lunes, marzo 9

Hace ya 10 años


Hace no mucho tiempo, un lector de esta bitácora, a quien mucho admiro y más quiero por ser familiar cercano, me dijo en el curso de una conversación: 
- La cosa es, que a ti lo que verdaderamente te gusta y te atrae son los perdedores. 
No me había dado mucha cuenta hasta entonces, pero este lector me hizo entender que esa era la realidad de las cosas: me atraen las causas perdidas de cualquier forma y estilo. Me gustan los perdedores.

Siempre he pensado que el Cristianismo mismo es una causa perdida....de aquella manera. Al fin y al cabo, nuestro Fundador terminó sus días solo, abandonado de todos y de la manera más infame que en su tiempo podía acabar uno. Además nos advirtió que no seríamos sus seguidores más que Él. No se si esto quedó claro. 

Y luego uno puede leer Lc 18,8 y ponerse a pensar. 

O lo que Benedicto XVI dijo sobre el futuro de la Iglesia en el "Informe sobre la Fe".

En fin, en las semanas siguientes reflexioné sobre lo que me dijo aquella persona. Y llegué a ciertas conclusiones.

Lo bueno de las causas perdidas es que, por perdidas, no tienen la oportunidad de desvirtuarse o de convertirse en cosa distinta de la que eran.

Lo malo de las personas, causas u organizaciones "ganadoras" (de todo tipo)  es que, una vez conseguido el triunfo (que se suele medir por número de seguidores) la cosa se desvirtúa. Se deja de poner toda fuerza y empeño en lo que era su misión primigenia y solo se incide en mantener la ventajosa posición obtenida. Para esto es, lógicamente, necesario convertirse en organización de masas rebajando exigencias y plegándose a la volubilidad de la plebe. 

En el mejor de los casos (o en sus primeros estadios) se utiliza la posición para beneficiar a los seguidores. En el peor de los casos (o en sus estadios de maduración) son los componedores, los que aprovechan el sacrificio y lucha de los de la primera hora, para hacerse su hueco y disfrutar en exclusiva de prebendas y sinecuras. Hasta que la cosa no da más de si y se viene abajo. Los componedores, las gentes de éxito, van a la siguiente ubre desplazando a los luchadores de primera hora una vez más. 

Y así avanza el mundo. Protegemos el idolillo del éxito con usura, no vaya a ser que se nos pierda, nos lo quiten o se rompa.  Como si el idolillo fuera el fin último. Cuando el fin último es...o...era otro, creo. 

Y Santo Tomás Moro nos interpela, con su cabeza como badajo de la campana de nuestra conciencia. 

¿He dicho que me atraen los perdedores?. No, rectifico: Yo estoy con los luchadores, rara vez con los ganadores.

Claro que, con el tiempo uno se cansa y se quema de las causas perdidas. Esa es la realidad. Pero el caballo ganador tampoco acaba de atraer. De modo que termina uno dejándose mecer en una especie de inconsecuencia vital. Y sobre la inconsecuencia vital no hay mucho que escribir. Y en eso estamos. 

Hace 10 años comencé a escribir este blog. Aquí tenéis la primera entrada

Y aquí seguimos: down, but not out

Mi canción favorita sigue siendo The Boxer (en esta versión donde Garfunkel la caga).

15 comentarios:

Miles dijo...

Sugerente asunto el que pone hoy encima de la mesa Sr. Embajador, el porqué de esa atracción por las causas pérdida. Ya de niño no comprendía como en los Wéstern siempre perdían los indios y en la guerra del Pacífico siempre la palmaban los japoneses. Llegué a encariñarme con indios y japoneses como eternos perdedores castigados siempre por los sempiternos vencedores.

Llevado a la historia de España y a la inspiración de esta bitácora, la causa carlista perdió tres guerras y la cuarta en la que pudo ganar, perdió la paz. Ya el propio Oriamendi dice “cueste lo que cueste se ha de conseguir” como una forma de insuflar moral a quienes se saben en una lucha titánica y desigual con pocos visos de verse colmada.

