domingo, septiembre 6

The land of the free?.

Dentro de poco el Papa va a visitar un país donde se encarcelan cristianos por ser cristianos. 

Me refiero, claro está, a EEUU y el caso de la funcionaria del Estado de Kentucky, Kim Davis, encarcelada por un juez conservador por negarse a emitir licencias de matrimonio a personas del mismo sexo.

No penséis que EEUU queda muy lejos y que en Kentucky están muy chalaos. Occidente está dejando de ser cristiano a marchas forzadas y lo vamos a notar pronto. 

Dicho lo cual, me pregunto si no es esta una excelente oportunidad para que el Papa de un puñetazo en la mesa y en su misión de Pastor Universal, denuncie el peligro que nos acecha, cancelando, por ejemplo, su viaje a EEUU mientras pide la inmediata excarcelación de la funcionaria Davis. 

Santo Tomás Moro, ruega (y mucho) por nosotros.

9 comentarios:

javcus dijo...

No sabía el detalle de que el juez que ha dictado esta sentencia aberrante es, para colmo y confusión, «conservador».

Lo más grave es que esto, que como mucho en cualquier país normal —que ignore el derecho a la objeción de conciencia, claro— sólo acarrearía como mucho multa, sanción y expulsión, conlleve este encarnizamiento. Y esto es lo más grave: Infocatólica informa de que «El juez ha establecido que no será liberada HASTA que obedezca al Supremo, que dictaminó el pasado lunes que la funcionaria debe empezar de manera inmediata a emitir licencias matrimoniales a todo tipo de parejas.». Esto no se le hace ni a los mafiosos. Si esto no es la instauración de los campos de reeducación en un país occidental, a la manera de los láogǎi chinos, que baje Dios y lo vea.

Miles dijo...

Me he hecho eco estos días de la noticia en los medios. Un tanto estupefacto, que no se respete la libertad de conciencia en un país que presume de ser el paradigma de la democracia y de la libertad.

Cuando la conciencia del Estado y de unas leyes inicuas contrarias al derecho natural invaden la conciencia de las personas, aunque éstas sean empleado públicos de dicho Estado, me pregunto dónde queda la conciencia de las personas.

Europa va a seguir esos mismos derroteros y no confío en que este Papa rompa una lanza en favor de ese derecho inalienable de todo ser humano a no actuar en contra de su conciencia. Como no sería lógico por ejemplo que se obligara a un funcionario a aplicar la pena de muerte y ejercer de verdugo, si es contrario a ella.

Anónimo dijo...


UN porrazo en la mesa, no, va a pegar dos.


http://nacionalismo-catolico-juan-bautista.blogspot.com.ar/2015/09/alejandro-sosa-laprida.html






Tigretón

Anónimo dijo...

Embajador, olvídese de un gesto así de parte de Bergoglio.
Ni lo piense.
Ni lo espere.
Por lo demás, esto de encarcelar a la gente por sus creencias cristianas ya está pasando en Alemania desde hace años y en el propio EEUU, con los padres que se niegan a someter a sus hijos a la ideología de género.
Recomiendo la lectura de "La Última Escapada", de Michael O'brien

http://www.freelibros.org/libros/la-ultima-escapada-michael-obrien.html

Es lo que se viene.

Vladimir.

Silvestre dijo...

USA cada día da más asco, con su dictadura inmoral copando leyes y los mass media, con su hipocresía inflamada y su presidente negro y naif masacrando cristianos por todo el mundo; que no es razón para meterse con él que sea negro y naif, pero es que da más grima esa sonrisa de gilipollas de medio negro políticamente correcto mientras provoca la desaparición del cristianismo en todo Oriente Medio.

A Carrero Blanco se lo cargaron los USA por resistirse a que España fuera un felpudo de la OTAN, y para eso hemos quedado.

Dan ganas de rezar por la destrucción de tan asquerosa nación, pero más vale rezar por su conversión. Al fin y al cabo, el Imperio romano también acabó cayendo del lado de Dios.

Silvestre dijo...

En cuanto a Francisco, por ése sí que hay que rezar a diario, aunque no entiendo a tantos católicos renuentes a hacerlo. Si es un deber rezar por el Papa, más cuando éste es un desastre que tanto está destrozando a su paso.

El juez de los divorcios dijo...

Acabo de leer que S.S. el Papa ha dictado unos decretos modificando el proceso canónico de las causas de nulidad matrimonial, asunto del que se viene hablando desde hace tiempo, y por una de esas asociaciones de ideas que me suele inspirar el Diablo se me ha ocurrido pensar que como algún juez de la Sagrada Rota Romana quiera seguir dictando sentencias de acuerdo con su conciencia, y no se pliegue a los nuevos vientos que sopla el Espíritu Santo, lo va a pasar bastante peor que los funcionarios de Obama que objetan la legislación pro-gay. Es que soy un malvado incorregible.

Miles dijo...

Hace dos domingos el sacerdote en la homilía en relación con un episodio evangélico de los fariseos -homilía que tuvo lugar en un gran Templo español y no en una iglesia de barrio - aprovechó para ir amoldando las conciencias de la grey para los nuevos tiempos que nos vienen y el Sínodo de los Obispos sobre la Familia que tendrá lugar este octubre.

Dijo que la Iglesia era antes Madre que Maestra y que tenía que velar por todos sus hijos, haciendo referencia a los separados y divorciados, que hoy las parejas no es que se casarán por lo civil o por lo religiosos, sino que simplemente se juntaban y que todo inmovilismo e intransigencia estaba más cerca del fariseísmo de los adoradores de la ley que de la caridad cristiana.

Aquí lo dejo, que cada uno saque sus conclusiones, pero a mí hubo algo dentro que se me rebeló, de rebelión, tal vez me sentí un poquito fariseo entre toda esa moldeable, receptiva y apacible grey.

Silvestre dijo...

Miles, sacerdotes así debe de haber unos cuantos (por suerte yo voy a una iglesia en la que son de lo más normales y fieles), pero se van a dar un batacazo. No sé que quiere el Papa para el sínodo; de hecho, no sé si él mismo lo sabe. Lo que sí creo es que no se "legalizará" la posibilidad de que comulguen los divorciados vueltos a casar. Ese cura, como otros, están haciendo el ridículo y mostrando: a) que tienen la Fe de un mosquito; b) que son unos borregos y repican como loros lo que les viene de sus jefes, aunque sea herético. No es nuevo el fenómeno, la crisis arriana también hizo estragos. La duda es que harán estos sacerdotes cuando la Iglesia no se amolde a lo que ellos están predicando.