domingo, septiembre 20

Siempre nos quedará Samoa

Hace tiempo que dejó de interesarme el fútbol.

Y hace algo menos empezó a interesarme el rugby.

Hace un par de días ha empezado la Copa del Mundo de rugby. Estaba indeciso si debía apoyar a Argentina o a Uruguay.

Y de repente veo en la bitácora del padre Blake, que el equipo de Samoa fue el pasado Domingo a Misa en su parroquia de Brighton, donde están entrenando. Aprovecharon para cantar al acabar la Misa. No os perdáis el vídeo, que pongo debajo.

Me perdonarán mis amigos argentinos y uruguayos, pero esta vez debo quedarme con Samoa. (Que, por cierto, ha empezado fuerte sacudiendo a EEUU )


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo embajador, muy bueno el post. El rugby tiene algo que no se explicarlo, apasiona. requisito escencial, jugarlo con nobleza. Solo le pido una cosa cuando jueguen los Pumas de argentina, pongale una ficha. Se lo merecen , son muy buena gente. Un abrazo desde la pamapa gaucha argentina
Pablo

Briales dijo...

¡Buenos chicos! Con faldas, pero nada de a lo loco.

Gúmer dijo...

Lástima que al final el pueblo se arranque a aplaudir (gesto bárbaro, y señal de no haber entendido nada de lo que había ocurrido).

Yurremendi dijo...

En Wikipedia Britannica Universalis Espasa ( https://en.wikipedia.org/wiki/Religion_in_Samoa ) se afirma que el porcentaje de católicos en Samoa no llega al 20%. El resto pertenece a diversas denominaciones protestantes. Por extrapolación estadística concluyo que es improbable que los integrantes del equipo de rubgy samoano sean todos, o en su mayoría, católicos. Quizá Fr. Blake podría aclarar este extremo. ¿Por qué no se lo preguntas? Dicho esto, me parece estupendo ver a tanto varón machote en la iglesia, probablemente carlistas in pectore.

mjack dijo...

Uf, qué alivio. En un primer vistazo, un tanto distraído, al titular, entendí "Siempre nos quedará Sodoma".

Yurremendi dijo...

mjack:

Mucho me temo que Roma pronto cambiará de nombre: Nueva Sodoma, o para mejor servir al mundialismo New Sodom.

Anónimo dijo...

Pues no ha visto a los Georgianos en el vestuario, antes de entrar a jugar. Casi casi, pero muy cerquita, estuve de querer que nos ganen...
Muret