Comparto su análisis, estableciendo la diferencia entre las élites selectas que abren brecha y la multitud que una vez abierta esa brecha y uniformando a la baja los requisitos de ingreso, se suman a la victoria para hacer negocio y medrar. Me viene a la mente la Falange de los años de plomo, esos camisas viejas con olor a pólvora de la primera época y la marabunta de camisas nuevas almidonadas, perfumadas y bien planchadas que se sumaron en los años de bonanza a la victoria para recoger los frutos de quienes sembraron y ya no estaban.

Tal vez no haya que buscar el porqué, si no hay visos de victoria, que nos restaría empuje y fuerza, sino el cómo que nos mantiene ocupados, en la lucha y en la brecha. Vidas quemadas en causas perdidas, no son vidas vacías, son más meritorias pues no nos movió el beneficio, el lucro, el medrar, sino nuestras conciencias y el cumplimiento del deber.

Yurremendi dijo...

Hombre, Embajador, ¡que después de la Cruz, llega la Resurrección, y aun luego Pentecostés! Mira que decir que nuestro "Fundador" "...terminó sus días...(etc)" cuando ha triunfado definitivamente sobre la muerte y nos ha franqueado la vía eminentemente "optimista" de la theosis... Las tristezas, melancolías y causas perdidas son las del pecado, la carne y el mundo. Nunca se dijo necedad mayor que aquel manido lugar común del "pesimismo antropológico de la Iglesia". ¡Todo lo contrario! La fe en Cristo es el único optimismo posible para el hombre. ¿Causa perdida? ¡No, no! ¡Causa ganada! Los únicos verdaderos perdedores son aquellos que no dan con la senda estrecha y se pierden -¡ya lo creo que se pierden!- en la vía anchurosa de todos los espejismos existenciales: placer, dinero, poder, fama... Nada más profunda, desesperadamente triste que aquel pobre hombre que el mundo llama un triunfador.

marcos dijo...

Estimado Embajador : perdedores ???,causas perdidas ????
El Padre Castellani decia que El Señor ,no nos pedira´cuenta de las batallas ganadas, sino de las cicatrices de la lucha.
Asi que, todo el tema se resume en seguir en la lucha .Y tal como figura en su blog ,pedirle al Arcangel San Miguel que nos defienda en la batalla.
Ah !!! Felices 10 años !!!

criollo y andaluz

Martin Ellingham dijo...

Felicitaciones

Te dejo dos versiones de The Boxer de Alison Krauss, sola y acompañada:

http://youtu.be/DBK17OMyNuM

http://youtu.be/DBK17OMyNuM

Al ser grabaciones en vivo se pierde un poco la calidad de la voz de Alison K.

Saludos.

Martin Ellingham dijo...

Este es la versión de A.K. solista

http://youtu.be/FBs55wPayKs

Ceriñola dijo...

Nicolás Gómez Dávila, en sus escolios, apunta algo sobre las causas derrotadas de antemano y que no por ello dejan de ser las correctas.

Especialmente hay un escolio que viene a decir que la victoria de las causas justas es precisamente la justicia de la causa. Lamento no tener la paciencia para buscarla y poderla citar literalmente.

Felicidades por los 10 años. Cómo pasa el tiempo, como otros muchos, yo también leí la priemra entrada.

VIVAT.XP.REX.MUNDI dijo...

