domingo, mayo 4

¡Qué razón tenía mamá!

Decía mi añorada madre que las únicas empresas que de verdad importan en este mundo son las apostólicas. 

También nos insistía en que siempre fuéramos bien vestidos. 

Mi madre era esencialmente una artista en busca de la belleza. La plasmó de muchas maneras desde su niñez y juventud (con el ballet, el flamenco, el dibujo, las manualidades, las cosas grandes y pequeñas que hacía para adornar su casa, la pasión por la arqueología, la restauración de antigüedades,....) hasta que se asentó en lo que le dio su cuota de fama local: los trajes de novia. 

Yo que no entiendo nada de moda, si que palpaba lo fascinante de los trajes de novia que hacía mi madre, porque cada uno captaba vivamente la personalidad propia de la mujer que lo vestía. Mi madre plasmaba el alma de una mujer en su traje de novia. 

Para ser capaz de hacer eso, hay que conocer a las personas y para conocerlas hay que quererlas. Suele ser al revés: quieres a alguien concreto cuando lo conoces, pero pienso que mi madre quería a la gente, o cuanto menos quería quererla antes de conocerla. 

En esto puso a fructificar el don de artista que Dios le había dado. En querer a la gente para llevar un poco de belleza a sus vidas. 

Mi madre trajo nueve hijos al mundo. De modo que ir bien vestidos no significaba, no podía materialmente significar, ir vestidos con cosas caras. Significaba más bien limpieza, equilibrio, armonía, modestia, gracia, estilo.... cosas que ella conseguía con los limitados medios que tenía a su alcance. 

Mi madre decía que ir bien vestido es un deber de caridad para con los demás. 

Una vez se me olvidó su cumpleaños. Fue el día que le llamé para decirle que me casaba. No me dijo nada, pero como era andaluza y por cordobesa, senequista a mas no poder, en todos los siguientes años, cuando le felicitaba, siempre soltaba aquella broma: "Bueno, menos mal que este año no se te ha olvidado". 

Nunca se me olvidó el día de la madre. Este es el primero en que ella no está con nosotros aquí. 

Como explicó mi hija mayor, con toda su entereza, a sus hermanas y primos pequeños: la abuela ha ido a hacerle un traje a la Virgen.

17 comentarios:

Gonzalo García Yangüela dijo...

Bonita entrada para honrar a tu madre y para celebrar que vuelvas por aquí.

Un abrazo.

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias Gonzalo. Un abrazo para ti también.

Ignacio dijo...

Leo esto, y veo que no todo está perdido.

rs222 dijo...

preciosa entrada!
que gran sensibilidad tiene la Nº1 para explicarles a sus hermanas.

Nachet dijo...

Este es mi embajador...

Este artículo dice mucho más de ti que de tu madre.

rojobilbao dijo...

Los hijos debemos mostrar la grandeza del "amor de madre". Tú haces justicia al de tu sabia madre.

Gracias por volver.

Chemuky dijo...

Digno hijo de tu madre. Gracias por compartirlo y gracias por la enseñanza...
Se te extrañaba.

Cenizo dijo...

Lo siento muchísimo, Embajador. Descanse en Paz la Señora Archiembajadora.

Yurremendi dijo...

Nos hemos acordado de ti en esta larga ausencia. Yo no puedo, ni quiero, imaginar lo que supone perder a una madre. Perder, digo... ¡no, no! Es duro que sólo quede la esperanza, pero queda, como la lumbre que arde en la tiniebla.

Estamos contigo, y hoy estás con nosotros. Ya es mucho.

P. Albrit dijo...

Querido Embajador:
Cuente con mi oración y algunos memementos por su madre. Que la Pascua del Señor le ilumine.


Anónimo dijo...

Gracias por la entrada. Imposible de comentar por mi parte, salvo para decir: (i) Oraciones por su madre (y que ella las haga por nostros, por favor);y (ii) se lo extrañaba. Por cosas como estas. Fuerte abrazo en Cristo y María. Muret

Embajador en el Infierno dijo...

Ignacio- Me alegra de verdad verte por aquí y me alegran tus palabras. Gracias.

rs222- Muchas gracias a ti también. Y si que la tiene, si.

Nachet- Tu sabes bien de lo que hablo, de modo que tendrás mucha razón. Ya me lo contarás...

Rojobilbao- Nada. Gracias a ti por recibirme.

Chemuky- Gracias a ti, querido amigo, por pasarte por aquí. A ver si vienes pronto.

Cenizo- Muchas gracias. De verdad.

Yurremendi- Pues es una situación complicada porque no supone solamente el final de su presencia física, sino que supone un paso hacia una cierta soledad espiritual. Mi madre, como a la mayoría de la gente le pasa y entre hispanos más, era un pilar esencial de mi vida. Cuando se va, de alguna forma se lleva con ella el apoyo de muchas certezas y convicciones. Se acaban los signos (explícitos o implícitos) de aprobación o censura que siguen pesando en las decisiones de uno.

En fin, un buen y muy querido amigo mio, ateo y liberal para más señas, vino al funeral de mi madre. El había perdido a la suya hacía ya unos años. Y me dijo muy serio y muy sentido, sabiendo perfectamente lo que corría por mi mente: "Nunca se van, siempre están con nosotros". Tan convencido lo dijo....

Un abrazo Yurre.

P.Albrit- Muchas gracias Pater. Lo mismo le deseo. Cayeron las 30 Misas gregorianas, pero como es lógico seguimos ofreciendo Misas por mi madre. De modo que su ofrecimiento es muy bienvenido.

Muret- Gracias a usted por pasar por aquí y dejar sus palabras de consuelo y apoyo. Reciba un abrazo.

Varenka dijo...

Bonita entrada. Me ha recordado cuando hace ya unos 20 años llamé a mi hermana para decirle que tenía trabajo de profesora en una escuela de secundaria. Lo primero que me dijo fue: "Quiérelos mucho" .

Cuantas veces tuve que acordarme de estas palabras. No siempre era fácil, pero era/es el Secreto.

Yurremendi dijo...

Embajador: es exactamente como lo dices. En nuestro caso -hablo en mi nombre y en el de mis hermanos, todos varones- sigue siendo necesario, si no materialmente, por lo menos moralmente, llevar todas las cuestiones vitales (y subrayo lo de todas) a la alta instancia matriarcal. Y se trata de un matriarcado que ya puede calificarse de gerontocrático (no siempre lo ha sido, evidentemente). Todo a pasado siempre por ella, y seguirá pasando mientras mantenga erguida la cabeza. Este verano cumplirá ochenta años. Cuando nos falte, nos vamos a llevar un morrazo impresionante. Creo que nos desperdigaremos como ovejas sin dueño. Es algo tremendo.

Embajador en el Infierno dijo...

Varenka- Gracias por tu comentario. Así es.

Yurremendi- "Todo ha pasado siempre por ella, y seguirá pasando". Muy cierto. Como comentario al margen: sabiendo que eso que dices es así y no admite discusión, voy adquiriendo otra perspectiva del rollo feminista. Cada vez me parece más claro que su intención no es cargarse el "patriarcado", sino llevarse por delante el matriarcado.

Esteban Falcionelli dijo...

Felicitaciones amigo Embajador: Un ejemplo digno, y un recuerdo feliz de tu madre has escrito.
Faltamos imitadores de nuestras madres. Yo al menos estoy en falta.

Yurremendi dijo...

Embajador-

Gracias por la hache (¿o "ache"?) que cual buñuelo de viento habíame zampado.

Dices bien. El feminismo es, como el machismo, un egoísmo, y ambos son contrarios al matriarcado, que es un santo altruismo.