de 1949.-
Es así,que por primera vez,asumieron en 1952 diputadas mujeres,rompiendo con las ideologías ateas tanto del liberalismo como del comunismo que menospreciaban a la mujer,carente de capacidad para ejercer la política.-atte Isidoro eduardo