jueves, octubre 16

Dos olvidadas hazañas del Cardenal Kasper

Nunca ha sido santo de mi devoción. 

Su última mamarrachada en forma de entrevista con opiniones francamente lamentables en un Cardenal de la Iglesia Católica (y en cualquier cristiano en general) es para ponerlo en la puta rué con carácter de urgencia. 

Y por si la entrevista no era suficiente, lo ha acabado de arreglar con un desmentido que ha sido probado fehacientemente falso por el periodista que hizo la entrevista (ha publicado el audio). 

En fin. 

Como sus andanzas presentes ya dan para mucha preocupación, su pasado queda en el olvido. Y en ese pasado hay actuaciones que traspasan el límite de lo lamentable. Me referiré a dos:

1. La anáfora de Addai y Mari. Traje ya este asunto al blog hace años (véase) . Al ser asunto muy "técnico" pasó muy desapercibido para el católico de a pie, pero la importancia es vital. Siendo presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, permitió la aceptación por parte de dicho Consejo y mediante documento por él firmado la anáfora nestoriana de Addai y Mari. Esta aceptación implicaba dar validez a un canon donde no se pronuncian las palabras de la Consagración. Se puede leer una explicación completa de este grave hecho aquí

2. Los anglicanos no son bienvenidos. En el año 2007 un grupo denominado Comunión Anglicana Tradicional (TAC por sus siglas en inglés) que agrupaba a 400.000 fieles anglicanos expresó por carta al Papa Benedicto XVI su deseo de dejar la Comunión Anglicana y ser recibidos en la Iglesia Católica. 

Aquel hecho fue el principio de un movimiento que acabo en la publicación de la Constitución Apostólica "Anglicanorum Coetibus" por Benedicto XVI que marcaba los términos para dicho recibimiento y que tantos y tan buenos frutos tuvo. 

Pues bien, cuando la TAC expresó su deseo el Cardenal Kasper no les recibió precisamente con los brazos abiertos, más bien les espetó:

"No es nuestra política traer a tantos anglicanos a Roma"

No contento con tamaña estupidez, dio las razones de la misma:

"Tenemos una muy buena relación con el "Arzobispo" [comillas mías] de Canterbury y en tanto que podamos, estamos ayudándole a mantener la comunidad anglicana unida"

La fuente de estos declaraciones era un artículo publicado en el periódico inglés "The Catholic Herald". El artículo ya no se encuentra en la red, pero se puede leer una traducción al español aquí

Visto todo lo cual, uno no acaba de entender como este sujeto sigue en circulación por el Vaticano.



miércoles, octubre 15

¿Vuelven los curas juramentados?

Confieso que me ha sorprendido bastante el gran escozor generado por la reciente acción política en España, y mas concretamente por el asunto de la ley abortista finalmente retirada por el gobierno infelizmente inoperante.

Dicho escozor ha debido de ser de órdago porque nunca antes vi a sacerdotes generalmente dedicados a lo suyo (hablar de Dios y esas cosas), nunca les vi, digo, lanzarse a la palestra internetera para hacer cosas bastante impropias de su ministerio, como es organizar el "control de daños" a beneficio del PP. 

La cosa debe estar muy malita, pero mucho mucho, para que buenos sacerdotes abandonen temporalmente (espero) su ministerio y se dediquen a hacer política de partidos. 

El argumentario que utilizan es, por otro lado, mas bien pobre y oscila entre apolillados simplismos que dieron abundante (y amargo) fruto en tiempos de la Santa Transición, y novedismos escleróticos obtenidos a base de torturar la Doctrina de la Iglesia hasta que diga lo que el autor quiere que diga y no lo que el Magisterio quería decir. 

Mas que enlazar a los escritos de esta especie de clero neo-juramentado que lo único que pueden causar en el lector es confusión o pena (alguno incluso puede llegar a cabrearse sordamente) lo que voy a hacer es proponer la lectura de dos artículos que despejaran muchas dudas y pondrán las cosas razonablemente en su sitio.

El primero es, mira tu que cosas, un sacerdote lleno de sabiduría que por sus años y por lo mucho que ha vivido ya no está como para que le cuenten segun que milongas. Es D. Ernesto Juliá, y su recomendable artículo se llama "El retorno a la Esclavitud".

El segundo es de mi querido amigo Luis Amorós. Muy en su concienzudo estilo, desgrana con oficio y caridad los diversos despropósitos y vuelve a poner derecho lo que del Derecho había sido torcido. su artículo se titula "Don Joan y Sedecías".

Como recomendación bonus, la lapidaria frase del también buen amigo José Miguel Serrano que escribe en su blog lleno de ellas (José Miguel es el mayor experto mundial en la figura de Nicolás Gomez Dávila y se ve que va adoptando el estilo del genial colombiano):

"Tras abandonar por agotamiento la revolución social, muchos clérigos se unen ahora a la revolución sexual."

No os los perdáis.