domingo, marzo 15

Y en esto llegó Xacinto

Debatía yo con el amigo Ceriñola en los comentarios precedentes sobre cual seria en escolio de Gomez Davila apropiado para cerrar la entrada anterior de la manera mas apropiada. Porqué seguro que tiene que haber alguno.

En esto el amigo Xacinto se descuelga con una gloriosa entrada que empieza con este escolio:


El optimismo es la adulteración de la esperanza.
El pesimismo su posesión viril.
Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg.149.
El resto de la entrada es igual de fascinante, os recomiendo leerla.




8 comentarios:

Manuel Morillo dijo...

Me permito recogerla para difundirla

Xacinto Bastida dijo...

Resulta muy fácil crear entradas fascinantes citando a don Nicolás.

Me agrada saber que me considera un amigo.

Que Deus lle teña no seu colo.

Gúmer dijo...

Hace poco, alguien cuya opinión aprecio me hacía notar que el espíritu de los «nuevos movimientos» de la Iglesia, y en general del juampablismo, incurre en pecados por exceso contra las tres virtudes teologales.

El pecado por exceso contra la Fe: el fideísmo. Benedicto XVI solía prevenirnos de este vicio con frecuencia, muy en la estela de Newman. Y qué poco caso le hicieron, paradójicamente, los que blasonan de seguir al Papa en todo: los Conelpapa Puntocom, los supersticiosos del Papa, esos fideístas incorregibles.

Pecado por exceso contra la Caridad: el sectarismo. El sectarismo ciertamente incluye pecados por defecto: ya sabemos cómo tratan a los que «no son de su compañía». Pero también ese esprit de corps que es tan mal consejero y que es pecado por exceso.

Y contra la Esperanza, la presunción. No te voy a hablar ahora de la presunción movimentaria. Pero también es pecado por exceso contra la Esperanza, como bien señala Don Colacho, ese optimismo tan característico de la Iglesia actual, ese «entusiasmo» contra el que escribió Knox (y también Benedicto en la Spe salvi). ¡Cómo cunde en los apostolados y en la apologética católica actual!

Ceriñola dijo...

Aprovecho que el Sr. Embajador me cita en esta entrada para adjuntar el escolio de don Nicolás que quedó pendiente de la entrada anterior. Es el siguiente:

"El que no duda del valor de su causa no necesita que su causa gane.
El valor de su causa es su triunfo."

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg.1266.

Embajador en el Infierno dijo...

Manual MOrillo- Sírvete Manolo.

Xacinto- Pero hay que saber darlas a conocer. Y eso no es tampoco fácil.

Espero poder unirme a la taberna un dia de estos, pero me honraré en considerarle amigo si a usted le parece bien en el mientras tanto.

Gumer- Luminosa contribución. Muchas gracias.

Ceriñola- Genial el escolio que traes, aunque es verdad que todavía me tengo que topar con uno que no lo sea. Igual si me hago con el libro (no, todavía no lo tengo)....

Xacinto Bastida dijo...

Si existe alguna manera de facilitar su presencia, no dude en hacérmelo saber, y organizaremos una Taberna a su medida.
Espero que algún día la palabra amistad sea la adecuada definición de nuestra relación.

Yurremendi dijo...

Excelencia:

Antes de que termine este día (24 de marzo), quiero felicitar a la Embajada en el de su santo patrón, que lo es de todos los diplomáticos, el glorioso Arcángel San Gabriel. Que Su Excelencia tenga siempre delante de los ojos al angélico dechado de todo nuncio del Señor. ¡Así sea!

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias, Sr. Yurremendi.