sábado, noviembre 8

Conversaciones en la embajada (XLV): Soluciones antiguas para problemas modernos

Cuenta mi señora que al nuevo sacerdote de la parroquia se le notan las pocas tablas fruto de su juventud. 

Le gusta mucho dar homilias, a tiempo y a destiempo. Sobre todo esto último.

La feligresía, que es como es, transige y no protesta. Son ya muchos años y muchos curas los que han pasado por aquí y que, con paciencia y algo de tiempo, se acaban haciendo a los usos de la parroquia.

Según parece el joven sacerdote fue recientemente un poco más allá, y al acabar la Misa pidió a la concurrencia que se sentara porque quería dirigirles unas (otras) palabras. 

Explicó el buen padre que había demasiado trajín durante la Misa: gente que entraba y salía, niños un poco revoltosos, y señoras ancianas que se olvidan de apagar el móvil. En fin, excepto lo de los móviles, es lo que viene siendo habitual en esta parroquia desde su fundación hará unos 40 o 50 años.

Fue entonces cuando el despiadado y practiquísimo sentido común de mi amada esposa se puso en marcha y sugirió:

- Si se distrae tanto, ¿porqué no oficia la Misa de cara al Sagrario?. Seguro que así se distrae mucho menos.

Mi señora dista mucho de ser una rabiosa tradicionalista.

Es puro sentido común.




8 comentarios:

Xacinto Bastida dijo...

¿Se puede saber la respuesta que dio el Padre a tan sabio consejo?

P. Albrit dijo...

Fan,
pero fan, fan, fanfarrio de su señora me declaro.

Con la venía, por su puesto.

Y como Bastida, me inquieta la respuesta.

Otro Fanfarria dijo...

Más razón que una Santa tiene su santa.

Pero eso no es la solución de un problema nuevo, sino de un problema antiguo. Casi todos los problemas modernos son más viejos que la tos. Y han rebrotado modernamente por haberse dejado de aplicar el remedio tradional.

Terzio dijo...

Jujujujujujuju...¿Y eso se lo dijo al cura, allí, en la iglesia?
Jejejejejejeje...

El que es distraído de frente lo es también de espaldas, con el agravante de que se verá obligado por imperioso tic incontrolado a volverse cada vez que suene lo que sea.

Le problème es que el clero post-conciliar no está formado en la atención devota, y entiende la Misa más como una acción para el pueblo que como una ofrenda-sacrificio a Dios. Piden silencio como el maestro de escuela, para ser atendido/escuchado.

Jesús Sanz Rioja dijo...

En todo caso, el resultado sería el mismo que si yo propongo en mi instituto unas charlas sobre pudor y modestia.

Embajador en el Infierno dijo...

Xacinto, P. Albrit y Terzio- Perdón, no me expresé bien. El comentario de mi mujer lo hizo en la intimidad del hogar cuando me relataba el suceso.

Otro Fanfarria Si, no puedo estar en desacuerdo.

Jesús- No entiendo tu comentario. ¿El resultado de qué sería el mismo?

Alejandro Galvan dijo...

Je, je. No conozco al reverendo susodicho, pero (de primera mano, no de testigo directo) sé de un sacerdote que, en una misa de peregrinación con un grupo de jóvenes de la parroquia, al encontrarse delante de un altar "coram Deo", agarró la mesita (con énfasis en "ita") que hacía de credencia, y celebró la Misa en ella (con una sola vela, sólo con el corporal, sin alba) porque "era un altar preconciliar, y el concilio había prohibido celebrar de espaldas al pueblo", como justificación.

Embajador en el Infierno dijo...

Alejandro- Menudo pájaro!