Hace escasos días andaba yo recopilando información acerca de las Misas que se celebran en la Villa y Corte según el rito tridentino, que a mis veinte primaveras y siendo amante de la liturgia del "vetus ordo" ya era hora de oír la Santa Misa de culo y en latín, como Dios manda. Decidido a hacer mi esperado debut en las Salesas y hallándome confirmando la dirección de dicho convento, encontré por casualidad esta bitácora a través de una publicación titulada "Curiosidades de la Misa Tridentina". Así es que horas más tarde, tras mi regreso a Guadalajara, lugar donde resido, y henchido de gozo tras la nueva y enriquecedora experiencia, comencé a repasar las antiguas entradas de este blog, y puedo confirmar mi decidida vocación de asiduidad al mismo. Cuenta aquí con un nuevo seguidor.

mjack dijo...

"Será porque me gustan las causas perdidas cuando realmente lo están" le dice el capitán Rhett Butler -Clarck Gable- a Escarlata O'Hara cuando se va a unir a las tropas de la Confederación tras el incendio de Atlanta.

Embajador en el Infierno dijo...

Lo que más me fascina del renquear de esta bitácora es la panda de irreductibles que seguís estando ahí. Algún día deberíamos vernos las caras.

Miles- Me ha gustado mucho su comentario. Y la última frase me ha puesto los pelos de punta.

Yurremendi- Oye...has visto que he puesto "...de aquella manera", ¿verdad?. En cualquier caso esperaba que tu pusieras la explicación que faltaba. Logicamente de acuerdo en todo. Muchas gracias.

Marcos- Si que recuerdo la frase del P. Castellani y logicamente no seré yo el que esté en desacuerdo. Aguanteme un poco el pesimismo que se me pasará. Muchas gracias por la felicitación.

Martin- Muy amable y elegante por su parte el pasarse por aqui. Muchas gracias por los vinculos a las interesantes versiones. Un cordial saludo.

Ceriñola- Lo tuyo con esta bitácora es vicio. Fijate que estuve buscando o intentando recordar algún escolio para cerrar la entrada pero no me venía ninguno a la cabeza. Muchas gracias por haberlo puesto.

VIVAT- Es agradable saber que esta bitácora todavía atrae algún lector nuevo (y joven). Sea usted bienvenido.

Mjack- Otra gran alegría al verle a usted por aquí. Todavía leo de vez en cuando aquello que escribio del soltero tradicional y moderno y me parto de la risa. Muchas gracias por traer la cita del Capitan Butler. Hay otras frases de la película que le cita con cierta frecuencia a mi mujer. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Nos hacemos más viejos, pero eso nos hace más inteligentes y experimentados. Es la aplicación de la economía a la lucha.

Angel Alvarez

Bisniesta de carlista. dijo...

Puede que, hace diez años, estrenando mi veintena, no habria sido capaz de entender ni asentir(en sentido newmaniano) este escrito. Ahora ya sé más sobre causas perdidas y no puedo menos que identificarme con lo que escribe. Sólo espero que considere este blog como una causa perdida para que, los que lo hemos encontrado tarde, sigamos disfrutándolo.

Embajador en el Infierno dijo...

Angel- Más experimentados desde luego, más inteligentes no lo se. Aunque ya se sabe que mas sabe el diablo por viejo....

Bisnieta- Pues a mi me parece que es usted demasiado joven para asentir a amarguras de viejo prematuro. El piropo me lo quedo, eso si.

Anónimo dijo...

Que alegría encontrar otra entrada suya! Y para que no se canse, o gane mérito como aquel Monje que bebió para saciar la sed del otro, como prefiera, sepa que lo acompañamos hasta en el cansancio. "Será ahora que vas a restaurar Tu Reino, Señor?"
Cansados abrazos
Muret

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias Sr. Muret

Chemuky dijo...

Ahora entiendo, por fin, tu "corazon merengue"! Desde ahora mi mas absoluta comprension...
Excelente entrada. Solo lamento que estas no sean tan frecuentes como solian serlo...
En esos momentos "down" acuerdate que, no somos pocos a los que nos vienen bien estos momentos de "huida" de la falsa realidad que nos rodea para centrarnos en esa otra realidad verdadera que el ruido que nos envuelve nos oculta a menudo.
Thanks!